Listos para grabar

Cuando se habla de almacenamiento para el mercado doméstico o en el ámbito de las pequeñas empresas o profesionales liberales, las opciones disponibles donde elegir son relativamente escasas

Listos para grabar

25 abril 2009

Los discos duros son la opción preferida para almacenar datos junto con los CDs y DVDs, al tiempo que los soportes Flash empiezan a hacerse un hueco. En el primer caso, se habla de almacenamiento magnético; en el segundo, de óptico, mientras que, en el tercero, se habla de almacenamiento de estado sólido si se amplía el abanico de soluciones a los recientes discos SSD.

 

El origen de estas nomenclaturas radica en el modo en el que se codifican las unidades de información que se almacenan en estos soportes. En el caso primero, se utiliza la polaridad de las partículas (microscópicas) que se depositan sobre la superficie de los platos dentro de los discos para diferenciar entre ceros y unos.

 

Los cabezales son capaces de interpretar esta polaridad para reconstruir la información con una rapidez y un potencial en cuanto a capacidad de almacenamiento extraordinarias, como se puede comprobar a partir de fabricantes como Western Digital o Seagate, que ya han alcanzado 2 Tbytes o 2.048 Gbytes en un único disco.

 

En el caso del almacenamiento óptico, la tecnología empleada es distinta. Se usan las propiedades reflectantes de algunos materiales para reflejar la luz emitida por un láser. Dependiendo de la reflectividad de las zonas grabadas en los discos, se diferencian los unos y ceros para reconstruir la información grabada.

 

Dependiendo del tipo de láser, de la proximidad del mismo a la superficie del disco y de la velocidad, se habla de discos CD, DVD y Blu-ray. Mientras que para los CD y los DVD el tipo de láser empleado para leer y grabar es esencialmente idéntico, para Blu-ray se necesita uno distinto en cuanto a longitud de onda y proximidad del láser al disco, por lo que no es extraño encontrar que los fabricantes usen lentes distintas para leer y grabar CD/DVD, por un lado, y Blu-ray, por otro.

 

Por último, en el caso del almacenamiento Flash, se emplean circuitos de estado sólido que almacenan el estado de la información en sus celdas de silicio en formato binario. De este modo, se eliminan las partes mecánicas y la necesidad de emplear circuitos de conversión analógicos/digitales al estar la información en formato digital.

 

Blu-ray

La máxima expresión del almacenamiento óptico es Blu-ray. Los discos comerciales se fabrican a partir de troquelados y máscaras que definen las distintas reflectividades usando materiales especialmente diseñados para hacer que el láser obtenga la mayor definición posible; pero, en el mundo de la informática, donde se requiere que los discos ópticos se graben e incluso regraben, los materiales usados son muy complejos, al tener que reaccionar ante un láser no solo para ser leídos, sino para grabarlos mediante el cambio de sus propiedades químicas.

 

Con capacidades de 25 Gbytes por cada capa y discos multicapa de 2 o hasta 4 capas, la precisión que se necesita es enorme. Por fortuna, la tecnología ha evolucionado y se pueden encontrar regrabadoras de Blu-Ray de hasta 8x para la grabación de discos BD-R.

 

El uso de discos Blu-Ray en entornos informáticos con el ánimo de grabar datos tiene como enemigo a los discos duros. El precio por gigabyte de los discos ópticos BD-R o BD-RE es enorme si se compara con el de aquellos. Así, un disco de un Tbyte puede costar unos 90 euros, con un precio por gigabyte de unos 0,09 euros.

 

Un disco Blu-ray con 25 Gbytes de capacidad tiene un precio aproximado de 14 euros, lo cual supone unos 0,56 euros por Gbyte. Un precio más de seis veces mayor, sin contar con la mayor lentitud del sistema óptico a la hora de acceder a los datos.

 

Escasez de propuestas

A día de hoy, lo cierto es que, a pesar de la madurez del mercado de la alta definición, las propuestas disponibles son escasas. Aparte de las cuatro analizadas, puedes encontrar un modelo de Pioneer, así como de Buffalo dentro de la gama de unidades internas SATA, pero no fue posible conseguir una muestra de estas firmas a tiempo para analizar en nuestro Laboratorio.

 

Los modelos externos son aún más escasos. LaCie tiene uno recién salido del horno como quien dice, aunque no es fácil encontrar otras propuestas equivalentes. En cualquier caso, las cuatro que te proponemos son buenos representantes.

 

Si no necesitas la funcionalidad de la grabación, puedes encontrar otros modelos que incluyen la posibilidad de leer el formato Blu-Ray y/o HD-DVD, pero no escribirlo, al tiempo que sí permiten regrabar DVD y CD.  

 

Nomenclatura del Blu-ray

A la hora de escoger los discos para la grabación, puede resultar complicado diferenciar entre los tipos de soportes existentes. Para e CD y el DVD ya hay un grado de familiaridad notable, pero no así para el Blu-ray.

 

* BD-ROM: disco de solo lectura.

* BD-R: disco grabable una única vez. Puede ser de una sola capa (SL) o de dos capas (DL).

* BD-RE: disco regrabable. Se puede borrar y escribir cientos de veces. También los hay de una capa y de dos.

* BD-R LTH: fabricado con un recubrimiento orgánico que permite reutilizar las infraestructuras de fabricación de discos DVD/CD.

* BDMV: con contenidos interactivos. Los discos de este tipo o los protegidos mediante sistemas anticopia como AACS limitan, en ocasiones, la velocidad de reproducción a un valor fijado menor que el máximo que puede ofrecer la unidad lectora.

 

Equivalencia de las velocidades

Uno de los aspectos más enrevesados de las unidades ópticas es el de las velocidades. El factor de multiplicación permite hacerse una idea, pero este factor multiplica cantidades distintas dependiendo de qué tipo de soporte se trate. Las velocidades de referencia se definieron en cada momento con relación a la velocidad de transferencia más próxima a la mínima necesaria para manejar con soltura los distintos contenidos que almacenaban.

 

Así, los CD estaban pensados para música, con una velocidad de referencia 1x de 150 Kbits/s. Los DVD almacenan vídeo con resolución estándar y códec MPEG, con una velocidad 1x de 1,32 Mbits/s y el Blu-ray parte de una cifra 1x de 4,5 Mbits/s, aunque, en realidad, la velocidad mínima que se necesita es de 2x. En cualquier caso, en esta tabla, tienes unos pocos valores de referencia para que te hagas una idea.

 

Las velocidades máximas para cada formato son de 52x para el CD, 20x para el DVD y 8x para Blu-ray.  El límite máximo lo impone la velocidad de rotación máxima que se puede alcanzar en un dispositivo óptico, que es de unas 10.000 rpm. A esa velocidad de giro, en el exterior de los discos se alcanzan velocidades de más de 230 Km/h, lo cual es todo un reto para los discos, que en más de una ocasión se han desintegrado en el interior de las unidades.

 

 

Regrabadoras Blu-ray Disc analizadas

 

* LG GGW-H2OL

 

* Lite-On IT DH-4B1S

 

* Plextor PX-B920SA

 

* Sony BWU-300S

 

 

La opinión de PC Actual: definición por todo lo alto

Si bien en un principio las unidades grabadoras de Blu-ray eran caras y lentas, en la actualidad, no hay motivos para no considerar la adquisición de una unidad óptica de este tipo. Existen algunas económicas que leen Blu-ray (y/o HD DVD) y graban DVD y CD, y los precios de los discos grabables y regrabables Blu-ray están bajando.

 

En cualquier caso, si tienes la intención de adentrarte en el mundo de la autoría de contenidos Blu-ray, estas grabadoras son un método válido e inmediato para comenzar a trabajar e incluyen programas para crear contenidos adaptados a este formato.

 

Las velocidades de grabación son tan elevadas como 8x en el caso del modelo de Sony o de 6x con LG. De todos modos, conseguir discos 6x u 8x no es tarea fácil ni económica, por no hablar de los Blu-ray de doble capa. Además, en las propuestas de LG y de Plextor, es posible leer los contenidos de discosHD DVD.

 

Conexiones SATA y aceleración de vídeo

En los cuatro casos, la conexión es SATA, lo cual supone el abandono definitivo de la tradicional interfaz IDE paralelo. La velocidad de grabación es distinta y, dependiendo de los modelos, se tiene hasta 8x para discos BD-R en la alternativa de Sony o de 6x en la de LG. Plextor y Lite-On IT se quedan en unos seguros 4x.

 

La grabación de datos aún no es demasiado interesante, pues el precio de los discos es elevado y la capacidad se limita en la práctica a 25 Gbytes, con el permiso de los discos de doble capa. La grabación de contenidos multimedia específicos para Blu-ray es mejor, así como su visualización, pero en todos los casos se necesita una tarjeta gráfica con aceleración por hardware para visualizar las películas que se reproduzcan usando una unidad de PC.

 

El software preferido por LG, Lite-On IT y Sony es de CyberLink, mientras que Plextor incluye Intervideo WinDVD. Los dos desarrollos constituyen programas que permiten aprovechar la aceleración de hardware proporcionada por las tarjetas de AMD/ATI o NVIDIA.

 

Si se tiene en cuenta la proliferación de las películas Blu-ray y la reducción de los precios de los discos para la grabación de datos, no es una mala idea gastar un poco más y comprar una unidad que, además, grabe este tipo de soportes. Si lo que se busca es la máxima velocidad de grabación, está claro que el modelo de Sony es el mejor, aunque carece de compatibilidad en lectura con HD DVD y, en la práctica, aún es complicado encontrar discos BD-R compatibles con esta velocidad. Eso sí, el precio es también más elevado.

 

Mejor los discos duros

Ten presente que los discos duros tienen un precio por gigabyte mucho más interesante, la velocidad de transferencia es infinitamente mayor y las capacidades son mucho más ambiciosas, por lo que para el tratamiento de datos, las unidades ópticas te resultarán lentas y caprichosas en su funcionamiento; por no decir ruidosas. 

 

Metodología de pruebas

Para poner a prueba estas unidades, se utilizó el software Nero Drive Speed, que permite grabar y leer tanto discos CD, como DVD o Blu-ray, tomando buena nota de aspectos como la velocidad de grabación y lectura en cada zona de los discos, así como del uso de CPU o el tiempo de acceso.

 

Además, se procedió a pasar al disco duro del ordenador una película Blu-ray y una DVD mediante el software AnyDVD HD. Es importante saber cuál es el comportamiento de estas unidades con discos comerciales, pues en no pocos casos las velocidades de acceso se ven reducidas artificialmente y las diferencias en los resultados pueden ser notables.

 

Desde aquí, un agradecimiento a Verbatim que ha proporcionado los discos para la realización de las pruebas, cuya colaboración ha sido de gran ayuda para llevar a cabo esta comparativa.

 

Lo mejor: interesante dotación de software

La inclusión de aplicaciones de software capaces de manejar contenidos de alta definición. También merece la pena destacar la compatibilidad no sólo con Blu-ray, sino también con HD DVD de dos de los modelos analizados: LG y Plextor. De este modo, se pueden leer discos con este formato que se tuvieran de antemano.

 

Lo peor: el precio de los soportes es alto

El elevado precio de los discos Blu-ray BD-R y BD-RE para la grabación y regrabación de contenidos de datos o multimedia hace que aún no sean soportes interesantes. Además, si se graban discos en formato Blu-ray, será complicado usarlo en otros ordenadores. En cuanto al rendimiento, puede verse afectado por el uso de tecnologías DRM, que ralentizan el acceso a los contenidos a modo de protección.

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