Intel Centrino 2 vs AMD Puma

AMD lucha por ganar cierta cuota de mercado en portátiles e Intel pretende mantener o superar su liderazgo en un segmento donde Centrino es el rey

Intel Centrino 2 vs AMD Puma

19 noviembre 2008

Vivimos en un momento convulso en lo económico y político, y desde luego no menos agitado en el ámbito tecnológico. Los PCs de sobremesa tocan definitivamente a su fin y los portátiles se afianzan como la solución preferida por millones de consumidores por precio, tamaño y prestaciones.

 

Además, en los últimos meses esta tendencia se ha visto reforzada por la llegada de los netbooks o miniportátiles (Asus EeePC, MSI Wind, Acer Aspire one, etc.) y los MID (Mobile Internet Devices), moderna visión de los defenestrados UMPC que por precio y tecnología terminaron quedándose por el camino.

 

Estos pequeños compañeros de potencia y prestaciones más limitadas, serán los preferidos por muchos usuarios profesionales y residenciales para acceder a Internet, llevar consigo documentos a cualquier parte, gestionar el correo electrónico o irse de vacaciones/fin de semana. Es decir, las tareas que hasta la fecha han venido desempeñando los portátiles.

 

Esta tendencia es inevitable y mientras los fabricantes están desarrollando procesadores como el Intel Atom para estos nuevos, pequeños y baratos productos, también están trabajando para que los portátiles tradicionales sigan acortando sus distancias respecto a los sobremesas, fundamentalmente en el aspecto gráfico y de potencia de proceso, donde las diferencias aún son notables.

 

De esta forma el futuro más cercano se presenta bastante claro para los grandes actores del mercado. Intel, por ejemplo, tiene clara la presencia de tres claros segmentos: el de portátiles (multimedia, profesionales o ultraportátiles) para el que busca potencia, el de los netbooks para el que busca portabilidad máxima y bajo precio a costa de renunciar a prestaciones, y los MID para los que buscan un dispositivo de acceso a Internet de bolsillo que cubra las carencias que actualmente tienen en este aspecto incluso los móviles más avanzados.

 

AMD e Intel, eternos rivales

Como decíamos antes, en el ámbito de los portátiles lo que los usuarios más están demandando es poder olvidarse definitivamente de los clásicos equipos de sobremesa. Los menos exigentes, dedicados a tareas ofimáticas y navegar por Internet, ya lo han conseguido sin muchos problemas. En cambio, los jugones o aquellos que por imagen, audio o vídeo necesitaban prestaciones de alto nivel, sobre todo en el aspecto gráfico, aún requieren algo más.

 

Aquí es donde entran en acción las nuevas plataformas de AMD e Intel, los dos actores del mercado del PC. En el caso de AMD durante el mes de junio lanzó Puma, nombre en clave de su nueva plataforma para portátiles que, por extraño que parezca, comercialmente no ha recibido ningún nombre concreto.

 

Tan sólo un nuevo sello identificativo, evolución del ya conocido programa Better By Design que AMD ha venido utilizando en los últimos años. Intel, por su parte, ha tenido que retrasar hasta finales de julio el lanzamiento de Montevina, nombre en clave de la revisada plataforma Centrino 2.

 

Ambas plataformas han sido lanzadas durante el tercer cuarto de año, esencialmente para encarar la campaña de la vuelta al colegio, pero, sobre todo, la jugosa temporada de navidades. En los dos casos, las promesas de los fabricantes son claras: menor consumo energético para alargar la autonomía de las baterías, mejores prestaciones de proceso y, sobre todo, mayor rendimiento gráfico.

 

A muchos usuarios estas mejoras quizá les dejen un poco fríos, no obstante, hemos de tener presente que estos avances lograrán mejorar las posibilidades de sistemas como Windows Vista, que, hoy por hoy, devora hasta un 30% más de energía que Windows XP precisamente por sus mejoras visuales. Por ello, cualquier optimización en este aspecto debería ser bien recibida por todos.

 

Metidos en el Laboratorio

A finales de julio ya tuvimos en el Laboratorio algún prototipo de Puma y Centrino 2, sin embargo, preferimos esperar un poco a sacar conclusiones, pues se trataba de máquinas muy preliminares, donde se apreciaban fallos en controladores o carecían de algunas de las características finales.

 

En cambio, en septiembre, con máquinas llegando al canal de distribución y que previsiblemente estarán disponibles para cuando esta revista llegue a la calle, podemos presentaros sin miedo a equivocarnos las primeras pruebas exhaustivas de ambas plataformas de las que se extraen interesantes conclusiones.

 

Hemos trabajando a fondo para valorar prestaciones del procesador, sistema gráfico, consumo energético e incluso disipación de temperatura. Todos esos datos los hemos comparado, por supuesto, con nuestros históricos de pruebas para, de esta forma, tener una visión real de las mejoras y avance que suponen las nuevas soluciones.

 

Cómo probamos las plataformas

Como base inicial para realizar todas las pruebas, hemos recurrido a nuestro habitual PCMark Vantage, una batería de pruebas de casi 2 horas de duración que analiza de manera exhaustiva diversos apartados y vertientes a los que puede enfrentarse un PC en su día a día.

 

Para valorar con detalle el aspecto gráfico hemos recurrido a 3DMark 06. A pesar de haberse presentado la nueva versión Vantage, aún preferimos no usarla debido, fundamentalmente, a que sus exigentes pruebas aún se llevan mal con ciertos motores gráficos no demasiado potentes. Además, preferimos poder comparar las cifras obtenidas con las que ya tenemos en nuestra base de datos.

 

Continuamos con Battery Eater Pro, que mide la autonomía real de un portátil. Los datos que arroja son poco reales, pues se desactivan los ahorros de energía y se obliga a la máquina a generar indefinidamente imágenes en 3D que requieren un gran uso de CPU y GPU. Aun así, es una buena alternativa para comparar consumos.

 

Por último, hemos capturado las medidas de temperatura gracias a nuestro termómetro láser tras someter al portátil a más de dos horas de ejecución de una demo de altos requerimientos gráficos y de proceso. Así, garantizamos que el procesador, la memoria, la GPU o el disco duro han alcanzado una temperatura estable de trabajo.