La informática móvil: todo el mundo a tu alcance

Hoy en día, cualquiera puede hacerse con un ordenador portátil, PDA o smartphone y utilizar aplicaciones y soluciones informáticas en cualquier lugar, así como acceder a Internet. Las ventajas y opciones de este mundo son muchas, tanto en productividad como en entretenimiento. Adentrémonos en él

La informática móvil: todo el mundo a tu alcance

2 octubre 2007

Llevar un ordenador debajo del brazo o incluso en el bolsillo puede parecer una extravagancia, pero desde hace unos años se ha convertido en una realidad. Gracias a los adelantos tecnológicos, las prestaciones de estos equipos portátiles son cada vez mayores y, al mismo tiempo, su tamaño y peso se han reducido drásticamente. Pero la verdadera revolución del mobile computing se ha producido en la conectividad, en la posibilidad de acceder a todo tipo de redes, y principalmente a Internet, desde cualquier lugar. Esta circunstancia es la que ha abierto definitivamente las puertas a lo que hoy conocemos por informática móvil.
Qué es la informática móvil
En primer lugar, lo que define un dispositivo mobile computing es su capacidad de funcionar en cualquier lugar y circunstancia, por lo tanto, debe disponer de su propia pantalla, su propio sistema de almacenamiento y una fuente de alimentación autónoma. El concepto que se persigue es el de que ya no tengamos que acudir a un sitio concreto para utilizar el ordenador, sino que éste nos acompañe allá donde vayamos. Que tengamos un equipo a nuestra disposición siempre que lo necesitemos. Obviamente, este concepto presenta una serie de inconvenientes que la tecnología se ha ocupado poco a poco de solucionar.
El primero es el del tamaño y peso: a nadie se le escapa que, en la actualidad, y a pesar de que se ha reducido a medida que ha ido evolucionando, un ordenador es un objeto muy voluminoso y pesado, y que, además, precisa de toda una serie de periféricos a su vez más o menos voluminosos y pesados para funcionar (teclado, pantalla, ratón...). Así pues, el primer paso cosiste en integrar todos estos elementos en un dispositivo que podamos llevar bien en el bolsillo bien cómodamente alojado en una bolsa para transportarlo.

El siguiente reto tecnológico es la capacidad de funcionar sin necesidad de estar conectado a la corriente. Las baterías modernas aportan, en este caso, la solución, proporcionando una autonomía para nuestros dispositivos portátiles suficiente en la mayoría de los casos hasta que podamos recargarlas.
Finalmente, y tal como se ha apuntado, el avance más moderno y significativo es el de la conectividad. Hoy es difícil concebir un ordenador que no esté conectado a Internet y a una red local. La posibilidad de intercambiar información, descargar correo electrónico, navegar por la Web se ha convertido en la principal aplicación de nuestro PC. Ahí es donde las redes inalámbricas han otorgado a la informática móvil la pieza que le faltaba. Cualquiera de los dispositivos que vamos a analizar en esta guía es capaz de conectarse a Internet y otras redes.
Dispositivos móviles
El tamaño y algunas características claves del dispositivo serán las que definan en qué categoría de la informática móvil se encuadra. Puede ser un PDA o smartphone (ambas se consideran prácticamente fusionadas) si se utiliza en la palma de la mano. No suelen disponer de teclado y funcionan mediante reconocimiento de caracteres. Proceden del desarrollo de las agendas electrónicas y de los teléfonos móviles, pero, en la actualidad, se utilizan para todo tipo de aplicaciones. Por su tamaño y características, estos dispositivos utilizan sistemas operativos especiales y aplicaciones específicas, por lo que no son compatibles con los ordenadores de sobremesa, aunque pueden intercambiar ficheros con ellos sin ningún tipo de problema.
Por otro lado, se trata de un ordenador portátil (laptop o subnotebook) si su tamaño nos obliga a que lo utilicemos sobre una mesa o sobre nuestras rodillas. Son equipos completos que ofrecen prácticamente todas las prestaciones de un PC de sobremesa, con teclado y ratón integrados. Su autonomía dependerá del tipo de ordenador y de las baterías. Dentro de esta categoría también se encuentran los Tablet PC, ordenadores portátiles que pueden utilizarse como un PDA, es decir, para los que no es necesario el uso de un teclado, ya que la propia pantalla se utiliza como sistema de reconocimiento de caracteres. Gracias a esta característica, pueden utilizarse de pie.
Utilidades de la tecnología
Para empezar y desde el punto de vista profesional, el que dispongamos en cualquier lugar de las posibilidades que ofrece un ordenador, incluido el que nos podamos conectar a Internet, conlleva muchas ventajas. La primera es la de estar permanentemente conectados y recibir en cualquier momento no sólo una llamada sino, por ejemplo, un mensaje de correo electrónico con documentos importantes que examinaremos y modificaremos con las aplicaciones correspondientes. De esta forma, es posible recibir o enviar en cualquier momento presupuestos, presentaciones, formularios... Estas posibilidades se vuelven indispensables si nuestra profesión nos obliga a trabajar lejos de la oficina, sobre todo si hemos de viajar o somos autónomos y hemos de estar siempre disponibles. En definitiva, la informática móvil es un instrumento que contribuye a aumentar la productividad y la eficacia.
Si dejamos a un lado las herramientas profesionales, lo cierto es que la informática móvil también ofrece indudables ventajas en otros aspectos de la vida, por ejemplo, la conexión a Internet abre múltiples posibilidades: consultar una enciclopedia cuando se nos presente una duda, ver un mapa para orientarnos, realizar una reserva en un restaurante o comprar entradas de cine, leer la prensa... Además, tendremos la posibilidad de acceder a nuestro correo electrónico en cualquier momento para anular una cita o enviar una foto que acabamos de realizar. Otras posibilidades que nos brinda y que están más centradas en el ocio son las de escuchar música, ver películas o disfrutar de los juegos que tengamos instalados o a los que podremos acceder por Internet.
Un uso muy importante y que cada vez va cobrando más fuerza es el educativo. Tanto para el estudiante como para el profesor, los dispositivos que nos ocupan se están convirtiendo en una herramienta casi indispensable. No solo la posibilidad de tomar apuntes o grabar una clase, sino comprobar en la página web del centro la fecha de tutorías o clases, descarga de libros y documentación, consulta de determinados conceptos en plena clase y muchas aplicaciones más que están llevando a las instituciones educativas a ofrecer cobertura de redes inalámbricas en sus instalaciones.
Consolas portátiles
Como hemos visto, parte de las aplicaciones que ofrece la informática portátil están basadas en el entretenimiento. En esta línea, los fabricantes de consolas para juegos se han unido a esta filosofía ofreciendo dispositivos que pueden utilizarse en cualquier lugar. Además, algunos de ellos ofrecen características que les permiten también ser aprovechados para otros usos, como la visualización de películas y de fotos.
Dentro de este mercado, la pionera ha sido Nintendo con su Game Boy. Sus últimas generaciones encarnadas en la Nintendo DS ofrecen, además de la posibilidad de jugar, una conexión inalámbrica WiFi que permite conectar varias consolas entre sí y una pantalla táctil. Sony también ha querido trasladar el tremendo éxito de su PlayStation al mercado de las consolas portátiles con su PSP. Se trata de un dispositivo con una pantalla grande para lo que se ve en este tipo de productos, conexión inalámbrica WiFi para conectarse con otros jugadores o a Internet, puerto USB, ranura Memory Stick y la posibilidad de reproducir películas en formato UMD. Nokia también se introdujo de forma inesperada en este segmento con su N-Gage, un cruce entre teléfono móvil y consola de juegos que, además, ofrece funciones de smartphone con sistema operativo Symbian.