Intel Centrino 2, la renovación

Para consolidar su primer puesto en el mercado de portátiles, la compañía ha configurado su última plataforma con los mejores componentes: micros basados en el núcleo de Penryn, chipsets Intel 45 Express y chips WiFi de la serie 5000

Intel Centrino 2, la renovación

23 noviembre 2008

Ya hemos hablado sobre Centrino 2 (de nombre en clave Montevina) en artículos anteriores, por lo que probablemente ya os sonarán algunas de las características y tecnologías sobre las que nos detendremos. Lo primero de todo es aclarar lo sorprendente del nombre, pues, en realidad, bajo la marca Centrino han pasado unas 4 generaciones de procesadores diferentes.

Sin embargo, no podemos olvidar que Centrino no es otra cosa que un sello que certifica de cara al consumidor la presencia de una serie de componentes validados por Intel. En realidad, la gente asocia Centrino con las incansables acciones publicitarias, hasta el punto de convertirse en una marca familiar en la que los consumidores confían por sí misma.

Pero, como a todo, le ha llegado el momento de la renovación e Intel ha elegido una mejora de los procesadores Penryn ya lanzados meses atrás, los chipsets para portátiles y el controlador inalámbrico, para presentar bajo el nombre Centrino 2 la que es su apuesta para continuar como líderes en este segmento.

Procesador y chipset han sido sustancialmente mejorados

Lo primero son los nuevos seis procesadores que se han introducido: dos de la serie 8000 con 3 Mbytes de cache L2 (P8400 a 2,26 GHz y P8600 a 2,4 GHz), tres de la serie 9000 con 6 Mbytes de cache L2 (P9500/T9400 con 2,53 GHz y T9600 a 2,8 GHz), y el nuevo X9100 Extreme con 3,06 GHz de velocidad de reloj, un procesador que consume nada menos que 44 vatios y que está pensando exclusivamente para sobremesas como el iMac o portables multimedia de máximas prestaciones y elevado precio.

Estos nuevos procesadores, basados en el núcleo ya conocido de Penryn con tecnología de fabricación de 45 nanómetros, han visto incrementar sus prestaciones gracias al nuevo bus de 1.066 MHz. Con ello son capaces de ofrecer mejores resultados funcionando incluso a menor velocidad de reloj, aunque desde luego no es la única novedad que encontramos.

Y es que quizá sea más relevante el salto dado por Intel con la nueva familia de chipsets para portátiles Intel 45 Express. La intención es pasar página desde el ya ultra conocido iGM965, para volcarse en los nuevos GM45 y GM47 (que tendrán diversas versiones según el tipo de portátil o dispositivo que gobiernen), con soporte para los nuevos buses a 1.066 MHz, compatibilidad con DDR3 y con el nuevo motor gráfico Intel GMA X4500 en su interior.

En el caso del GM47, además, este motor gráfico funcionará a mayor velocidad de reloj, elevando las prestaciones de la versión «estándar». Este sistema gráfico representa la solución de Intel para los equipos con gráficos integrados, sin embargo, como veremos a continuación, sus prestaciones no están a la altura de los resultados que ofrece Puma y su chipset 780G.

Lo que sí es toda una sorpresa, pero sobre la que poco se ha hablado, es la posibilidad de que los fabricantes integren chips gráficos dedicados en sus portátiles, y se pueda conmutar sin necesidad de reinicio entre uno y otro para ahorrar energía u obtener las mejores prestaciones si así lo decide el usuario.

Es la alternativa al ATI Hybrid CrossFireX de Puma, pero con una ligera diferencia: aquí o funciona el integrado en el chipset, o funciona el dedicado, es decir, no se suman las prestaciones de ambos motores gráficos como ocurre con la tecnología de AMD. No obstante, según las primeras informaciones, esta funcionalidad depende exclusivamente del fabricante y sus diseños, hasta el punto de que aún no hemos visto nada en el mercado con dicha característica.

Otras innovaciones

Por otra parte, sin salir del chipset, hay un detalle especialmente interesante que encontramos en lo que a conectividad se refiere. Así, encontramos soporte para HDMI y DisplayPort. Y es que mientras que el primero se ha convertido en todo un estándar dentro del mundo de la conectividad de sistemas home cinema en casa, el segundo será la evolución natural de los actuales conectores VGA y DVI que todos utilizamos para nuestros monitores y proyectores. La razón es muy comprensible: mayor calidad y, sobre todo, tecnología 100% libre de royalties.

Respecto al apartado inalámbrico también encontramos la nueva familia de chips WiFi de la serie 5000. Así, encontraremos el 5100 o el 5300 según el tamaño y tipo de portátil, aunque contaremos con soporte para el estándar 802.11n draft e incluso, tan pronto como empiece a ser una realidad, conectividad WiMax.

Nehalem, los cuatro núcleos se hacen móviles

Para finales de este año o principios del 2009 se espera con impaciencia los nuevos procesadores de nombre en clave Nehalem, dotados de cuatro núcleos y específicamente diseñados para portátiles. Se trata de procesadores basados en una nueva microarquitectura, y fabricados con tecnología de 45 nanómetros, como los actuales Penryn.

Entre las grandes novedades que van a aportar tenemos una nueva gestión más eficaz capaz de desconectar zonas completas del procesador de manera dinámica para ahorrar energía, aunque aprovechando los núcleos conectados para ofrecer la mejor relación consumo/prestaciones posible.

Además, se reincorpora la vieja conocida Hyper-Threading (un sistema de ejecución multihilo que simulaba dos procesadores sobre un solo núcleo), con lo que el software creerá tener ante sí nada menos que 8 núcleos para el proceso de los datos. Al tiempo, se integra el controlador de memoria dentro del propio procesador, logrando acelerar al máximo la transición de datos hacia/desde la memoria.

Resultados de las pruebas en laboratorio

Llegados a este punto, comenzaremos a revisar en profundidad las dos primeras máquinas que hemos tenido la oportunidad de probar en nuestro Laboratorio. La primera de ellas es el Asus F6V, un equipo que conseguimos a finales de julio pero que integraba el chipset PM45, esto es, sin motor gráfico integrado. Esto es debido a los retrasos que, por diversos fallos, hicieron que el GM45 llegará algo más tarde de lo previsto. Como paradoja, el chip gráfico dedicado que integra es un ATI Radeon HD 3470, como el que encontraremos en algunas configuraciones de Puma.

Por esta razón, aunque contábamos con el nuevo chipset y el nuevo procesador, este equipo resultaba insuficiente para valorar adecuadamente Centrino 2 y una de sus grandes novedades: el nuevo motor gráfico integrado. Por suerte conseguimos uno de los primeros Acer Aspire 2930 en llegar a nuestro país, equipados con el chipset GM45 y, por tanto, el motor gráfico Intel GMA X4500.

Resultados buenos y malos

Entrando de lleno en materia y valoraciones, podéis observar en las gráficas adjuntas cómo la nueva plataforma Centrino 2 supone, como es lógico, una evolución que sin embargo puede que decepcione a más de uno. Es decir, si nos centramos exclusivamente en el procesador observamos que se produce un ligero aumento respecto a los procesadores anteriores con bus a 800 MHz.

En este sentido, era un resultado obvio pues no podemos olvidar que seguimos hablando de los mismos procesadores que antes, a los que sólo se les ha subido la velocidad del bus. Hasta aquí, todo bien y previsible.

Donde nos hemos llevado una desagradable sorpresa es al probar el nuevo motor gráfico integrado incluido en el Acer Aspire 2930. Si comparamos las cifras de 3DMark 06 con las del motor Intel GMA X3100 integrado en el anterior chipset i965GM, observamos cómo el aumento de prestaciones apenas llega al 20%.

Es una cifra que, vista así, parece elevada, no obstante, los números que arroja 3DMark 06 sitúan a esta gráfica integrada como una opción muy poco recomendable de cara a juegos o aplicaciones exigentes con la GPU. Máxime si las comparamos con los números de la gráfica integrada de Puma, que en el peor de los casos (funcionando con batería) casi triplican a los de la solución de Intel. Es por ello que, aunque aún quedaría por probar la solución integrada en el GM47, dudamos mucho de que un aumento de la velocidad de reloj del sistema GMA X4500 pueda obrar milagros.

Autonomía y disipación de calor

Dejando de lado el apartado gráfico, que tan escasas alegrías nos ha dado, entramos de lleno a valorar la autonomía que nos podría ofrecer Centrino 2. Según nuestra prueba del Battery Eater Pro, nuestro Aspire 2930 y su gráfica integrada logró mantenerse 87 minutos encendido funcionando a pleno rendimiento con la batería de 6 celdas incluida de serie. El Asus F6V con gráfica ATI Radeon HD 3470 logró, en cambio, rondar los 150 minutos con la batería opcional de 6 celdas y alta capacidad.

Ante esto es complejo establecer qué plataforma se encuentra más optimizada, principalmente porque cada fabricante y cada batería (y su estado de salud) son un mundo, aunque por nuestra experiencia vamos a aventurarnos a valorar muy positivamente a Centrino 2.

En realidad el Aspire 2930 ha obtenido sólo unos minutos menos a pesar de contar con una batería de igual número de celdas pero inferior capacidad que la del Asus con Puma. Por ello, aunque no detectamos un salto llamativo en optimización energética, sí diremos que sigue en línea con lo que estábamos acostumbrados con esta clase de equipos.

La temperatura, por su parte, se ha mantenido en valores similares a los portátiles anteriores con Centrino y procesadores Santa Rosa. Las cifras máximas del Asus F6V en un punto muy concreto han superado por poco los 40ºC, manteniéndose por debajo de dicha cifra el resto del portátil. En el caso del Aspire 2930, seguramente por su tamaño más compacto, las cifras han sido ligeramente más altas, rozándose los 43ºC en la zona del procesador.