Informática en el Mar de Aragón

Las Tecnologías de la Información también están presentes en los entornos rurales gracias a la iniciativa de pequeños empresarios locales y a las bondades que son capaces de proporcionar fabricantes líderes de la industria como AMD Technologies y sus chips de grandes prestaciones a precios razonable

Informática en el Mar de Aragón

10 octubre 2008

CASOS DE ÉXITO

 

El reto

 

*Conseguir que la informática se introduzca en todos los ámbitos de la vida rural aportando igualdad de oportunidades en unos municipios que están recibiendo una fuerte inmigración para atender las labores del campo.

 

*Mejorar los procesos de control de la producción agrícola, artesanal e industrial, y abrir mercados hasta ahora vírgenes gracias al empleo de las Nuevas Tecnologías.

 

*Acercar la administración pública al interés de los lugareños ofreciendo nuevos servicios y aumentando las posibilidades de conocimientos de oportunidades de negocio y captación de subvenciones.

 

*Ofrecer una nueva dimensión del ocio tanto a las jóvenes generaciones como a los más veteranos del lugar. Abrir nuevas vías de comunicación y de explotación del acervo local.

 

La solución

 

*Creación de una red de aulas informáticas dotadas con las más avanzadas tecnologías para la formación de la población local tanto en tareas administrativas y contables como en edición multimedia o en creación de sitios web.

 

*Creación de tiendas de proximidad para el asesoramiento y suministro de equipos informáticos a medida de las necesidades particulares, instalación y mantenimiento de dichos sistemas, venta de accesorios y consumibles.

 

El impacto

 

*Mejora sustancial de la productividad de muchas pequeñas explotaciones agrarias y ganaderas. Apertura de nuevos mercados gracias al uso de una Web sin fronteras.

 

*Creación de nuevos negocios y empleo en sectores como el de servicios (casas rurales, pesca deportiva, actividades de recreo náutico) aprovechando las oportunidades naturales que ofrece un entorno como el del llamado Mar de Aragón.

 

*Promover el desarrollo integral, económico, social y cultural de la zona por medio del conocimiento de las nuevas tecnologías.

 

*Elevar la participación de los habitantes en los asuntos locales gracias a las herramientas de comunicación como el correo electrónico o la mensajería instantánea. Desarrollo de wikis locales recuperando la memoria histórica de un saber popular en vías de extinción, recogiendo hechos y leyendas de la tradición popular, fijando modismos del habla, reforzando la participación en las fiestas patronales, poniendo así en manos de cualquier interesado de la comunidad un conocimiento condenado a desaparecer.

 

Fijando el entorno – En el misterioso país de los peces gato

La Comarca del Mar de Aragón se extiende alrededor de la ribera baja del Ebro a su paso por la provincia de Zaragoza tras dejar atrás a la gran capital a unos 100 Km río arriba y casi al límite fronterizo con Lérida, a mitad de camino más o menos entre Madrid y Barcelona.

  

Reúne a 16 municipios que suman una población cercana a las 22.500 personas repartidas en una extensión de unos 2.000 Km2, lo que apenas da una densidad poblacional de 11,28 habitantes por Km2. Los municipios más importantes son sin duda Caspe (9.000 hab.) y Mequinenza (2.500 hab.).

 

Por las excelentes condiciones orográficas de la zona, a finales de los años 50 se construyeron grandes presas. Las aguas embalsadas del río Ebro producen aquí una extensión lacustre de 550 Km de costa alrededor de un verdadero mar interior de agua dulce, lo que dio lugar empezar a ser conocida esta zona como Mar de Aragón.

 

Deportes náuticos (de vela, remo, esquí acuático, windsurf) y especialmente la pesca de los gigantescos siluros de hasta 100 Kg (los llamados cat-fish), black bass (los barbos se han extinguido) y ciprínidos (carpas) que se desarrollan en sus fondos arenosos, atraen a gran número de aficionados durante todo el año (el campeonato del mundo se hizo aquí en 2007).

 

Y es aquí donde aparece nuestro amigo, José Antonio Beltrán Poblador, nacido en esos años de desarrollismo franquista. Es en los primeros 80 cuando cae en sus manos uno de los antediluvianos (en términos informáticos) Dragones y Amstrads de la región, pasando horas (indirectamente por culpa de lo que tardaba en cargar cada cartucho), lo cual le vino a la postre a orientar su futuro profesional.

 

«Los primeros programas que desarrollé fueron en CPM. Después trabajé en MS-DOS y luego en Pick (en este sistema operativo estuve varios años creando un generador de aplicaciones que mas tarde quedó obsoleto tras el nacimiento de Windows)», recuerda José Antonio.

 

Tras más de veinte años trabajando en la industria informática, en 1996 decide montar su propio negocio con otros 2 socios y apenas 3.000 euros, al que llama Centro Informático Caspe, SL, con una clara filosofía empresarial: «La política de mi empresa ha sido siempre el ponerme en el lugar del cliente y tomar como míos sus problemas, intentando todo por resolverlos. Esto con los años ha dado su fruto, 1.500 clientes y muchos de ellos incondicionales, algo muy complicado en un mercado tan difícil como el nuestro».

 

En situación – Al otro lado de la trinchera digital

«¡Por fin una empresa seria de informática en Caspe!», se decía el día de la inauguración en los bajos de la calle Conde de Gudalhorce hace doce años. Con el correr del tiempo, se vio que la tienda de 70 m2 se había quedado pequeña, y en 2000 fue momento de comprar el 100% de la sociedad y mudarse a la avenida de Joaquín Costa a un local mucho más amplio de unos 300 m2 que permitiera oficiar también como academia de formación gracias a sus tres entradas de calle independientes.

 

«Y es que hoy en día para todo se utiliza un ordenador, desde prácticamente todas las tareas administrativas hasta redactar cualquier documento usándolo como una máquina de escribir», señala nuestro amigo José Antonio. «Es en este último caso donde el ordenador está llegando a su uso cotidiano dentro del hogar. Y puesto que los usos del ordenador son muy variados también la propia máquina puede ser muy distinta».

 

Es así como empieza una labor evangelizadora en la zona, atendiendo multitud de peticiones y asesorando sobre la configuración más oportuna para cada necesidad. «Mucha gente compra un ordenador porque lo necesita para realizar una tarea específica, pero cuando se familiariza con la máquina empieza a utilizarlo para cosas que antes no se le hubiesen ocurrido. Y a medida que los usos cambian se generan nuevas necesidades tanto de equipo como de formación».

 

Ampliación de las prestaciones y búsqueda de nuevos conocimientos se hicieron rápidamente palpables entre la población caspolina. «Si has conseguido ampliar el equipo para adaptarlo a sus nuevas necesidades, al principio es normal andar algo perdido pero poco a poco uno se va asombrando de sus propios resultados. Mientras más cosas haga con el ordenador más vas a depender de él, hasta el punto de que si éste fallara sería cuando realmente te encontrarías perdido. En ese caso es con nosotros donde podrá encontrar una solución rápida».

 

Y aquí es donde se produce la rotura de la brecha digital que separa a los neófitos y usuarios avanzados de informática de los que siguen anclados a las viejas costumbres del mundo analógico y de espaldas al progreso. Y eso que el esfuerzo del CIC por reducir esta brecha no ha parado: «Desde el año 1996 habrán pasado por nuestras aulas unos 1.100 alumnos», calcula José Antonio.

 

El CIC pronto se especializó en la construcción de equipos «clónicos» bajo demanda, que permitían además de una gran adaptación a las necesidades reales del usuario (que oscilaba desde los clientes particulares hasta los puestos para comercios, dotaciones municipales en redes o pequeñas explotaciones agrícolas), también una rápida actualización de componentes a medida que dichos requerimientos se hacían más exigentes.

 

«Comencé vendiendo equipos de marca, pero pronto me di cuenta que cuando había averías, estaba totalmente en manos del fabricante para resolverlas, y los plazos de reparación se hacían muy largos», recuerda este emprendedor que acaba de cumplir 43 años. «La única manera de dar una respuesta rápida a mis vecinos era ensamblando mis propios ordenadores y teniendo stock de piezas para poder realizar las reparaciones en apenas horas».

 

Y así como sin querer, se han construido los cimientos de una relación de confianza que tiende un sólido puente entre las dos orillas de la informática, una especie de reválida del histórico «Compromiso de Caspe». «Así, hemos tratado de basarnos siempre en dos principios: el ensamblado de ordenadores con componentes de primera calidad que no van a fallar permitiendo la ampliación en la medida de lo posible; y la construcción del equipo que mejor se ajusta a sus propias necesidades sin tener que ceñirse a unos pocos modelos fijos predeterminados», revela José Antonio.

 

Haciendo amigos – A la velocidad de un Ferrari de Fórmula-1

Como ya hemos mencionado, CIC optó desde el principio por utilizar componentes de primeras marcas, que aunque aumentaban el precio final de los equipos también elevaban su fiabilidad. Y en este sentido, el corazón del equipo es un componente fundamental para rendir con salud. «En un principio ensamblamos procesadores de Intel, pero pronto apostamos por los de AMD y con ellos seguimos hasta la actualidad. En estos años, de cientos de equipos ensamblados, nunca ha fallado un procesador AMD, por eso estamos con la marca a muerte», se confiesa José Antonio.

 

En la actualidad, CIC vende sobre todo portátiles Toshiba con procesador AMD Turion Dual-Core, en servidores recomiendan soluciones con AMD Opteron, y en equipos para los más jugones, el nuevo procesador Phenom Quad-Core de AMD de cuatro núcleos y las tarjetas gráficas ATI de última generación. Vecinos y clientes atestiguan que de los 800 equipos instalados por CIC con procesadores AMD desde 2002, ¡no ha fallado ni uno solo! «Nos defendemos trabajando mucho. Dando la cara ante los clientes frente a las grandes marcas.

Pero con la competencia de las grandes superficies y cadenas de informática y con los márgenes actuales, el coste de tramitar una garantía de un portátil, una impresora, o cualquier periférico es tremendo y complicadísimo. Yo realizo todas esas gestiones por mis clientes. Aquí nos conocemos todos y cada fallo lo pagas caro. Los mismos componentes pueden dar distintos resultados según quien los ensambla. Nosotros chequeamos compatibilidades, actualizamos bios, controladores,.... buscando siempre el rendimiento más óptimo y la máxima fiabilidad.

Aun así no faltan las críticas del tipo “que caro eres, en el Carrefour tenían de oferta esa impresora 10 euros menos o un ordenador parecido cien euros mas barato”. En el otro lado están las empresas que saben que ante un problema vamos a estar con ellos para resolverlo, y que tenemos que ganarnos la vida», explica José Antonio.

 

La filosofía del servicio integral la lleva al extremo con su personal multifunción. «Los técnicos de mi empresa son todo-terrenos, que igual que instalan un servidor, reparan un ordenador, cablean una red, cambian de equipo un sistema de Logic o SP, desarrollan una aplicación a medida o dan un curso».

 

Y añade: «El mercado está cambiando, los equipos sobremesa están siendo sustituidos por los portátiles. Los precios no hacen más que bajar, y las prestaciones son cada vez más similares. Los portátiles están de moda, pero mucha gente los compra para tenerlos fijos en el escritorio, esto es un gran error, pues los portátiles son para quien necesita movilidad, ya que el coste y los plazos de resolución de las averías son muy superiores y las posibilidades de ampliación muy bajas por lo que quedan antes obsoletos», advierte nuestro hombre, demostrando su claro compromiso con el cliente.

 

Como distribuidor oficial de la marca californiana, José Antonio participó el pasado 2007 en la promoción «AMD Fantasy Racing», que consistía en pronosticar los resultados de los pilotos de Ferrari en cada carrera del circuito de Fórmula-1. No hay que olvidar que AMD es uno de los principales patrocinadores de la escudería del Cavallino Rosso, ganadores del último mundial. «La cosa no era tan sencilla. Aquí teníamos que pronosticar desde el tiempo de clasificación y la posición en parrilla de salida, hasta el tiempo de la vuelta rápida o las vueltas completadas en carrera. Y por supuesto, la posición de llegada a meta», recuerda emocionado José Antonio.

 

«También sumabas puntos con test técnicos de formación sobre los productos y tecnologías de AMD y exposición de un caso de éxito. Al ser aficionado a la Fórmula-1 me resultó divertido participar, y milagrosamente fui el ganador de la promoción, con un viaje a Mónaco que espero realizar durante este año 2008, ¡y ya si coincide con el Grand Prix ni te cuento!». Y a las malas, siempre se puede ir al cercano circuito de velocidad de Alcañiz a empaparse de olor a goma recauchutada.

 

El caso de éxito – Aulas multimedia para escuelas e institutos

Es así como José Antonio, tras la inauguración de la tienda, el ensamblado de equipos a medida, y la apertura de una academia para cubrir las necesidades de formación de la comarca, se adentra en el siguiente proyecto personal casi sin proponérselo.

 

«La idea básica era el montaje de un Aula de Formación Multimedia a un coste razonable y de un rendimiento excelente. Para ello contaría con unos equipos que diesen unos resultados óptimos en cualquier tipo de curso como edición de vídeo, tratamiento de imagen, etc. Habría un servidor que guardase el trabajo de los alumnos y permitiese además su acceso remoto desde sus casas».

 

Y dicho y hecho. La primera configuración se realizó en su propio local, apoyado por sus técnicos. En menos de un mes, se disponía de una red de quince equipos conectados a un servidor y con acceso a Internet de banda ancha a 3 Mbps.

 

La primera versión de este paquete «llave en mano» estaba compuesta por un servidor Hewlett-Packard ProLiant ML115 en formato microATX de una vía con un poderoso Dual-Core Opteron 1210 de doble núcleo a 1,8 GHz cada uno de AMD, acompañado de una memoria DDR2 de 4 Gbytes a 667 MHz de Kingston y dos discos duros SATA2 de 750 Gbytes cada uno con 32 Mbytes de caché en RAID de Seagate. El sistema operativo implementado es el Windows 2003 R2 de Microsoft, edición estándar para pymes (SBS STD) con ServicePack2 incluido. Su precio sin IVA: 1.475 euros.

 

En el lado del cliente, se estableció un equipo basado en el nuevo procesador AMD Phenom Quad-Core 9750 a 2.400 MHz, una placa base Gigabyte GA-MA78GM-S2H con el nuevo chipset 780G/SB700 con DirectX10 y tecnología CrossFireX, un disco duro Seagate SATA2 de 500 Gbytes de capacidad y 32 Mbytes de caché y una memoria Kingston DDR2 a 800 MHz en doble canal con 2 Gbytes cada uno, todo ello en una caja en formato torre con una fuente de alimentación de 450 w.

 

Cada uno lleva una regrabadora de DVD H55 de LG de doble capa LightScribe, un monitor TFT de 19 pulgadas panorámico L192WS de LG, un bundle de teclado PS2 y ratón óptico de Logitech, y el sistema operativo Windows Vista Home Premium. El precio unitario sin IVA es de 820 euros (a multiplicar por quince).

 

«Estos equipos irán siendo actualizandos a medida que AMD vaya sacando nuevas versiones de sus excelentes procesadores, para hacerlos más rápidos en su respuesta, como ya hemos hecho con Windows XP pasando a Vista para mejorar la experiencia de los usuarios y hacerlo más compatible con los servicios de Internet. Y es que además de ser mejores en esta última actualización, ¡nos han salido por 64 euros menos cada uno!», señala el director del CIC.

 

Esta configuración ya se encuentra en explotación en el CIC y se están estableciendo contactos para poder vender esta tecnología a otros centros educativos. Como vemos, su precio es muy competitivo, saliendo todo el conjunto, incluido una impresora láser color en red y un videoproyector por unos 17.000 euros instalación e impuestos incluidos («ya que por propia experiencia no recomendamos más de quince alumnos por clase»), y con un plazo de entrega inferior a tres semanas.

 

Hay que recordar en este sentido, el meritorio empeño del Gobierno autonómico de Aragón, que está potenciando la presencia de la informática en las escuelas con el programa «Aulas del Futuro», dirigido por otro José Antonio, el profesor Blesa, que ha sido encomiado personalmente por el mismo Bill Gates. «¡No tenemos nada que ver, ya nos gustaría!».

 

Eso no quita que pudieran atreverse con ordenadores más potentes. «También ensamblamos equipos para ocio y juegos, donde la cosa está que arde. Sin embargo, en la lucha entre gráficas ATI (mejor precio, menor consumo y buen rendimiento) y nVIDIA (mayor rendimiento en gamas altas, mayor consumo y mayor precio), nos decantamos por ATI por ser la elección más equilibrada».

 

Sin duda la sabia decisión también es fruto de la gran integración entre procesador y tarjeta gráfica, tras la adquisición del fabricante ATI por parte de AMD el pasado año. «Me parece acertada la apuesta de AMD en la compra de ATI, con el tiempo dará sus frutos».

 

Ante tanto empuje emprendedor, no nos cabe más que hacer una nueva pregunta a José Antonio Beltrán: ¿Y qué será lo próximo? «Actualmente estamos reformando nuestras instalaciones para ampliarlo con el local contiguo, y en proceso de desarrollo, implantación y certificación del sistema de calidad ISO 9001:2000». Pues nada, que usted lo implante bien, y que nos veamos pronto por estas tierras mañas. Saludos.

 

Un as bajo la manga – Las Vegas se quedan pequeñas al lado de Los Monegros

En el desierto de los Monegros, a 40 kms de Caspe, se anuncia la construcción del mayor complejo de ocio y juego de Europa. Este macroproyecto incluye campos de golf, hoteles, casinos, cinco parques temáticos, un hipódromo, y hasta una plaza de toros. Detrás de Las Vegas de los Monegros hay un grupo internacional de empresas que prometen una inversión inimaginable.

 

«¿Será beneficioso?», se pregunta José Antonio. «Dinero, empresas, trabajo..., pero el impacto, que este descomunal complejo vaya a tener en una zona despoblada de siete habitantes por kilómetro cuadrado, para mí es un misterio. Si el proyecto sigue adelante, derivará en un consumo salvaje de agua y energía en un territorio desértico cuyas consecuencias a largo plazo son imprevisibles. Además, donde se mueve tanto dinero la delincuencia tiene mucho a ganar. Yo amo mi tierra, pero este proyecto me gusta y me asusta por igual».

 

Así que cambiando de tercio y preguntado qué haría si tuviera un inversor así detrás, o lo que es lo mismo, qué le falta hacer en el campo de la informática, José Antonio no esconde su jugada: «El tema de los equipos portátiles es demencial, que una avería te deje sin equipo entre dos semanas y un mes de media no es de recibo. En los tiempos que se avecinan con los portátiles, la batalla la ganará el que consiga estandarizar su ensamblaje.

 

Si yo pudiera comprar la pantalla de 12”, 15,4” o 17”, con su carcasa y su fuente, con el HD, con la memoria, placa base, etc., podría ensamblarlo, ampliarlo y sobre todo, repararlo rápido. Como la mía existen muchas empresas basadas en el servicio que adoptaríamos esta solución. A los grandes les falta la perspectiva del trato con el cliente final. Si tuviese medios es una idea por la que apostaría».

 

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