Europa contra Google: El punto de vista de Europa

16 abril 2015

De vez en cuando se producen batallas legales entre compañías que se convierten en antológicas. Las hemos visto, por ejemplo, entre Samsung y Apple. No obstante, las hay mucho peores, que son las acusaciones por monopolio a las grandes compañías. Ahora, es el turno de Google, que se enfrenta a la Unión Europea. Este es el punto de vista de Europa sobre el asunto.

Google_Europa

Una investigación, pero…

Hay que comenzar diciendo que en este preciso instante todo se trata de una investigación de parte de la Unión Europea a Google. No obstante, según se cree, la investigación lleva en curso cinco años, y ha sido ahora cuando se ha oficializado este hecho. A efectos prácticos, es casi una acusación. Ioannis Lianos, profesor de derecho en competencia global del University College de Londres, afirma que “cuando la Unión Europea ha oficializado esta investigación después de cinco años, es con la clara intención de acusar a Google haber cometido una infracción” por monopolio, por lo que parece muy claro que no va a haber vuelta atrás.

El punto de vista de Europa

No es fácil hablar de monopolio cuando se trata de una empresa gigante como es Google. ¿Ha abusado de posición dominante? La respuesta es que sí, que eso es seguro. Todas las grandes compañías aprovechan su posición como gigantes del mercado para tratar de conseguir que las demás compañías de nivel inferior sigan en su dirección. Sin embargo, aquí lo que se trata de valorar es si lo que Google ha hecho está fuera de la legalidad. Una legalidad que, por otro lado, depende mucho de interpretaciones. Así las cosas, todo es cuestión de un punto de vista, en este caso, el que tiene la Unión Europea, que es el que queremos explicar.

¿Qué cosas ve mal hechas Europa por parte de Google? Las vamos a enumerar, pues se clasifican en tres núcleos principales:

1.- Google habría podido obstaculizar ilegalmente el desarrollo y el acceso al mercado de aplicaciones y servicios rivales, al exigir o incentivar que los fabricantes de smartphones preinstalen exclusivamente sus aplicaciones y servicios con el sistema operativo.

Dicho de otra manera, Google ha conseguido que una aplicación o servicio no prospere tanto como las suyas propias, exigiendo o incentivando a los fabricantes a instalar sus propias aplicaciones y servicios.

Ejemplo hipotético: Opera tiene un navegador para Android. Samsung, LG, Sony o cualquier otra compañía van a lanzar un smartphone. Google consigue, bien sea por medio de exigencia, incentivo, o petición, que estas compañías instalen Chrome como el navegador principal. La consecuencia es que la inmensa mayoría de los usuarios utilizarán Chrome, y no descargarán Opera. No porque consideren que Chrome sea mejor, sino simplemente porque es el que tiene ya instalado, y no se paran a analizar. No es justo, porque Opera y Chrome no compiten en igualdad de circunstancias.

¿Hace esto Google? Durante mucho tiempo se ha dicho que Google tiene cierta influencia en las compañías para que estas incluyan las Google Apps, que comprenden Gmail, Chrome, el buscador, etc. De hecho, incluso se ha hablado de que Google ha dejado de lado a algunos fabricantes por haber intentado lanzar smartphones sin sus Google Apps. Son rumores. Pero de ser ciertos, estos habrían llevado a muchas compañías a incluir las Google Apps para evitar enemistarse con Google.

2.- Google habría impedido que los fabricantes desarrollen versiones modificadas de Android, lo que dificulta de manera ilegal el desarrollo y acceso al mercado de sistemas rivales.

Algo semejante a lo anterior, aunque diferente. En el caso anterior salía perjudicada una tercera compañía porque una aplicación semejante de Google aparecía antes de que los usuarios tuvieran que buscar una app. En este caso, Google estaría actuando directamente sobre la compañía que fabrica el smartphone, para evitar que estos lancen una versión de Android modificada. Android es libre, por lo que es algo que puede hacer cualquier fabricante, pero si esta versión se aleja de Google hasta el punto de que no utiliza las Google Apps, a la compañía no le gusta, y se les estaría acusando de haber presionado, igual que antes, para evitar que estas “ROMs” se lancen.

Ejemplo hipotético: LG está desarrollando su propia versión de software basada en Android, con una aplicación de correo electrónico propia, con un navegador de Internet propio, con aplicaciones de música propias, sin ninguna aplicación de Google. Ahora Google los amenaza con dejarlos de lado y dar facilidades a los rivales, y entonces LG prefiere olvidarse de su sistema operativo basado en Android para volver al Android de Google.

Es curioso porque las únicas compañías que han lanzado algo parecido últimamente, una versión del sistema operativo basado en Android pero sin nada de Google han sido Amazon, Nokia y Xiaomi. Tres compañías que por unos motivos o por otros tenían muchísimo poder. Una por ser un gigante de Internet, la otra por haber sido comprada por Microsoft, y la último por ser China, más pequeña, pero vivir en un país en el que atacar sus compañías no es fácil. Tres compañías a las que no es tan fácil presionar. ¿Acaso no habrá habido más? Rumores hablan de que ha habido varias ROMs para fabricantes que no contaban con las aplicaciones de Google que se han quedado en la cuneta por presiones de Google.

3.- Google podría haberle complicado la vida a determinados servicios y aplicaciones al dar prioridad a sus propios servicios por medio de sus aplicaciones y APIs.

Quizás esto es lo más difícil de entender, aunque se parece a lo anterior. Vamos a pasar directamente al ejemplo.

Ejemplo hipotético: Hay una web que se dedica a localizar billetes de avión baratos. Esta sería la afectada. ¿Por qué? Porque cuando realizas una búsqueda en Google sobre billetes de avión, el buscador te ofrece directamente sugerencias de su propio servicio de billetes de avión, uno propio de Google, de manera que la web de la que hablábamos se ve perjudicada.

En este caso, además, Google no tendría que negociar ni presionar a ninguna otra compañía, sino que depende de ellos mismos dar preferencia a unos servicios u otros, y tiene lógica que dé mayor preferencia a sus propios servicios. Claro que, el problema es que tiene una cuota de mercado del 80%. Cuatro de cada cinco smartphones tienen Android como sistema operativo, y eso complica las cosas.

Estos son los tres ámbitos alrededor de los cuales va a girar la investigación de la Unión Europea sobre Google. Investigación, oficialmente, pero acusación en la práctica. Lo que todavía está por ver es si la respuesta de Google, que también encuentras en PC Actual, servirá para que la presión de la Unión Europea sobre la compañía del buscador baje y la multa y las consecuencias no sean tan graves.

Es algo que veremos, aunque se espera una resolución final para finales de año, por lo que aún habrá que ir esperando para ver lo que ocurre.

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