Libros electrónicos: una forma distinta de leer

Resulta muy difícil prescindir de ese tacto y olor que hace a un libro especial en sí mismo; pero, si lo conseguimos, descubriremos que los libros electrónicos nos abren un nuevo e inabarcable mundo de posibilidades a los amantes de la lectura

Libros electrónicos: una forma distinta de leer

27 agosto 2008

Seguro que muchos recordaréis aquello del paperless office, ese absurdo concepto que abogaba por una oficina en la que apenas se utilizase papel y en el que los dispositivos electrónicos suplirían todas las necesidades de los trabajadores. El término se pergeñó en 1975, y hay ejemplos de lo poco que lo valoraban algunos. Lo demuestra un artículo publicado hace 18 años en el New York Times, que ya dejaba claro que esa filosofía de trabajo no era más que una utopía.

En aquel texto se comentaba que estaba muy lejos de alcanzarse, sobre todo teniendo en cuenta que ya por aquella época 55 millones de impresoras y miles de millones de páginas impresas al año demostraban precisamente lo contrario. Esos 55 millones de impresoras son ahora cientos, puede que miles, y la producción y gasto de papel casi dos décadas después es imparable.

Lo que se decía sobre la oficina también podía trasladarse a la literatura y los quioscos. Algunos anunciaban que los libros, periódicos y revistas electrónicas acabarían reemplazando gradualmente a los libros, periódicos y revistas impresas, pero nada de eso ha ocurrido. Nos tira demasiado el papel.

No obstante, es evidente que la oferta en cuanto a los dispositivos de lectura de formatos electrónicos ha aumentado. La revolución silenciosa de los lectores de ebooks se puso de manifiesto con la aparición del famoso Kindle de Amazon, un dispositivo con un diseño y prestaciones muy discutibles, pero que ha permitido a esta conocida tienda electrónica dar un paso muy importante en este sentido. De hecho, los medios digitales se volcaron con la noticia, y durante las semanas siguientes surgieron numerosos análisis y comparativas, volviendo a surgir una cuestión: ¿Por qué no leer en una pantalla?

La oferta de lectores de ebooks es muy alta. De hecho, al plantearnos este artículo, nos dimos cuenta de que el tema se nos iba de las manos: a los lectores «específicos» (Kindle o el Reader de Sony) les acompañan soluciones capaces de lidiar con formatos de libros electrónicos, como PDA, smartphones, consolas y, por supuesto, PC y portátiles.

Afortunadamente, existen recursos más que suficientes para poder abordar este mundillo con garantías, y sin duda una de ellas es el excelente sitio web puesto en marcha por MobileRead y, sobre todo, su mini-enciclopedia, que aborda en formato wiki todo lo que afecta a los libros electrónicos (http://wiki.mobileread.com/wiki/Main_Page).

Para llevar en el bolsillo

Muchos usuarios han ampliado las funcionalidades originarias de sus dispositivos móviles; por ejemplo, los utilizan para leer en sus pequeñas pantallas, algo que es posible gracias a los desarrollos software diseñados ad hoc. Los usuarios de PDA pueden considerarse afortunados: mientras que para la ya casi extinta Palm existe un buen puñado de lectores interesantes (TomeRaider entre los destacados), en Pocket PC encontramos Microsoft Reader.

Además, ambos cuentan con versiones específicas de Acrobat Reader o MobiPocket Reader, y en general permiten el acceso a todo tipo de contenidos, tanto directamente como a través de la conversión y formateo previo de textos pensados para la gran pantalla. Lo que es cierto para PDA también lo es para móviles y smartphones: los teléfonos con Windows Mobile disfrutan de las versiones adaptadas del software de los Pocket PC, mientras que en el iPhone es posible leer PDF vía Safari, aunque ya existen utilidades como Books (http://code.google.com/p/iphoneebooks), que aceptan libros electrónicos en TXT.

Los teléfonos de RIM (Blackberry) y todos aquellos con sistemas Symbian o Linux disponen también de ofertas interesantes, como MobiPocket Reader, QReader (www.qreader.com) o ReaderManiac (www.deep-shadows.com/hax/ReadManiac/index.htm, basado en Java), por lo que con un poco de paciencia también pueden aprovecharse sus pequeñas pantallas para leer, aunque no sea lo más recomendable.

Las consolas portátiles también pueden transformarse en libros digitales. La Nintendo DS sólo precisa contar con una aplicación como ReadMore (www.dcemu.co.uk/vbulletin/showthread.php?t=57324) o DSLibris (http://rhaleblian.wordpress.com), o incluso con utilidades de lectura vía emulación de las antiguas GameBoy Advance.

En la Sony PSP también es posible esta opción en consolas modificadas gracias a una aplicación genial llamada Bookr (http://sourceforge.net/projects/bookr) y que puede ser instalada tanto independientemente como formando parte de IRShell (www.irshell.org), un desarrollo capaz de sustituir la interfaz de usuario de la PSP.

Tus libros, en el PC

Aunque los dispositivos móviles son muy atractivos a la hora de leer un libro electrónico, la inmensa mayoría tiene pantallas demasiado pequeñas para poder disfrutar de una lectura medianamente cómoda. No ocurre lo mismo en los PC de sobremesa y portátiles, que disponen de pantallas de tamaño más que suficiente para ofrecer todas las virtudes de los formatos electrónicos.

Todos usamos el ordenador para trabajar y disfrutar, y buena parte de ese tiempo nos lo pasamos leyendo lo que tenemos en pantalla. Un documento en Word o una presentación PowerPoint no son ebooks al uso, pero desde luego son documentos electrónicos destinados a ser editados, pero sobre todo a ser leídos. La diferencia estriba esencialmente en el formato definitivo de estos textos, que suelen estar específicamente destinados a ser leídos y no editados.

Si decidís aprovechar vuestro ordenador para leer ebooks, podréis disfrutar de una amplísima oferta de formatos y visores. De hecho, en las próximas líneas destacamos algunos de los más importantes en un sector lleno de buenas ofertas.

Lectores hardware

Aunque es maravilloso disfrutar de un buen libro, hay ocasiones en las que resulta muy interesante contar con un lector de ebooks por hardware. Estas propuestas ofrecen todas las ventajas de la tecnología llamada papel electrónico, una forma de mostrar en pantallas muy especiales los textos e imágenes que conforman un libro electrónico. Las pantallas de estos dispositivos están diseñadas para este propósito, y no sólo no cansan la vista, sino que además se pueden leer independientemente de las condiciones de luz.

Tales características son de por sí un valor determinante para unas soluciones que sorprenderán a muchos por sus prestaciones y comportamiento, tal y como hemos destacado en el escaparate que publicamos en este mismo reportaje. Los podéis encontrar en sitios web internacionales e incluso en servicios como eBay, pero también gracias a un par de tiendas españolas on-line especializadas en este segmento: ApolloXXI (www.apolloxxi.com) y Leer-e (www.leer-e.es).

¿Dónde encontrar ebooks?

Aparte del dispositivo, está claro que lo importante es el contenido. En español hay varias referencias claras para conseguir ebooks gratuitos (y legales, importante factor); entre ellos, Librodot (www.librodot.com) y Elaleph (www.elaleph.com).

Otras ofertas en literatura clásica las encontramos en los proyectos Cervantes Virtual (www.cervantesvirtual.com) y Gutenberg (www.gutenberg.org/browse/languages/es), donde descubriréis textos de todo tipo de autores españoles y extranjeros con su correspondiente traducción.

Si os gusta leer en inglés, las posibilidades se multiplican. En la Wikipedia existe un listado de bibliotecas digitales (http://en.wikipedia.org/wiki/List_of_digital_library_projects), pero además disponemos de un buscador específico de ebooks, http://ebooksearchr.googlepages.com, y una página con unos cuantos enlaces para encontrar contenidos gratuitos y legales, www.friedbeef.com/2007/04/09/best-places-to-get-free-books-the-ultimate-guide.

Como siempre, a estas alternativas se suman las redes P2P. Los trackers BitTorrent (www.mininova.org/sub/50) tienen secciones enteras llenas de estos contenidos y con la mulita también es posible acceder a todo tipo de textos, no sólo clásicos, sino también lo último de lo último. Sólo hay que acordarse de lo que ocurrió con la última entrega de Harry Potter, que estuvo disponible en castellano en la Red antes de que se publicará el texto gracias a una traducción «comunitaria» a partir de la versión filtrada de la edición inglesa.

Conclusiones

Está claro que no hay nada parecido a disfrutar de un buen libro en toda su extensión, pero también es evidente que la tecnología nos ofrece alternativas muy cómodas y que añaden potencia y prestaciones, así que yo os animaría a que le dierais una oportunidad a estas opciones. Leer libros electrónicos –sin entrar en polémicas discusiones sobre la inclusión de plataformas DRM en algunos formatos– es ahora más fácil que nunca y, si tenéis ya algún gadget, es muy probable que podáis adaptarlo para que os sirva para este propósito. Al hacerlo, puede que estéis contribuyendo a que se reduzca la tala de árboles, con lo cual todos ganamos, ¿no?

¿Me compro un lector hardware o utilizo mi portátil?

Muchos usuarios pensarán que con un ultraportátil o, aún mejor, con un Tablet PC (cuyas pantallas se pueden plegar) la compra del lector hardware no es tan relevante. Los nuevos ultraportátiles de bajo coste (como el Asus Eee PC) también son muy atractivos para esta tarea, de modo que, ¿qué sentido tiene invertir 350 euros en un lector de tinta electrónica?

En primer lugar, son dispositivos específicamente diseñados para este tipo de tareas, de forma que sus prestaciones son muy concretas, y eso les confiere varias ventajas. La más importante, que las pantallas de tinta electrónica son perfectamente legibles tanto en interiores como en exteriores. Si a eso le añadimos que el consumo de estos dispositivos es ridículo (de media, unas 7.000 páginas) o la posibilidad adicional de reproducir MP3, nos encontramos con motivos muy importantes para disfrutar de todos los formatos disponibles en soluciones que les sacan todo el partido.

Obviamente, si no sois ávidos lectores y preferís un libro convencional, el portátil, Tablet PC o ultraportátil pueden ser una buena opción en esas ocasiones puntuales. Si leéis mucho, notaréis la diferencia.

Un abanico de formatos indicados para todos los gustos

Existen un buen montón de formatos disponibles de libros electrónicos, cada uno diferente, que a menudo sólo son compatibles con un único tipo de dispositivo o aplicación. Por ejemplo, los ebooks LRF son los adecuados para los Sony Reader, y los PDB para dispositivos PalmOS, mientras que el formato LIT sólo se pueden leer con la aplicación Microsoft Reader, ya sea en un PC, portátil o PDA/smartphone.

La existencia de tantos formatos ha hecho que sean necesarias herramientas de conversión que permitan pasar de unos a otros. Existen utilidades para todos ellos, tal y como demuestra la lista compilada por MobileRead (http://wiki.mobileread.com/wiki/E-book_formats) o el artículo que proporciona la eminente Wikipedia (http://en.wikipedia.org/wiki/Comparison_of_e-book_formats).

Hemos querido destacar los más extendidos. Os sorprenderá saber que el formato PDF de Adobe, muy habitual en todo tipo de documentos, es todo un líder en este mercado. Su excelente tratamiento de tipografías y diseño editorial lo hacen perfecto para este tipo de propósitos.

Otros como los LIT de Microsoft, PRC/MOBI de Mobipocket o TR de TomeRaider están más relacionados con las aplicaciones software que las manejan, pero también hay enlaces directos entre hardware y formatos de libros electrónicos. Ya lo comentábamos con los LRF/BBeB, propios de los lectores hardware de Sony, mientras que los WOLF son característicos en los modelos de HanLin y los AZW son los libros electrónicos que se abren únicamente con el famoso Kindle de Amazon. Muchas soluciones hardware y software son capaces de trabajar con varios formatos distintos y son compatibles con los más conocidos, incluyendo los tradicionales TXT o HTML.

Aplicaciones de lectura de ebooks analizadas

* Adobe Reader 8: http://www.pc-actual.com/productos/producto/2008/07/16/Aplicaciones-de-lectura-de-ebooks-Adobe-Reader-8

* CDisplay: http://www.pc-actual.com/productos/producto/2008/07/24/Aplicaciones-de-lectura-de-ebooks-CDisplay

* Foxit Reader 2.3: http://www.pc-actual.com/productos/producto/2008/07/30/Aplicaciones-de-lectura-de-ebooks-Foxit-Reader-23

* Microsoft Reader: http://www.pc-actual.com/productos/producto/2008/08/04/Aplicaciones-de-lectura-de-ebooks-Microsoft-Reader

* Mobipocket 6.2: http://www.pc-actual.com/productos/producto/2008/08/19/Aplicaciones-de-lectura-de-ebooks-Mobipocket-62

* TomeRaider: http://www.pc-actual.com/productos/producto/2008/08/12/Aplicaciones-de-lectura-de-ebooks-TomeRaider

La opinión de PC Actual

Aunque sólo hemos cubierto las aplicaciones destinadas a ordenadores, lo cierto es que la lectura de libros electrónicos es aplicable a todo tipo de dispositivos, sobre todo cuando hablamos de soluciones móviles. Por lo tanto, hay todo un mundo por descubrir… y por leer.

Esta comparativa software se ha centrado en soluciones que son muy conocidas por los usuarios y que tienen una fuerte base tanto entre los lectores de estos formatos como entre la propia industria. Sin embargo, hay que tener en cuenta que muchas de nuestras apreciaciones son válidas igualmente para las versiones móviles de estos desarrollos.

Adobe Reader, Microsoft Reader, MobiPocket y TomeRaider tienen versiones para PDA basadas en Palm OS, Pocket PC y smartphones con Windows Mobile, algunos teléfonos Symbian y Linux, y arquitecturas menos extendidas pero que demuestran la expansión del fenómeno de los libros electrónicos. Por eso, hay que valorar aún con más tiento estas propuestas.

De entre ellas, hemos querido galardonar a Foxit Reader. La razón es simple: la mayoría de los fabricantes y desarrolladores tienden a partir de un producto con unas funciones básicas para luego irlo cargando de capacidades extra que no muchos usuarios necesitaremos.

En Foxit esa tendencia no ha calado tan hondo, lo que nos permite tener un visor de documentos PDF que funciona con una velocidad vertiginosa sin descuidar algunas opciones de interés. Es precisamente este factor lo que ha dejado a Adobe y a su omnipresente Reader en la segunda plaza de nuestro podio: a pesar de ser más completo que Foxit, su comportamiento se ve lastrado por esa exagerada ambición a la hora de tenerlo todo en un solo paquete. Quizás la aparición de una versión Lite o un Adobe Reader Elements (ya lo han hecho con productos como Premiere y Photoshop) sería de agradecer por parte de los usuarios.

A partir de ahí, nos encontramos con propuestas interesantes, pero que, a excepción de CDisplay, están más orientadas al mercado móvil. Mobipocket, TomeRaider y Microsoft Reader son caras de la misma moneda, aunque en los dos primeros casos se apueste con fuerza por enlazar la aplicación con una tienda on-line desde la que descargar contenidos.

La apuesta es muy interesante tanto para la industria como para el usuario, pero el gran problema es la existencia de distintos estándares propietarios, que dificulta la toma de decisión del consumidor sobre cuál se ajusta más a sus necesidades. Mobipocket está más logrado y dispone de un catálogo más amplio, mientras que TomeRaider parece más adecuado para dispositivos más limitados en prestaciones.

Microsoft Reader, por su parte, es una alternativa muy interesante para los que manejan Office y disponen de dispositivos Windows Mobile. La existencia del plug-inWordRMR, que permite generar ebooks en formato LIT a partir de ficheros DOC, posibilita la lectura de esos documentos de forma cómoda allá donde vayamos, aunque las opciones del formato y las prestaciones del software sean algo limitadas. CDisplay aparece como «estrella invitada», y aunque es una aplicación que se ha dejado de desarrollar, presenta unas prestaciones sencillamente geniales e imprescindibles para todos los amantes de los cómics.

Lo mejor

Las aplicaciones disponibles son sólo una extensión de los formatos existentes, y demuestran la presencia de un abanico de soluciones excelente y de un catálogo de libros electrónicos inabarcable, que también incluye otro tipo de publicaciones, como las revistas electrónicas. Los lectores hardware están generando cada vez más interés gracias a sus excelentes prestaciones y su soporte de varios formatos, y la calidad de visualización en pantalla de estos desarrollos hardware y software es sobresaliente.

Lo peor

La existencia de demasiados formatos complica la decisión entre las distintas ofertas. Además, la inclusión de plataformas DRM para la protección de algunos libros limita los derechos de los usuarios al comprar libros electrónicos. La gestión de las bibliotecas electrónicas no siempre es acertada en estas aplicaciones.