Llamadas que no arruinan

Skype es el gran protagonista, pero desde luego no es el único. Nuevas alternativas han hecho que este mercado se esté desarrollando de forma asombrosa, y a los clientes tradicionales les han surgido competidores con un concepto distinto y propuestas que van más allá del PC y saltan al móvil.

3 febrero 2008

Las llamadas telefónicas desde un PC no son nada nuevo: hace años que dos usuarios cualesquiera con una conexión de banda ancha pueden realizar llamadas de voz e incluso videoconferencias a través de protocolos de Internet. Sin embargo, utilizar estas mismas aplicaciones para llamar a teléfonos fijos y móviles de todo el mundo a precios de risa es una opción cada vez más popular entre los internautas, y los gigantes de Internet y de la informática tratan de buscar su hueco en un mercado que sólo puede crecer.
Las llamadas telefónicas desde un PC no son nada nuevo: hace años que dos usuarios cualesquiera con una conexión de banda ancha pueden realizar llamadas de voz e incluso videoconferencias a través de protocolos de Internet. Sin embargo, utilizar estas mismas aplicaciones para llamar a teléfonos fijos y móviles de todo el mundo a precios de risa es una opción cada vez más popular entre los internautas, y los gigantes de Internet y de la informática tratan de buscar su hueco en un mercado que sólo puede crecer.
Si disponéis de una conexión a Internet, llamar a un familiar o amigo que disponga de otra en cualquier parte del mundo no sólo es sencillo: es gratis (aparte del coste mensual de acceso a Internet que se tenga contratado con el ISP, claro). Existen decenas de clientes de mensajería instantánea que ofrecen dicha posibilidad, y también programas específicos para llamadas de PC a PC gratuitas. Todos los protagonistas de la mensajería instantánea cubren este cometido Yahoo! o Microsoft son buen ejemplo de ello, pero también está claro que han ido surgiendo soluciones específicas, con Skype a la cabeza.

Esta aplicación se convirtió desde su nacimiento en la referencia obligada a la hora de realizar llamadas de PC a PC. Su evolución ha ido combinando esas funciones con las de mensajería instantánea y otros servicios extra, pero la propia filosofía P2P utilizada en este cliente hizo de su tecnología un modelo a seguir por el resto de alternativas. La calidad de audio era excelente y, aunque existían ciertos problemas y limitaciones cortes más o menos frecuentes, reducción de la calidad o latencias en ciertas ocasiones, Skype ha sido sin duda el espejo donde usuarios y desarrolladores se miraban.

Para aprovechar su funcionalidad, sólo son necesarios un PC o portátil, una conexión a Internet (preferiblemente de banda ancha) y el uso obligatorio de auriculares y micrófono para la comunicación de voz. Si además vamos a realizar videoconferencia, las webcams entran en juego, y a partir de ahí surgen multitud de periféricos que hacen de esta tarea algo más o menos cómodo.

Han aparecido decenas de skype-phones especialmente adaptados para combinar las funciones de telefonía convencional y las correspondientes a los servicios de voz sobre IP (VoIP). Estos aparatos disponen de un cliente especial de Skype que detecta el estado de nuestros contactos y permite llamarles a través de VoIP, con lo que el ahorro es sorprendente. Esos mismos teléfonos también han hecho el agosto de los vendedores que los diseñaban para otros clientes, como Yahoo! Messenger o Windows Live Messenger, e incluso han surgido modelos que simplemente se conectan a las tomas de auriculares y altavoces de nuestros PC o al puerto USB- y adoptan la forma de un teléfono para hablar cómodamente conectados a nuestro ordenador.Sin embargo, donde realmente se notan las ventajas de estas aplicaciones es en las llamadas desde el PC a móviles y fijos convencionales. Desde hace algún tiempo, es posible utilizar nuestro equipo de sobremesa o portátil para llamar a teléfonos normales, sin que el otro extremo tenga que estar conectado a Internet. Esto abarata de forma increíble el coste de las llamadas, que se realizan a través de las líneas de datos y que ofrecen una calidad y prestaciones que en ocasiones superan a las líneas tradicionales.

El servicio SkypeOut de Skype es uno de los más conocidos en este terreno, y les ha proporcionado un éxito enorme. Entre otras cosas, motivó la adquisición de la compañía por parte de eBay, que pagó un precio astronómico por ella en aquella época. Este tipo de oferta funciona de la misma forma que en otros clientes: para poder llamar a teléfonos normales, será necesario que compremos un bono de llamadas a los desarrolladores del servicio. Normalmente, se trata de bonos de 10 o 20 euros, lo que nos permitirá mantener una línea de crédito de la que se irá descontando el precio de las llamadas que realicemos desde el PC a móviles y fijos. Los costes varían ver tabla adjunta según el país y, sobre todo, se incrementan en el caso de llamar a móviles, pero aún así las posibilidades de ahorrar dinero con estas aplicaciones son impresionantes.

Estamos hablando de llamadas a otros países, y lo cierto es que estas herramientas se han convertido en un medio ideal para llevarlas a cabo. Por el contrario, utilizar estos clientes para el ámbito nacional no tiene mucho sentido, teniendo en cuenta los packs que desde hace tiempo nos ofrecen las operadoras de telefonía. Ejemplos como el Dúo de Telefónica tarifa plana de llamadas metropolitanas, provinciales y nacionales gratuitas y conexión a Internet ADSL han hecho innecesario el uso de estas aplicaciones para este tipo de llamadas, y lo irónico del caso es que cuando llamamos a alguien con estos packs estamos utilizando los sistemas VoIP de Telefónica, que se ha aplicado el cuento, o el de otras operadoras. Precisamente, el uso de la tecnología VoIP les permite a estas empresas ofrecer esos planes de llamadasCon todo y con eso, las aplicaciones VoIP son sin duda una excelente forma de contactar con amigos y familiares en el extranjero, una situación cada vez más habitual que acentúa la importancia de estas herramientas. Los llamados softphones (teléfonos por software) resuelven el problema de dos formas. Por un lado, está la aproximación de Skype, una aplicación con un cliente instalado en local en nuestro PC que nos da acceso a nuestra lista de contactos y a servicios de llamadas externas tanto a fijos como a móviles convencionales.

Sin embargo, la revolución la están protagonizando ofertas como las de Jajah o Jaxtr, dos herramientas totalmente basadas en clientes web que hacen innecesaria la instalación de componentes software. Si tenemos acceso a un navegador, bastará con que nos conectemos a una de estas páginas y nos demos de alta en el servicio. Este registro implica dos acciones: la primera, asociar un número de teléfono real en el que el servidor nos puede encontrar. La segunda, comprar crédito para llamadas que sí cuesten algo de dinero. Eso hará que a partir de ahí podamos llamar a cualquier contacto sea usuario registrado (llamadas gratis) o no, pero lo grandioso de estas aplicaciones está en que no será necesario depender del PC o portátil. Cuando «llamamos» a un teléfono, el servidor llama a nuestro teléfono, nos avisa (con una voz robótica, eso sí) de que está conectando la llamada con el destinatario, y a los pocos segundos estaremos hablando con la otra persona a un precio ridículo comparado con las tarifas de la telefonía convencional.

La magia de estos sistemas no sólo está en la comodidad de poder hablar desde nuestro teléfono de casa y movernos por ella, sin estar «encadenados» al PC, sino en que si enlazamos nuestra cuenta a nuestro móvil y nos encontramos en algún lugar donde podamos acceder a un navegador, podremos llamar también a precios muy baratos (no tanto como lo serían desde un fijo) a cualquier otro teléfono del mundo. Precisamente, los nuevos smartphones con navegadores de Internet aumentan la versatilidad de estos servicios, que están cada vez más integrados en redes sociales, blogs e incluso soluciones convencionales de correo electrónico en las que podemos firmar con un botón que indique que ese contacto nos puede llamar fácilmente simplemente pinchando en ese botón. Esperemos que esta comparativa os sirva para conocerlos mejor.La expansión de los teléfonos móviles con conectividad a Internet ha abierto un nuevo campo para los servicios de voz sobre IP. Y es que los clientes software de VoIP para móviles una disciplina que ya tiene nombre propio, MoIP (Mobile over IP)- son una realidad, tal y como demuestran las versiones de Gizmo o Google Talk para este tipo de dispositivos.

No sólo eso, como comentamos en esta introducción, los servicios VoIP basados en web como Jajah, Jaxtr y similares sólo necesitan de un navegador web, de modo que, dado que muchos móviles disponen de dicho componente, aprovechar estos servicios es una opción muy atractiva. El único obstáculo reside en las redes WiFi disponibles, que por ahora están muy localizadas geográficamente, aunque proyectos como FON tratan de mejorar este apartado. Puede que la llegada de WiMAX (si se hace efectiva por fin) resuelva este problema, lo que haría que los servicios VoIP desde el smartphone fueran una constante que ahorraría mucho, mucho dinero a los clientes.Toda tecnología tiene sus puntos fuertes y sus debilidades, y las comunicaciones de voz sobre IP no son una excepción. Las claras ventajas de son tres: el coste, la versatilidad y sus características. En el primer caso, queda patente que los precios de las llamadas a través de líneas de datos son realmente bajos, tal y como se puede comprobar viendo la tablas de tarifas de estos servicios. En cuanto a la versatilidad, la posibilidad de acceder a estos servicios desde cualquier máquina conectada a Internet facilita poder llevarnos «nuestros contactos» con nosotros, y aprovechar las tarifas reducidas para llamar a nuestros conocidos de otros países. La tercera ventaja es la que afecta a las capacidades extra de estas aplicaciones, que permiten realizar videoconferencias con compartición de pantalla para colaborar en proyectos y evitar reuniones presenciales-, dejar mensajes de voz o enviar ficheros mientras chateamos, algo que enriquece la conversación.

Las desventajas también son conocidas: dependemos de una conexión a Internet, de modo que si esta se corta, también se perderá la comunicación; y además en ciertas situaciones la calidad de la comunicación puede no ser aceptable, pero aquí entra también en juego el ancho de banda de la conexión a Internet. Otra desventaja aún más preocupante es la imposibilidad de realizar llamadas a servicios de emergencia (como el 112) y teléfonos 90x u 80x (los llamados Servicios de Inteligencia de Red), lo que resultaría interesante para numerosos teléfonos de consulta y atención al cliente que también son de pago, incluso en los packs tipo Dúo de Telefónica.