Reportaje

Las interfaces del futuro reconocerán tacto, voz y gestos

Si antes los avances de la informática se medían en «megas» y «gigas», hoy las pantallas táctiles han cambiado la experiencia de usuario; el reconocimiento de voz y gestos es el próximo paso

Juan Ignacio Cabrera

Apertura pantallas táctiles

13 junio 2012

Si antes los avances de la informática se medían en «megas» y «gigas», hoy importa menos lo que hay dentro de los equipos y más cómo los usamos. Las pantallas táctiles han cambiado la experiencia de usuario, mientras que la expansión de sistemas de reconocimiento de voz y gestos es el próximo paso.

Los gigahercios que miden la velocidad de un procesador o los gigabytes que caben en un disco duro cada vez importan menos. Es verdad que en los años noventa, durante el reinado del «matrimonio» Wintel (Windows-Intel) en el mundo del PC, la velocidad de proceso del chip central determinaba la hondura de cada avance tecnológico. Sin embargo, en los últimos años, este esquema ha cambiado. La borrachera de «gigas» o megapíxeles como principal argumento de marketing tiene los días contados.

La irrupción del iPhone en 2007 y del iPad tres años después ha puesto de manifiesto que cualquier mejora en la interfaz del aparato es más agradecida por millones de usuarios que un incremento espectacular en el rendimiento de los componentes internos del aparato. De acuerdo con que llevar la pantalla táctil al teléfono y la tableta no es la única explicación del éxito de la compañía de la manzana (se habla mucho de iTunes, de los cientos de miles de aplicaciones de la App Store…), pero hay que reconocer que ha sido un aspecto crucial.

Nuevo iPad

Los usuarios demandan hoy aparatos pequeños, manejables y que estén dispuestos a darnos información o diversión en cualquier lugar sin tener que cargar engorrosos periféricos, como el ratón o el teclado. «Lo que le interesa al usuario ya no es lo que hay dentro del dispositivo, sino qué voy a poder hacer con él y qué no. Fijémonos en los teléfonos móviles. Durante un buen tiempo se miraba si eran tribanda y cuánta memoria tenían para la agenda de contactos, pero eso ya no importa; ahora se presta más atención a cuánto pesa, cuánto dura la batería, qué tipo de pantalla tiene. Es decir, si para navegar tenemos que aporrear el cristal o simplemente nos vale con deslizar los dedos por ella», asegura David Maniega, director de la Oficina de Innovación de la Universidad Oberta de Catalunya.

El fabricante LG, que en la pasada edición del Consumer Electronics Show de Las Vegas, presentó un mando de televisión que responde a la voz y a los gestos, también tiene claro que cualquier mejora en la interfaz es un gran paso. «No se trata solo de más píxeles o más potencia, se tienen que lograr avances que mejoren realmente la vida de los usuarios, que se disfruten; como una auténtica experiencia de cine 3D en casa para toda la familia, como navegar en Internet sin moverte del sofá y hacerlo en gran formato o que incluso tu lavadora comunique sola al servicio técnico la avería que tiene», explica José María Zamora, director de marketing de LG España.

Mando LG Magic Control

El usuario susurra al mando Magic Control, de LG, qué juegos, películas o música quiere disfrutar en su televisor. Órdenes como «sintonizar Disney Channel» o «encontrar thrillers» son entendidas por el aparato.

Las innovaciones en la interfaz de ordenadores, teléfonos, tabletas o televisores se han centrado en tres tecnologías: la táctil para las pantallas, el reconocimiento de voz y el gestual, impulsado sobre todo desde el lado de las consolas. A esos tres ámbitos nos vamos a referir en las siguientes líneas, analizando el camino recorrido hasta ahora y las posibilidades de la tecnología que está por llegar.

Lo táctil lo coloniza todo

La irrupción del iPhone, que a pesar de su precio es el smartphone más deseado y uno de los más vendidos en todo el mundo, supuso un antes y un después en el negocio de los celulares inteligentes, pero también va a marcar la informática personal en su conjunto. Los niños que hoy se ponen delante de la pantalla de un portátil alargan su dedo hasta el display y no entienden que el aparato no responda a su gesto. En poco tiempo, todos haremos lo mismo y veremos con extrañeza un panel LED que no responda a nuestra huella.

En poco tiempo, el movimiento frenético de los pulgares de los usuarios de BlackBerry por el minúsculo teclado QUERTY del aparato será cosa del pasado. Lo táctil ha llegado para quedarse (y colonizar hasta el último aparatito, como los reproductores MP3, las cámaras de fotos o los marcos digitales). La omnipresencia del teclado y del ratón como vía de entrada tiene sus días contados. ¿Por qué, si no, se venden tan pocos teclados para iPad, a pesar de que tienen un diseño elegante, están ajustados de precio y son relativamente ligeros?

Además, este año puede ser crucial para la extensión de la tecnología táctil al mundo del portátil. Intel quiere que los ultrabooks lleven tapas táctiles que los conviertan, a ratos, en una tableta. Todo indica, además, que Windows 8 –que se lanzará este año, aunque Microsoft no desvela, como siempre, ninguna fecha para el lanzamiento de la versión final-, estará optimizado para soportar este tipo de pantallas. Fernando Calvo, director de la división Windows de Microsoft Ibérica, no aclara mucho, aunque señala que con Windows 8 «estamos en el principio de un viaje para cambiar la manera en que más de 1.000 millones de usuarios experimentan la tecnología».

Metro

En cualquier caso, como recuerda David Maniega, de la Universidad Oberta de Catalunya, solo estamos al principio del camino. «Lo impactante vendrá cuando cualquier superficie interactúe con nosotros a través del contacto o la voz». Un adelanto de esto se pudo ver en el pasado CES. Samsung presumió de su nueva pantalla transparente. Se trata de un panel de cristal de 46” y tecnología OLED, pero sobre el que podemos actuar abriendo y cerrando aplicaciones, redes sociales y widgets, así como consultando las funciones de calendario. Además, la Smart Window de Samsung (así la han bautizado), tiene una opción que simula una persiana con la que podemos regular la luz que pasa por el cristal. En fin, es una bocanada de futuro en la línea de Minority Report.

Smart Window de Samsung

Smart Window de Samsung

Al habla con el cacharro

La industria tecnológica lleva décadas investigando e invirtiendo en sistemas que permitan interactuar con los aparatos usando exclusivamente las cuerdas vocales. Sin embargo, nunca llegaron a popularizarse porque eran soluciones muy pesadas y requerían de un largo proceso de adiestramiento de la máquina. Para sacarles partido, el usuario debía hablar despacio, marcando tiempo y acostumbrando a la máquina a su entonación. En definitiva, debía forzar la voz y cambiar la forma de hablar para tener una respuesta aceptable. Demasiado esfuerzo. Eran los años en los que Nuance, con la solución Dragon, e IBM, con ViaVoice (un producto hoy descatalogado), intentaban abrirse hueco entre los usuarios de ordenadores personales.

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