Equivocados y razonables

Aprovechamos estos meses vacacionales para recopilar las contribuciones a PCA de uno de los indiscutibles amos de la blogosfera hispana: con ustedes, la dosis diaria de Javier Candeira, uno de los principales artífices de Barrapunto

Equivocados y razonables

5 septiembre 2008

LÓGICA DISCRETA (#200, OCT2007)

Es una regla de oro que los errores de los demás no implican aciertos propios. Por ejemplo, el estándar documental ODF no está bien porque OOXML esté mal, sino por sus propias virtudes. Igualmente, las licencias libres están bien en virtud de su propia calidad, y no porque quien las ataca sea más o menos listo

Por estos motivos me estoy tomando con mucha calma las celebraciones de este final de 2007. OOXML, el estándar-trampa de Microsoft para documentos de oficina, ha sido rechazado en el protocolo rápido de ISO, pero tenemos que seguir mejorando el estándar libre ODF, especialmente la especificación de las fórmulas de las hojas de cálculo.

El juez ha determinado que SCO nunca tuvo los copyrights de Unix (que son de Novell), así que su caso contra IBM por la inclusión de «código Unix de SCO» en Linux está muy cerca de archivarse. Esperábamos que las contrademandas de IBM contra SCO dejaran un agujero humeante en algún parque comercial del estado de Utah, pero esto también está en el aire, porque SCO presentó hace unas semanas la suspensión de pagos (o su equivalente estadounidense, el Chapter 11). Sin embargo, el trabajo de la adopción de la GPL V3 acaba de empezar.

Los correos internos de la empresa MediaSentry, el perro de presa de la RIAA (parcialmente análoga a la SGAE), están girando por la Red tras el profundo error de uno de sus empleados, que se hizo reenviar el correo a Gmail y luego le puso una contraseña irrisoria. Sin embargo, los músicos, los escritores y su público siguen viendo como las entidades de gestión y las patronales de los editores se empeñan en enfrentarlos en lugar de unirlos.

Será porque me quedo levantado hasta tarde y la falta de sueño me quita la ilusión de la desgracia ajena, pero estas noticias no me alegran tanto como solían. Y es que el objetivo del software libre no es que Microsoft, SCO y la RIAA pierdan, sino que jueguen con las reglas de todos.

Podríamos imaginar un presente alternativo en el que Microsoft tuviera el mejor soporte del mundo para estándares abiertos. En el que SCO hubiera decidido continuar contribuyendo con Linux dando a los usuarios del software libre el mismo tipo de satisfacciones en forma de código fuente que nos dan IBM, Sun, Novell o HP. En el que un músico de éxito mediano pueda gestionar su música por un modelo mixto que le permita acogerse a la gestión colectiva en unos casos y relacionarse con su público en otros.

En estas condiciones, el éxito de Microsoft, SCO y las entidades de gestión nos deberían alegrar más que su derrota, porque con su éxito nos estarían dando la razón. Su fracaso sólo prueba que ellos no la tienen, no que la tengamos nosotros. De la misma manera, no porque usemos software libre (ni porque seamos usuarios de Apple o de Microsoft) somos automáticamente los mejores, ni tenemos razón en nuestras críticas a los demás. La razón no está en la altura moral, ni en el estilo, ni en la fuerza de los números. La razón sólo se gana razonando.

Esto es algo que aprendí hace mucho tiempo, en una película llamada La educación de Misty Beethoven, que, además de ser una película porno de los años 70, es una comedia moral con al menos dos profundas enseñanzas: la primera, que no porque todo el mundo te mire por encima del hombro tienes que ser una piltrafa. Y la segunda enseñanza y principal de hoy: que no porque los demás estén equivocados quiere decir que tú tengas la razón.