Fotografía casera asequible

Por poco más de cien euros en algunos casos, podremos disponer en nuestro hogar de unas impresoras fotográficas que ofrecen unos resultados bastante aparentes para usuarios domésticos.

Fotografía casera asequible

25 enero 2008

Desde que realizamos la última comparativa de este tipo de productos, lo cierto es que los cambios tecnológico que hemos detectado no son demasiados, sin embargo, la principal ventaja que ofrecen actualmente estas impresoras con respecto a hace unos meses es la bajada de precios que han sufrido. De hecho, mientras que hace cosa de un año estos periféricos estaban entre los 200 y los 300 euros, en la actualidad, podemos encontrar algunos modelos por menos de 100 euros. En el mercado, existen algunos basados en inyección de tinta y otros de sublimación térmica, pero, antes de comenzar, diremos que, en ambos casos, los resultados obtenidos son más que aparentes. Estas impresoras suponen una excelente alternativa para aquellos usuarios habituales de la fotografía digital que quieran tener en papel parte o todas las capturas realizadas con su cámara. Llegado el caso, cuentan con la ventaja de que, con ciertos conocimientos de retoque, podrán tratar en mayor o menor medida sus imágenes e imprimirlas en su propia casa.

Desde que realizamos la última comparativa de este tipo de productos, lo cierto es que los cambios tecnológico que hemos detectado no son demasiados, sin embargo, la principal ventaja que ofrecen actualmente estas impresoras con respecto a hace unos meses es la bajada de precios que han sufrido. De hecho, mientras que hace cosa de un año estos periféricos estaban entre los 200 y los 300 euros, en la actualidad, podemos encontrar algunos modelos por menos de 100 euros. En el mercado, existen algunos basados en inyección de tinta y otros de sublimación térmica, pero, antes de comenzar, diremos que, en ambos casos, los resultados obtenidos son más que aparentes. Estas impresoras suponen una excelente alternativa para aquellos usuarios habituales de la fotografía digital que quieran tener en papel parte o todas las capturas realizadas con su cámara. Llegado el caso, cuentan con la ventaja de que, con ciertos conocimientos de retoque, podrán tratar en mayor o menor medida sus imágenes e imprimirlas en su propia casa.

Desde que realizamos la última comparativa de este tipo de productos, lo cierto es que los cambios tecnológico que hemos detectado no son demasiados, sin embargo, la principal ventaja que ofrecen actualmente estas impresoras con respecto a hace unos meses es la bajada de precios que han sufrido. De hecho, mientras que hace cosa de un año estos periféricos estaban entre los 200 y los 300 euros, en la actualidad, podemos encontrar algunos modelos por menos de 100 euros. En el mercado, existen algunos basados en inyección de tinta y otros de sublimación térmica, pero, antes de comenzar, diremos que, en ambos casos, los resultados obtenidos son más que aparentes. Estas impresoras suponen una excelente alternativa para aquellos usuarios habituales de la fotografía digital que quieran tener en papel parte o todas las capturas realizadas con su cámara. Llegado el caso, cuentan con la ventaja de que, con ciertos conocimientos de retoque, podrán tratar en mayor o menor medida sus imágenes e imprimirlas en su propia casa.

Desde que realizamos la última comparativa de este tipo de productos, lo cierto es que los cambios tecnológico que hemos detectado no son demasiados, sin embargo, la principal ventaja que ofrecen actualmente estas impresoras con respecto a hace unos meses es la bajada de precios que han sufrido. De hecho, mientras que hace cosa de un año estos periféricos estaban entre los 200 y los 300 euros, en la actualidad, podemos encontrar algunos modelos por menos de 100 euros. En el mercado, existen algunos basados en inyección de tinta y otros de sublimación térmica, pero, antes de comenzar, diremos que, en ambos casos, los resultados obtenidos son más que aparentes. Estas impresoras suponen una excelente alternativa para aquellos usuarios habituales de la fotografía digital que quieran tener en papel parte o todas las capturas realizadas con su cámara. Llegado el caso, cuentan con la ventaja de que, con ciertos conocimientos de retoque, podrán tratar en mayor o menor medida sus imágenes e imprimirlas en su propia casa.

Desde que realizamos la última comparativa de este tipo de productos, lo cierto es que los cambios tecnológico que hemos detectado no son demasiados, sin embargo, la principal ventaja que ofrecen actualmente estas impresoras con respecto a hace unos meses es la bajada de precios que han sufrido. De hecho, mientras que hace cosa de un año estos periféricos estaban entre los 200 y los 300 euros, en la actualidad, podemos encontrar algunos modelos por menos de 100 euros. En el mercado, existen algunos basados en inyección de tinta y otros de sublimación térmica, pero, antes de comenzar, diremos que, en ambos casos, los resultados obtenidos son más que aparentes. Estas impresoras suponen una excelente alternativa para aquellos usuarios habituales de la fotografía digital que quieran tener en papel parte o todas las capturas realizadas con su cámara. Llegado el caso, cuentan con la ventaja de que, con ciertos conocimientos de retoque, podrán tratar en mayor o menor medida sus imágenes e imprimirlas en su propia casa.

Desde que realizamos la última comparativa de este tipo de productos, lo cierto es que los cambios tecnológico que hemos detectado no son demasiados, sin embargo, la principal ventaja que ofrecen actualmente estas impresoras con respecto a hace unos meses es la bajada de precios que han sufrido. De hecho, mientras que hace cosa de un año estos periféricos estaban entre los 200 y los 300 euros, en la actualidad, podemos encontrar algunos modelos por menos de 100 euros. En el mercado, existen algunos basados en inyección de tinta y otros de sublimación térmica, pero, antes de comenzar, diremos que, en ambos casos, los resultados obtenidos son más que aparentes. Estas impresoras suponen una excelente alternativa para aquellos usuarios habituales de la fotografía digital que quieran tener en papel parte o todas las capturas realizadas con su cámara. Llegado el caso, cuentan con la ventaja de que, con ciertos conocimientos de retoque, podrán tratar en mayor o menor medida sus imágenes e imprimirlas en su propia casa.

De los seis productos que hemos analizado en estas páginas, cuatro de ellos centran su tecnología interna en la conocida como sublimación térmica, mientras que las otras dos funcionan por medio de la habitual inyección de tinta. Cabe mencionar que, en aquellos dispositivos que utilizan la inyección basada en tintas de agua, las fotografías impresas expuestas a condiciones normales de luz tendrán un corto periodo de vida, porque comenzarán a perder coloración y brillo. En lo que se refiere a la velocidad de proceso, el tiempo que las impresoras de sublimación emplean en generar una fotografía con un tamaño de 10 x 15 cm es genérico (todas tardan unos 45 segundos). Sin embargo, entre los dos dispositivos de inyección, hemos detectado una enorme diferencia en cuanto a su velocidad, ya que, mientras que la máquina de Epson ha empleado casi dos minutos y medio, la de HP no ha llegado al minuto, tal y como ocurre con las de sublimación.

En lo que se refiere a los resultados finales obtenidos, ambas tecnologías se diferencian claramente. Por un lado, si nos centramos en las máquinas basadas en sublimación, debido a su modo de funcionamiento, ofrecen una definición de imagen mayor que las de inyección, sin embargo, los colores pierden viveza con respecto a las generadas con la otra tecnología.

Las diferencias de definición se deben principalmente a que la inyección funciona soltando pequeñas gotas de tinta sobre el papel, por lo que, si miramos de cerca las fotografías, en ciertas partes, podremos visualizarlas, algo que no ocurre en la sublimación. Más concretamente, la máquina de HP utiliza la inyección térmica, mientras que la propuesta de Epson lo hace por inyección piezoeléctrica, cuya principal diferencia estriba en la forma de llevar las gotas de tinta desde el cabezal de impresión hasta el soporte final del documento. En el primer caso, la impresión se logra gracias a una resistencia colocada frente a la compuerta de expulsión del cabezal y, mediante un pulso eléctrico de la impresora, se eleva la temperatura del chip, provocando que la tinta depositada en la cámara se caliente y dé lugar a la salida de ésta, que es proyectada hacia el papel a gran velocidad. Para generar las diferentes tonalidades de color, se realizan combinaciones en los inyectores con la cantidad y tipo de tinta a expulsar de cada tono.

La máquina de Epson, por su lado, utiliza una tecnología de inyección propietaria llamada piezoeléctrica o micropiezo, que se basa en las propiedades físicas que tienen ciertos elementos denominados piezoeléctricos y que cuentan con la facultad de producir corrientes eléctricas cuando se ejerce presión sobre ellos. Por lo tanto, ubicados en una pequeña cámara donde se almacena la tinta, es posible ejercer presiones sobre ésta al antojo de una serie de impulsos eléctricos. De este modo, cuando se le aplique una tensión, un chorro de tinta es proyectado y, cuando la corriente finaliza, éste volverá a llenarse para que se pueda repetir el mismo proceso.

En realidad, se aplica internamente una tensión a un cristal de cuarzo oscilante mediante una estimulación eléctrica, lo cual crea una pequeña ranura tras una membrana que absorbe la gota de tinta. Cuando dicha membrana recupera su posición original, el vacío provocado expulsa la tinta hacia el papel.Tal y como hemos comentado, los pequeños errores que suelen detectarse en las impresiones de tinta son imposibles de delatar en las máquinas cuya tecnología se basa en la sublimación. Ello se debe a que los colores no se aplican a base de puntos individuales sino que se obtienen a partir de una bobina de película transparente que consta de tres partes coloreadas con las tonalidades básicas, además de un celofán neutro que aporta el brillo final a la fotografía. Por lo tanto, el funcionamiento de este tipo de dispositivos se basa en que miles de puntos individuales que están en un cabezal se calientan mientras la película pasa sobre él provocando la evaporación y penetración de los tintes sobre el papel antes de solidificarse. Los colores son volatilizados y se introducen en el papel creando un resultado de gran suavidad en los bordes de cada punto para que éstos no sean visibles al ojo humano. Ésta es precisamente la razón por la que las fotografías obtenidas con este sistema tienen un periodo de vida estimado mayor al que conseguimos con la inyección de tinta.

Para los usuarios no demasiado duchos en este tipo de tecnología, debe quedar claro que los consumibles de la sublimación tampoco tienen nada que ver con los utilizados en la inyección. De hecho, en este caso, una vez gastado el papel y el cartucho de celofán que se incorpora con la propia máquina, al adquirir un nuevo paquete, encontramos de nuevo tanto el cartucho como las hojas 10 x 15 que corresponden exactamente con la duración del mismo. Con esto queremos decir que, si adquirimos un paquete con 40 hojas, por ejemplo, el cartucho se incluye con el mismo y, una vez estos papeles se acaben, éste también se habrá consumido.

A medida que va pasando el tiempo, al igual que ocurre con el coste de las impresoras, el precio por página impresa va disminuyendo. Por ello, aproximadamente, el coste ronda entre los 0,15 y 0,20 euros. Además, merece la pena adquirir un número de papeles elevado, ya que, a medida que este valor aumente, el coste por fotografía impresa será menor.A la hora de valorar cada uno de los productos analizados, el principal punto de referencia que hemos tenido en consideración es el tratamiento que cada máquina ha hecho sobre las fotografías impresas comparándolas con el original. Los dos principales parámetros que hemos medido son el de la definición lograda y el tratamiento realizado sobre las diferentes tonalidades de color. Para ello, hemos impreso una serie de fotografías en las que se destacaba alguno de los puntos más complejos de reproducir, es decir, en una predominaban las tonalidades puras, en otra los degradados de grises, en otra los detalles de reducido tamaño y en la última se mezclan una gran cantidad de colores.

Una vez impresas todas las pruebas, en nuestro Laboratorio hemos llevado a cabo un test psicométrico donde cada miembro ha votado las imágenes que le resultaban más fidedignas en comparación con la original, todo ello sin conocer la máquina de la que procedía cada una.