Las Flash SD más rápidas

La especificación SDHC permite que estas tarjetas ofrezcan una alta capacidad de almacenamiento y una elevada velocidad adaptada a unos estándares. En el caso de las denominadas Clase 6, los rendimientos son de lujo y los precios atractivos siempre que nos conformemos con unos «modestos» 8 Gbytes

Las Flash SD más rápidas

23 junio 2008

Las unidades SDHC, evolución de las populares Secure Digital, son seguramente el tipo de tarjeta más extendido en el mercado. En su especificación Clase 6 determina la mayor rapidez en este estándar.

 

Gran capacidad…

Las SDHC suponen un salto de calidad al ofrecer más velocidad de transferencia y mucha más capacidad. Eso sí, aunque son compatibles con las SD, no todos los dispositivos las aceptan y normalmente también se necesitan lectores especiales. Obviamente, cualquier producto que se haya lanzado después que el estándar, presentado en 2006, sí ofrecerá la necesaria compatibilidad. De hecho, multitud de fabricantes de cámaras ya incluyen soporte para el formato al tiempo que las han introducido en sectores tan importantes como el de las réflex digitales, donde ya ocupan un importante papel en cámaras de gama baja y media.

 

Y es que la especificación SDHC fue creada para solucionar el problema de almacenamiento de los dispositivos digitales, como las cámaras de vídeo y foto de alta resolución. Así, si el estándar Secure Digital sólo alcanzaba los 2 Gbytes, las tarjetas SDHC parten de los 4 Gbytes y alcanzan ya los 32 (aunque de nuestras contendientes sólo SanDisk ha presentado una tarjeta de esta capacidad). Por ello, los 8 Gbytes elegidos para esta minicomparativa son una capacidad considerable, que además ya se puede conseguir por un precio muy razonable, incluso tratándose de tarjetas muy rápidas como las analizadas. Respecto a las marcas, para nuestro artículo nos decantamos por las tres más conocidas de nuestro mercado.

 

… y elevada velocidad

La SD Card Association (www.sdcard.org/home) estableció unos ratios de transferencia mínimos en las especificaciones del formato para las distintas clases de unidades SDHC, con el fin de poder asegurar que éstas ofrecieran una velocidad mínima de acuerdo con la clase a la que pertenezca la tarjeta. Los logos de cada clase se usan para identificar las tarjetas que cumplen estas especificaciones y se refieren a una velocidad en Mbytes por segundo igual o superior a la clase en concreto que sea. Es decir, las de Clase 2 deben ofrecer un mínimo de 2 Mbytes/s, las de 4 un mínimo de 4 Mbytes/s y las de 6, nuestras protagonistas, un mínimo de 6 Mbytes/segundo.

 

Como decíamos, nosotros hemos elegido precisamente estas últimas, sin duda las más adecuadas para los requerimientos de cámaras ultracompactas de vídeo HD o SLR digitales. Y es que el logotipo Clase 6 que lucen nuestras contendientes asegura que estos dispositivos obtengan el rendimiento más adecuado y que la grabación de datos no se eternice más de lo necesario como vamos a comprobar.

 

Cómo hicimos las pruebas

El carácter un poco especial de esta comparativa nos ha hecho desechar los análisis por separado entendiendo que éstos no tenían mucho sentido. Para los resultados de las pruebas y las valoraciones os remitimos a la tabla (ver PDF adjunto) y las conclusiones que os ofrecemos en el párrafo Nuestra opinión. Respecto a cómo hicimos las pruebas, recurrimos una vez más a nuestra metodología habitual aunque modificándola ligeramente.

 

Como en anteriores ocasiones, nos basamos principalmente en el Benchmark HD Tach con el que obtuvimos tres índices: Primero el tiempo de acceso aleatorio, para saber la rapidez de acceso a la tarjeta, tanto en operaciones de escritura como de lectura (cuanto menor sea el valor, mayor será la velocidad de acceso a la memoria). En segundo lugar, la prueba nos ofreció el índice de velocidad de transmisión máxima de la tarjeta y una gráfica de la velocidad por medio de los cuales podemos conocer la estabilidad o ancho de banda de la memoria. Por último, HD Tach nos ofrece el siempre interesante porcentaje de uso de la CPU. Finalmente, medimos el tiempo empleado en transferir un fichero con 1 Gbyte de archivos fotográficos de distintos tamaños y formatos (JPEG, TIFF y RAW) con la que comprobamos la velocidad de una operación de escritura de «arrastrar y soltar». Para todas las pruebas usamos un mismo lector, eligiendo primero uno compatible con SDHC pero que no fuera el incluido con las tarjetas de SanDisk o Transcend. Seguidamente, repetimos las pruebas usando el lector propietario de cada tarjeta y con ambos para el caso de la Kingston (que no incluye ninguno).

 

Nuestra opinión

A la hora de hacer las correspondientes pruebas, muy pronto observamos que es muy recomendable usar el lector propietario para la tarjeta, ya que se obtiene un rendimiento mucho mejor que con el genérico. Aun así, con éste obtuvimos sin problemas los 6 Mbytes por segundo que promete el estándar, disparándose hasta unos 20 cuando usábamos el lector propietario.

 

Así las cosas, las conclusiones de las pruebas son claras: las tres tarjetas proporcionan unas excelentes prestaciones (que les han hecho acreedoras del logo de Producto Recomendado en todos los casos) con muy pocas diferencias entre sí. Si acaso, la propuesta de Kingston queda un poco por debajo, mientras que Transcend vence a los puntos en HD Tach y SanDisk en la prueba de drag&drop. Por ello, las mayores diferencias están en el precio, donde Trascend destaca aunque seguido muy de cerca por SanDisk. Kingston queda algo más lejos ya que su precio es ostensiblemente superior y además es la única que no incluye lector de tarjetas (muy recomendable, como decimos) de serie.