Fotografía y vídeo digital: Imagen evolucionada

Desde luego, sería absurdo decir que en el año próximo estos dos sectores no van a evolucionar; sin embargo, sí parece claro que no se esperan grandes novedades en el ámbito de la tecnología, aunque sí la implantación o generalización de algunas de ellas que se convertirán en la tendencia a seguir

Fotografía y vídeo digital: Imagen evolucionada

29 diciembre 2007

Como decimos, en el ámbito de la fotografía es difícil hablar de tecnologías realmente nuevas que vayan a aparecer en el 2008 y más bien debemos referirnos a tendencias o tecnologías ya conocidas que van a ir imponiéndose a lo largo del año.

En lo que se refiere a las cámaras compactas, los sistemas de estabilización de imagen y el software que permite que la cámara identifique o siga los rostros o, incluso, que haga la foto cuando el retratado sonría, empezarán a generalizarse a lo largo del próximo año.

Lo mismo que las posibilidades de conectar las cámaras (también las réflex, por cierto) a televisiones de última generación para ver las imágenes en alta definición, algo por lo que están apostando sobre todo Kodak y Sony.

Menos novedoso es decir que seguirá la carrera por los megapíxeles y por ofrecer sensores con mayores índices de sensibilidad. Así, entre las compactas de alta gama del año próximo se generaliza la brutal cifra de 12 Mpíxeles y el ISO 1600, cifras más propias del campo de las cámaras réflex.

Tampoco es novedad, aunque es muy de agradecer, que se generalicen los objetivos que parten de un gran angular de 28 mm (equivalente en 35 mm).

Más novedades, aunque sigan siendo tendencias más que tecnologías nuevas, las encontramos en el campo (minoritario, aunque en plena expansión) de las réflex digitales, un sector donde se están produciendo interesantes novedades de cara al futuro inmediato que vamos a ver a continuación.

Tras años de permanecer en un segundo plano, parece que el 2008 será el año del despegue de este tipo de sensores, al menos si hacemos caso de las noticias que hablan de cómo Canon prevé duplicar su producción de captores CMOS e incorporarlos también en modelos compactos (hasta ahora eran casi exclusivos de las réflex) o de cómo Casio está desarrollando una compacta que sería capaz de disparar a la brutal cifra de 60 fotogramas por segundo.

Aunque apenas se conocen detalles, el sensor de esta cámara proviene de las factorías Sony, otro de los actores clave para el año que viene. De hecho, con su recién presentada A700 (segunda DSLR de la casa) pone de largo su nueva generación de sensores CMOS.

La cámara está dotada de un captor de 12 Mpíxeles denominado IMX021 y con la tecnología Column-Parallel A/D Conversión Technique, que aprovecha las posibilidades de los CMOS de combinar circuitería analógica y digital para ofrecer finalmente imágenes con menos ruido y logrando una alta rapidez de trabajo (la A700 ofrece 5fps).

Directamente relacionado con lo anterior pero más centrado en el campo de las réflex digitales, parece que empieza a confirmarse la evolución hacia los sensores de formato completo; esto es, de un tamaño equivalente al negativo de 35 mm (24x36 centímetros).

Tras años de negar este salto, y clamando que con los formatos recortados se obtenía calidad más que suficiente, Nikon sorprende con la D3 una cámara con un sensor FF (también CMOS, por cierto) que, sumándose a las ya existentes de Canon y quizá a una nueva Sony para el sector profesional aún por presentar (aunque ya se han visto prototipos), abren un camino que empezará a vislumbrarse el año próximo, aunque probablemente requiera de unos pocos años más, sobre todo para extenderse al resto de gamas menos profesionales.

Muy centrado en el campo de las réflex, el 2008 podría ser el año en el que estas cámaras acojan de forma generalizada la visualización de la imagen a través de la LCD y la limpieza del sensor, toda vez que Nikon ya ha presentado esta funcionalidad en los modelos (la comentada D3 y la D300) que están por llegar a finales de 2007.

Y es que los nipones han sido, junto a Canon, los que más se han resistido (seguramente por el conservadurismo asociado a los líderes del mercado) en incorporar unas características que deben convertirse en un estándar para bien de todos los consumidores.

Por lo que se refiere a la alta sensibilidad, la nueva generación de sensores augura un salto de calidad evidente. Los 1.600 ISO serán ya un mínimo en cualquier réflex que se precie, mientras que Nikon se atreva con la D3 a llegar (sin calibrar) a la escalofriante cifra de 25.600 ISO.
Cuando ya se ha generalizado el uso del JPEG como estándar en todo tipo de cámaras (combinando con el RAW en las réflex y en solitario en las compactas), Microsoft pretende darle una vuelta de tuerca con un nuevo formato que en principio se llamó Windows Media Photo, luego HD Photo y finalmente podría denominarse JPEG XR.

El 2008 será clave para este nuevo formato ya que durante este año debería concluir el proceso de estandarización. Su promesa de doblar la eficiencia del JPEG, reduciendo a la mitad el tamaño de las fotos pero conservando, o incluso mejorando (gracias a la ampliación del rango dinámico), la calidad de las imágenes y la compatibilidad (a través de plugins gratuitos) con Photoshop y con Windows Vista hacen del nuevo formato un sólido aspirante a la estandarización.La tendencia en este segmento irá enfocada durante los próximos meses a la alta definición de vídeo, con unos modelos cada vez más económicos y también más aprovechables.

Y es que cada vez existen más dispositivos HD en casa, como es el caso de las televisiones HD Ready o incluso Full HD, con los que aprovechar las nuevas videocámaras.

Además, los reproductores de salón Blu-ray Disc o HD DVD comenzarán a capitanear nuestros momentos lúdicos frente a la tele, lo que implica que las grabaciones con estas videocámaras no solamente las reproduciremos desde ellas, sino que también podremos pasarlas al ordenador y realizar algún tipo de edición sencilla para posteriormente compilarla en discos de alta definición.

Lo cierto es que los ordenadores actuales están preparados para eso: ligeros retoques en las secuencias. Y es que manipular vídeo en alta definición requiere de un gran volumen de cálculo en el momento que deseemos incluir mezclas, efectos o transiciones, lo que implica un rendimiento bastante limitado y, probablemente mucho tiempo de espera hasta que el resultado sea renderizado.

Pero como la informática sigue avanzando a pasos agigantados, el 80% de los equipos de, al menos, gama media, servirán para estos menesteres el año entrante.

No veremos nuevas tecnologías o arquitecturas a corto plazo, ya que las compañías se encuentran en un proceso de implantación de los estándares de alta definición.

Es el caso del AVCHD, que le está ganando la partida al HDV, al menos en el segmento de consumo, ya que ofrece un mayor nivel de compresión así como un mayor rango de posibilidades a la hora del almacenamiento (es capaz de grabar en disco duro, tarjetas de memoria o DVD de 8 cm., mientras que el HDV sólo puede hacerlo en cintas miniDV).

En este sentido, hace poco nos llevamos una pequeña decepción con la firma Sony, ya que ha lanzado en diversos países (España se queda fuera) la que seguramente será la cámara de vídeo HD del futuro cercano, no sólo de esta compañía sino de otras especializadas en este segmento.

Se trata del modelo HDR-CX6, que sólo incorpora una ranura para tarjetas de memoria Memory Stick como medio de almacenamiento. Así, es capaz de almacenar una hora de vídeo en alta definición y máxima calidad en 8 Gbytes.

Lógicamente, este tipo de tarjetas de gran capacidad son aún caras, pero durante los próximos meses, donde la demanda será mucho mayor, los costes se abaratarán y se convertirán en opciones asequibles.

Pero, sin duda alguna, la tecnología de almacenamiento que se asentará en el mercado será la de los discos duros. Adquirir una cámara con un disco de 100 Gbytes supone poder almacenar casi 40 horas en HD. Esta tremenda autonomía de grabación supone un tremendo paso de gigante que en 2008 se acortará bastante.

Gracias a la implantación de discos duros y memorias flash para el almacenamiento del vídeo, las cámaras irán reduciendo considerablemente el tamaño, aunque no las prestaciones.

No se prevén grandes cambios en los desarrollos de software de consumo para la edición de vídeo.

Las nuevas herramientas que incorporan estos programas están basadas en la compatibilidad con los medios Blu-ray Disc y HD DVD y, como es lógico, la posibilidad de editar de forma nativa los incipientes formatos de alta definición comandados por el AVCHD.