Llamadas gratuitas por Internet

Las tecnologías de VoIP están barriendo en el mercado de las telecomunicaciones. Tanto es así que las principales operadoras las utilizan para ofrecer sus llamadas gratuitas en sus paquetes de servicio. Sin embargo, las aplicaciones siguen aumentando y compiten ferozmente en este segmento

Llamadas gratuitas por Internet

18 julio 2007

En agosto de 2003 aparecía la primera versión beta de Skype (www.skype.com), una aplicación que permitía que dos usuarios con conexión a Internet y este programa funcionando pudieran mantener una comunicación de voz a través de la línea de datos. Aquel servicio era revolucionario y pronto muchos comenzaron a adoptar esa idea uniéndola a otras herramientas de comunicación tradicional como la videoconferencia o el chat de texto.
Sin embargo, el bombazo lo dieron estas empresas al ofrecer no sólo llamadas entre ordenadores, sino también llamadas de muy bajo coste de ordenador a teléfono fijo o móvil, e incluso viceversa. Los servicios SkypeOut y SkypeIn han supuesto el verdadero motor de monetización de la empresa, que gracias a precios realmente reducidos para todo tipo de llamadas permite que saquemos mucho más partido a nuestras conexiones de banda ancha, sobre todo si tenemos amigos, familiares y conocidos viviendo en el extranjero.
Ventajas y desventajas
Es evidente que las distintas aplicaciones de VoIP nos permiten ahorrar ingentes cantidades de dinero en llamadas telefónicas. Los costes de establecimiento y minuto son muy bajos en comparación con lo que nos cobran las operadoras telefónicas nacionales, aunque atención: esas tarifas son esencialmente efectivas cuando llamamos fuera de nuestro país.
Esto se debe a que la mayoría de estas operadoras –si no todas– ofrecen desde hace meses paquetes de conectividad a Internet en los que se nos venden las conexiones ADSL de distintas características con las famosas «llamadas gratis » en todo el territorio nacional, incluyendo las llamadas metropolitanas. En realidad esas llamadas son gratis porque las propias operadoras utilizan tecnología VoIP –eso sí, con un ancho de banda dedicado que mejora la calidad y prestaciones de soluciones como Skype– para ofrecer dicho servicio. Pero como comentábamos, las llamadas al extranjero no son gratuitas, lo que hace muy indicado este tipo de aplicaciones si contamos con una conexión ADSL.

 

De hecho, la inversión nos ahorrará mucho dinero y nos permitirá hablarmucho tiempo por una cantidad mínima, algo que también han sabido ver los locutorios actuales que utilizan ampliamente estos servicios para llamadas al extranjero. Otra oferta interesante consiste en la posibilidad de mandar mensajes cortos tipo SMS con un coste que a menudo suele ser inferior también al de las operadoras móviles nacionales tanto en números del extranjero (donde más se aprecia la diferencia) como en números nacionales. Eso sí, a no ser que nos acojamos a alguna de las ofertas especiales de las operadoras que reducen esos costes según el plan contratado.
Frente a estas ventajas en el coste y disponibilidad se sitúan algunos obstáculos a su uso. En primer lugar, la calidad de la comunicación varía enormemente según nuestra conexión. De hecho, si tenemos otros programas consumiendo ancho de banda (como los conocidos eMule o clientes BitTorrent) es muy probable que la voz llegue entrecortada y con más retraso si cabe. Las llamadas a servicios de emergencia y teléfonos especiales (901, 902, etc.) no están contempladas, y hay un factor obvio, pero importante: si se te corta Internet, no podrás acceder a las llamadas, y eso puede resultar crítico para la implantación de estas soluciones en la pyme, sobre todo teniendo en cuenta que los cortes en los servicios ADSL y similares son ocasionales, pero ocurren.
No sólo de Skype vive el hombre
En todo momento hablamos de Skype, pero en realidad hay todo un mundo por descubrir en el universo de las aplicaciones de VoIP. Los competidores a menudo luchan con ofertas que reducen los precios de las llamadas y los mensajes, pero también contemplan otra serie de factores, y uno especialmente: el protocolo de comunicación utilizado. Skype hace uso de un protocolo propietario que ofrece un algoritmo de compresión muy eficiente, pero que hace necesaria la uti- lización de Skype en los dos extremos: no es posible utilizar aplicaciones distintas.

 

Por el contrario, otros programas hacen uso de protocolos VoIP como SIP (Session Initiation Protocol) y H.323 de forma abierta, manteniendo la compatibilidad entre unos y otros. Aplicaciones como OpenWengo (www.openwengo.com), GizmoProject (www.gizmoproject.com) o SightSpeed (www.sightspeed.com) se cuentan entre las más destacadas en el soporte de SIP, y de hecho la última es especialmente notable en el manejo de la videoconferencia. SightSpeed cuenta con un algoritmo de compression de vídeo muy eficiente que permite mejorar la transmisión de la imagen, lo que hace que en lugar de que nuestras videoconferencias aparezcan entrecortadas, el vídeo sea sensiblemente más fluido.
Existen otros muchos programas que apuestan por «atrapar» al usuario con la promesa de llamadas gratuitas incluso en el caso de PC a teléfonos convencionales (fijos o móviles), y de hecho las ofertas de los servicios VoIPBuster (www.voipbuster.com) y VoIPDiscount (www.voipdiscount.com) –caras de la misma moneda– son interesantes, aunque con el tiempo la duración de esas llamadas gratuitas se limite a cinco minutos. Pero aun así, son gratis, de modo que resultan de lo más atractivas para los que no tienen problemas con ese pequeño hándicap.
Servicios VoIP diferentes
Frente a la avalancha de servicios tradicionales algunas empresas han desarrollado soluciones que con ese mismo objetivo han utilizado sistemas ligeramente distintos y muy novedosos en su concepción.
Jajah (www.jajah.com) es uno de los más reputados, aunque su forma de trabajo sea realmente curiosa: no es necesario instalar ningún programa, y con acceder a la página de JaJah (incluso desde teléfonos móviles y PDA con conectividad a Internet) se nos presentará la sencilla interfaz en la que marcamos tanto nuestro número de teléfono como el del destinatario. A partir de ahí el servicio de ajah se encarga de llamar a nuestros teléfonos «tradicionales», es decir, llama a nuestro teléfono fijo (o móvil) y una voz nos indica de que está contactando con el otro extremo. La otra persona recibirá el aviso de la llamada a través de Jajah, tras lo cual ambos usuarios hablarán a través del teléfono como si de una llamada normal se tratase. Si ambos son clientes del servicio la llamada será gratuita, y si no se nos cobrará una cuota significativamente inferior a la de las operadoras telefónicas convencionales.
No es la única, y os recomendamos echarle un vistazo a las características de otros servicios novedosos como Hullo (www.hullo.com) –muy similar a Jajah–, Jaxtr (www.jaxtr.com), Rebtel (www.rebtel.com) o ConnectMeAnywhere (www.connectmeanywhere.com). Todas ellas dan una muestra de lo avanzado que está el mercado y de la gran competitividad existente.
Los grandes aprovechan la jugada
El éxito de estas alternativas para realizar llamadas de voz y videoconferencia de bajo coste no se le ha escapado a los gigantes del software mundial, que han actualizado sus ofertas. Microsoft y su Windows Live Messenger y Yahoo! Messenger ofrecen desde hace tiempo estas posibilidades, combinando sus funciones tradicionales de mensajería instantánea con la posibilidad de realizar llamadas de PC a PC y de un ordenador a un teléfono, sumándose así a las alternativas tradicionales. No son los únicos: el famoso iChat AV de Apple integrado en el sistema operativo Mac OS X es otra de las alternativas, y todo apunta a que Google pronto ofrecerá dicho servicio en su Google Talk.

 

Las llamadas de PC a teléfono son sin duda un interesante servicio de estos clientes, sobre todo teniendo en cuenta que millones de usuarios ya los utilizaban para la mensajería instantánea. Mientras que en Microsoft el servicio se realiza a través de un acuerdo con Verizon, Yahoo! tiene su propia infraestructura, pero el método es idéntico a las otras alternativas: será necesario comprar crédito (una especie de tarjeta prepago) del cual se irán descontando el importe de las llamadas que realicemos, eso sí, con tarifas muy competitivas respecto a la telefonía tradicional.