Internet no es un juego de niños

La firma española Panda Security presenta los resultados del primer semestre de su Estudio sobre el Nivel de Seguridad de Menores en la Red. «Uno de cada tres jóvenes contacta con desconocido a través de Internet», es la preocupante conclusión que revela esta iniciativa. Como bien dice Emilio Castellote, director de marketing de producto de Panda, «seguimos teniendo un problema.»

Internet no es un juego de niños

16 junio 2010

La firma española Panda Security presenta los resultados del primer semestre de su Estudio sobre el Nivel de Seguridad de Menores en la Red. «Uno de cada tres jóvenes contacta con desconocido a través de Internet», es la preocupante conclusión que revela esta iniciativa. Como bien dice Emilio Castellote, director de marketing de producto de Panda, «seguimos teniendo un problema

Estamos de acuerdo con Luis Corrons, director técnico de Panda, también presente en el acto, cuando define a Internet como «una herramienta fantástica que sirve para muchas cosas, pero que también contiene numerosas amenazas». En nuestro país, más de la mitad de los adolescentes se conecta más de tres veces por semana a la Red y todos están pendientes de alguna red social o programa de mensajería instantánea (un contundente 99% de los jóvenes encuestados lo asegura). Por lo tanto, aunar esfuerzos para conseguir un mundo digital más seguro es una prioridad.

Sensibilizar a menores, padres, educadores e instituciones sobre las amenazas que existen en Internet y que habitualmente pasan desapercibidas es más necesario que nunca. En la seguridad de su hogar, los más jóvenes no se sienten amenazados (un 80% comparte esta idea) y por si fuera poco, tres de cada cuatro presume de saber defenderse. Por su parte, para muchos adultos resulta difícil controlar a sus hijos, ya que muchos están permanentemente conectados (portátiles, smartphones…) y no es raro que los más pequeños estén más familiarizados con los ordenadores que sus padres.

Al malware, que con más de 55.000 nuevos virus diarios continúa siendo una gran amenaza, mucho más si tenemos en cuenta que los más pequeños suelen compartir el mismo equipo con los adultos, se le han sumado otras amenazas que afectan a la privacidad, identidad, intimidad e integridad de los menores. Y esto puede llegar a ser muy serio, por señalar un dato escalofriante: entre los niños de primaria, aproximadamente un 80% de los encuestados reconocieron que un desconocido les ha pedido fotos.

De hecho, los propios jóvenes son los primeros en restar importancia a esta amenaza. Según responden a la encuesta que ha elaborado Panda Solutions, muestran más preocupación por ser infectados con un virus que les impida usar el ordenador o borre sus fotos (un 44%) que por el peligro que supone hablar con desconocidos (un 30%). Y para muestra un botón, uno de cada tres adolescentes contacta con desconocidos a través de la Red.

Para evitar esta peligrosa práctica es fundamental concienciar a padres y menores e impulsar el diálogo. Está comprobado que la solución no pasa por imponer prohibiciones, «no hay que prohibir sino educar» insiste Emilio Castellote. Sentarse a dialogar con los más pequeños tiene que convertirse en práctica obligada, y más ahora que llega el verano, «época de tiempo libre donde pasan mucho tiempo solos y se encuentran en casa con libre acceso a Internet». Según se desprende de la encuesta, solo el 44% de los jóvenes afirma haber sido enseñados sobre como utilizar Internet de forma segura, lo que curiosamente contrasta con las declaraciones de los padres, ya que el 79% afirma haber hablado de seguridad con sus hijos.

Actualmente, las redes sociales suponen el gran reto de los padres, un objetivo claro con los más pequeños tiene que ser «hacerse amigo del hijo participando en la red social y conocer a los amigos que agrega». Para combatir esta lacra, Panda Solutions pone a disposición de los tutores herramientas gratuitas de control parental y la posibilidad de comunicar a las autoridades cualquier intento de agresión que sufra el menor. Un último consejo: «situar el ordenador en un lugar público, no en la habitación del pequeño