Gráficas al cuadrado

Descubre si merece la pena adquirir tarjetas con doble GPU o construir tú un sistema que aproveche la capacidad de cálculo gráfico en paralelo

Gráficas al cuadrado

18 noviembre 2008

Nunca el mundo de los gráficos por ordenador a nivel de usuario había estado tan alocado. Y es que hace unos pocos meses pudimos ofreceros en artículos anteriores los primeros resultados obtenidos en las dos novedosas familias que asolaban el panorama tanto de NVIDIA como de ATI. Nos estamos refiriendo a las series GeForce 9000 y HD Radeon 3800 respectivamente.

 

Sin embargo, poco tiempo después, ambas compañías sorprendieron a propios y a extraños con una vuelta de tuerca más. AMD se sacó de la manga HD Radeon 4800 y NVIDIA hizo lo propio con GTX200. No sabemos si estos productos se mantendrán mucho tiempo en el mercado como los dispositivos tope de gama, pero lo que sí tenemos claro es que el usuario de a pie ha visto cómo ha quedado obsoleto de la noche a la mañana el producto «tan novedoso» que acababa de adquirir.

 

Nuestro objetivo

Con estas cartas sobre la mesa nos hemos preguntado si todos aquellos usuarios que hubiesen adquirido en su día una tarjeta gráfica de gama media como el modelo 9600 de NVIDIA o Radeon HD 3850 de ATI necesitan actualizarse y, de esta manera, tirar por la borda el dinero que invirtieron o bien podrían adquirir una tarjeta de similares características ahora que han bajado considerablemente su precio y emplear las distintas tecnologías que nos brindan estas compañías (SLI y CrossFireX) para construir un sistema de computación gráfica en paralelo.

 

Y nos ha parecido que la mejor manera de comparar esto es enfrentando estos sistemas con sus hermanas mayores topes de gama que poseen doble núcleo integrado, véase NVIDIA 9800GX2 y ATI Radeon HD 3870X2. Es necesario tener en cuenta que las GPU de estos sistemas son superiores a los de la gama media pero, como veremos en los resultados de las distintas pruebas, SLI y CrossFireX cumplen con creces los objetivos.

 

También hay que destacar que estas soluciones con doble GPU se orientan exclusivamente al mercado extremo y que algunos de estos productos se descatalogan rápidamente. Queda pendiente, asimismo, realizar una comparativa enfrentando estos montajes directamente con las tarjetas de nueva hornada, que por falta de tiempo no hemos podido desarrollar.

 

Agradecimientos variados

Para terminar, nos gustaría agradecer a Asus, Gigabyte, Sapphire y Zotac toda la ayuda y material prestados, puesto que sin las distintas placas base y tarjetas gráficas que nos han proporcionado no habríamos llevado a buen puerto este artículo.

 

 

Tarjetas gráficas analizadas

 

* ATI multi-GPU

 

* NVIDIA multi-GPU

 

* NVIDIA SLI

 

* ATI CrossFire X

 

 

La opinión de PC Actual: reutiliza tu tarjeta gráfica

 

En este artículo, hemos pretendido poner a prueba algunas de las últimas soluciones multi-GPU propuestas tanto por NVIDIA como por AMD-ATI y enfrentarlas no tanto entre sí como una comparativa al uso, sino con la tecnología SLI y CrossFireX implementadas por ellas mismas.

 

Con esto, hemos querido comprobar si, tras adquirir alguno de los modelos de gama media perteneciente a familias que acaban de ser desbancadas por modelos nuevos, podemos aprovechar el descenso de los precios de las mismas para adquirir otras del mismo tipo y habilitar alguna de las dos tecnologías para duplicar la potencia gráfica de nuestro equipo. Y el resultado que obtenemos es que ésta podría ser actualmente una muy buena solución si queremos dotar de mayor capacidad gráfica a nuestro PC y no tirar por la borda una tarjeta que acaba de ser recientemente adquirida.

 

Multi-GPU versus SLI y CrossFireX

Pero desglosemos primeramente los resultados que hemos obtenido en las distintas pruebas. Si comparamos el modelo Gigabyte 9800GX2 con el montaje realizado con dos Asus EN9600GT Matrix, vemos que, aunque la primera consigue mejores puntuaciones, SLI no se queda a la zaga.

 

Por poner unos cuantos ejemplos, vemos que la primera logra 12.218 puntos en 3DMark06 (DirectX9) y la segunda 11.429. Sin embargo, es en DirectX10 utilizando 3DMark Vantage donde se aprecia una mayor diferencia: 9.709 puntos frente a los 7.013 a una resolución de 1.200 x 1.024 píxeles.

 

Utilizando benchmarks basados en motores reales de juego, la diferencia se reduce. Ambos sistemas logran un fluido porcentaje de cuadros por segundo que aseguran una comodidad total a la hora de ejecutar juegos tan exigentes como Crysis. A este respecto podemos decir que la 9800GX2 ha cosechado 29 FPS y 27 han sido los conseguidos utilizando SLI.

 

En cuanto al modelo Sapphire Radeon HD 3870X2 y el sistema montado utilizando CrossFireX y dos Sapphire Radeon HD 3850, las diferencias han sido más palpables. A esto hay que sumarle que no hemos podido comparar directamente los resultados obtenidos de ningún benchmark sintético, puesto que 3Dmark Vantage solamente funciona en Vista y tuvimos que instalar finalmente XP para que CrossFireX fuese estable.

 

En cuanto a los frames por segundo arrojados en juegos como Crysis y Unreal Tournament 3 tenemos 95 y 27 (3870X2) frente a los 86 y 25 respectivamente de CrossFireX.

 

Consumos y precios

Si nos centramos en el apartado de energía consumida y precios, vemos que, en este caso, SLI y CrossFireX salen más baratas actualmente que las soluciones multi-GPU vendidas en el mercado. En este aspecto, la más rentable de todas es, sin duda, la solución propuesta mediante CrossFireX. 170 euros es lo que nos costará montarnos un sistema como el descrito en este artículo con unos consumos que van desde los 136 W en estado de reposo hasta los 260 W utilizando el sistema a máxima potencia.

 

De nuevo, en este caso se hace palpable que AMD-ATI ha conseguido unos ingenios menos caros y exigentes en cuanto a energía requerida pero, por el contrario, NVIDIA sigue siendo todavía un poco más estable y eficiente.

 

Lo mejor: Más baratas y moderadas

En este artículo hemos podido comprobar que las soluciones implementadas utilizando CrossFireX y SLI salen, a día de hoy y empleando productos que no sean tope de gama, mucho más baratas que aquellas otras que integran dentro de la misma placa varias GPU.

 

Asimismo, el consumo ha sido bastante inferior con estas configuraciones que el exhibido por sus hermanas mayores. Un factor que tenemos que tener en cuenta muy mucho en épocas como las que nos está tocando vivir.

 

Lo peor: El chipset adecuado

En la guerra existente entre NVIDIA y AMD-ATI el único perjudicado en este caso es el usuario. Para poder disfrutar de un sistema CrossFireX o SLI, es necesario cumplir escrupulosamente con una serie de requisitos mínimos. Uno de ellos, y quizás el más importante, es el chipset implementado en la placa base.

 

Actualmente, y de manera oficial, los chipset existentes (tanto de Intel, como de AMD o NVIDIA) dan soporte únicamente a un tipo de tecnología de paralelización. En este caso, NVIDIA lleva las de perder, puesto que solamente sus chipsets son capaces de soportar SLI de manera nativa.