GPUs al cuadrado: NVIDIA multi-GPU

Nos encontramos ante la solución más eficiente de todo esta comparativa. El modelo GeForce 9800GX2L, ensamblado por Gigabyte, posee dos GPUs G92 físicamente integradas que funcionan en paralelo usando una única ranura PCI-E x16 2.0

7 noviembre 2008

Sin embargo, debido a su elevado precio, solamente es apta para aquellas personas que decidan adquirir un producto dedicado al mercado de los videojuegos.

 

Un montaje sencillo

Uno de los puntos fuertes que podemos destacar en este tipo de soluciones es la relativa facilidad con la que se instala en la placa base de nuestro sistema. Simplemente, será necesario pinchar la tarjeta en una ranura PCI-E x16 2.0, bajarse los controladores adecuados para nuestro sistema operativo desde la página oficial de NVIDIA (www.nvidia.es) y proceder a su instalación.

 

Otro punto a su favor será la libertad que nos ofrece el poder utilizarla en cualquier placa base actual sin tener en cuenta el chipset integrado en la misma, factor altamente determinante cuando queremos configurar un equipo en SLI o CrossFireX, como veremos más adelante.

 

Eso sí, si la combinamos con el chipset nForce 790i de NVIDIA, se activarán una serie de características adicionales como por ejemplo la posibilidad de monitorizar y controlar el rendimiento de esta tarjeta a través de una interfaz gráfica muy sencilla o el denominado HybridPower, que permite utilizar la GPU integrada en placa en caso de que dispongamos de una en el momento en que la carga de trabajo no sea demasiado elevada, reduciendo por tanto el consumo de energía de la tarjeta.

 

Para terminar, podemos afirmar que la única pega que tendremos a la hora de instalarla será que, debido al enorme tamaño de la misma (ocupa físicamente dos ranuras) seguramente quede condenado e inutilizable alguno de los slots de expansión de nuestra placa base.

 

Prestaciones y consumo elevados

A tenor de los resultados obtenidos en las pruebas, no nos queda más remedio que concluir que este producto es el más eficiente de todos los analizados en este informe. Aunque no pertenezca a la gama más novedosa de NVIDIA ha conseguido cosechar unas puntuaciones realmente elevadas: 12.218 puntos (a 1.600 x 1.200 píxeles) en 3DMark06 1.1, que explota al máximo DirectX9 gracias a sus benchmarks sintéticos; 9.709 (a 1.200 x 1.024 píxeles) en 3DMark Vantage 1.0.1, que trata especialmente el comportamiento con DirectX10; o los nada despreciables 29 frames por segundo de media mostrados en Crysis a 1.600 x 1.200 píxeles de resolución.

 

Sin embargo, este despliegue de medios influye notoriamente en su consumo, siendo la gráfica que más potencia consume en su funcionamiento: 208 W totalmente en reposo y 340 W a pleno rendimiento (estos consumos se refieren a todo el sistema analizado y no a la tarjeta por sí sola).

 

Además, la temperatura alcanzada por este ingenio trabajando intensamente es realmente elevada y, para disfrutar de ella en una caja cerrada, es aconsejable instalar algún ventilador que evacue el calor generado.