D-Link DIR-635

Se trata del primer punto de acceso de este fabricante compatible con el borrador del nuevo 802.11n.

10 noviembre 2006

En los últimos meses hemos revisado los primeros productos de Netgear y Linksys compatibles con el estándar 802.11n integrado. En este caso toca el turno al último lanzamiento de D-Link, también desarrollado sobre el borrador 802.11n, aunque con algunas características interesantes. La primera, y más llamativa, la tenemos en el diseño y correcto acabado de la carcasa, que rompe las líneas clásicas de los anteriores productos de esta empresa y le hace ganar muchos puntos. En este sentido, del DIR-635 destacan las tres antenas del sistema MIMO que, a diferencia de modelos anteriores, pueden ser sustituidas por otras de mayor ganancia, Esto hace que la, ya de por sí, correcta cobertura pueda ser mejorada sustancialmente en caso necesario. En la parte trasera encontramos un switch de cuatro puertos LAN 10/100 Mbps (imaginamos que se ha renunciado al Gigabit por tema de costes), un puerto WAN para conectar a un módem/router que nos dé salida a Internet, así como un puerto USB que (nadie se engañe) por ahora sólo tiene utilidad para configurar equipos con tecnología Windows Connect Now.
Centrándonos en la instalación, todo resulta relativamente sencillo. Sobre todo porque D-Link ha mejorado mucho la interfaz web de anteriores productos haciéndola ahora más simple y cómoda. Además, junto con las opciones clásicas en un equipo de su categoría, nos han gustado las posibilidades del QoS, que permite indicar el ancho de banda asignado a determinados servicios (por ejemplo descargas P2P o VoIP). Pasando al terreno de las pruebas realizadas con este modelo, gestionado por un chipset XSPAN de Atheros, nos hemos llevado la decepción habitual con esta clase de equipos. Las cifras están muy lejos de esos supuestos 300 Mbps que debería llegar a ofrecer 802.11n. Aún así, en este caso han superado a los productos de Netgear y Linksys, ofreciendo cifras reales de unos 60 Mbps con máxima señal y sin encriptación. Esta cifra bajaba hasta los 42 Mbps con el WPA activado y a unos 30 Mbps trabajando con la señal al 50%, debilitada por diferentes paredes.
Por todo ello, aunque nos parece una interesante opción para hacernos con lo último a un precio bastante asequible, seguimos sin obtener el impresionante aumento de prestaciones prometido. Sí observamos, en cambio, una mejoría en el apartado de cobertura, gracias al uso de la tecnología MIMO con que trabaja 802.11n (y algunos puntos de acceso 802.11g hoy a la venta), que con sus tres antenas es capaz de mejorar dinámicamente la zona de cobertura.