Maneja el sonido a tu antojo

Si te gusta la música y trastear con el sonido, os proponemos esta comparativa en la que mostramos algunas de las aplicaciones más interesantes en cuanto a edición de audio se refiere que existen en la actualidad. Continúa leyendo y entérate bien de qué va todo esto.

Maneja el sonido a tu antojo

31 agosto 2008

En este artículo partíamos con la premisa de ofreceros aplicaciones que sirviesen exclusivamente para analizar y tratar las señales de audio digitalizadas a través de la tarjeta de sonido. Y nos hemos encontrado con el problema añadido de que existen realmente pocas que se encuentran destinadas únicamente a esta labor.

 

La mayoría de las grandes empresas dedicadas a la elaboración de software de audio suelen incluir esta parte de la cadena de producción dentro de paquetes mucho más completos que contemplan la realización de otro tipo de tareas. Es por esto que hemos tenido serios problemas a la hora de comparar unos productos con otros dada su distinta naturaleza y, finalmente, hemos optado por analizar en primera estancia las capacidades de cada uno únicamente en el plano de la edición, siendo conscientes de puntuar adicionalmente a los más completos por las otras funcionalidades añadidas.

 

El proceso de digitalización

Pero veamos más detenidamente cómo cada uno de estos programas, junto con la tarjeta de sonido, va a llevar a cabo la tarea de digitalización del audio, fase inicial dentro del proceso general de edición.

 

En primer lugar, es necesario explicar muy brevemente el concepto de sonido. Básicamente, consiste en una serie de oleadas de cambios de presión originadas por vibraciones en el aire. Estas ondas son las que llegan hasta nuestros oídos y escuchamos las vibraciones en forma de sonido. Para poder conducir el sonido hasta la entrada de la tarjeta de audio es necesario transformar estas vibraciones en una señal eléctrica que posea diferentes tensiones (tensiones positivas para las presiones más altas y negativas para las más bajas). El encargado de llevar a cabo este proceso no será otro que el micrófono o la fuente de audio que estemos utilizando.

 

Una vez dentro de la tarjeta, el siguiente componente por el que va a pasar esta señal analógica es por el conversor analógico-digital. El dominio en el que se mueve un ordenador es precisamente en este último, con lo que el conversor se encargará de transformar las tensiones eléctricas en ceros y unos, capaces de ser interpretados y almacenados por nuestro PC.

 

Para muestrear una señal con la certeza de que luego vamos a poder reconstruirla sin perder información, es necesario tener muy presente el teorema de Nyquist, que advierte que la frecuencia de muestreo debe ser de al menos el doble de la frecuencia máxima que queramos representar.

 

El rango de frecuencias que puede escuchar un ser humano se encuentra situado entre los 0 y los 22.050 Hz, con lo que la frecuencia mínima de muestreo necesaria para no perder ninguno de los matices de este intervalo debe ser del doble (44.100 Hz), que es precisamente la que utilizan los CD de audio. Una vez que tenemos claro este concepto, también es necesario hacer hincapié en la resolución que se va a utilizar para cada muestra.

 

Esta resolución viene determinada por el número de bits que vamos a emplear para representarla. Cuantos más bits utilicemos, más espacio ocupará nuestro fichero de audio en el disco duro, pero también seremos capaces de afinar mucho más la representación de la amplitud original del punto de la señal analizada que corresponde con la muestra tomada. Poniendo de nuevo como referencia un CD de audio, 16 bits son los elegidos como profundidad de bit estándar en estos casos.

 

Funcionalidades y más funcionalidades

Como ya os hemos explicado anteriormente, la base de esta comparativa es el proceso de edición de audio. Sin embargo, cada vez son más frecuentes los paquetes que incorporan más y más funcionalidades que amplían la versatilidad de los mismos. De esta manera, también los precios finales son más elevados; pero, por otro lado, no tendremos que comprar otro tipo de herramientas para realizar las tareas adicionales para las que están preparados. Una de las funcionalidades más incluidas dentro de estos paquetes es la de edición multipista.

 

Existen programas más eminentemente orientados a estos menesteres (como Reason, Fruity Loops, Cubase o Pro Tools) pero podemos decir que algunas de las suites que hemos analizado (como Audacity, WaveLab o Adobe Audition) son igualmente capaces de llevar a cabo esta labor de una manera más que suficiente. Asimismo, otro de los extras con los que podremos disfrutar en la mayoría de estos programas será el de la creación de un CD final con aquellas pistas totalmente mezcladas que hayamos producido. Yendo un poquito más allá, la autoría de DVD de audio se encuentra también a la orden del día en el software más profesional como es el caso de WaveLab.

 

Para terminar con este apartado, merece la pena mencionar especialmente un par de cuestiones que llaman poderosamente la atención en las últimas versiones de los programas que hemos sacado a la palestra. En primer lugar, la importancia que se le ha dado en la mayoría de ellos la posibilidad de llevar a cabo la producción de sonido envolvente multicanal y su integración con vídeo. La segunda, las funciones de secuenciador MIDI que también incorporan muchos de ellos para poder enriquecer nuestras composiciones con partituras grabadas directamente desde un teclado, por ejemplo.

 

La edición en sí misma

Pero volvamos de nuevo al principio. Una vez que tengamos digitalizado el audio correspondiente, comenzará el proceso de edición propiamente dicho. Principalmente, gracias a un editor de audio podremos aplicar multitud de efectos y filtros a la onda muestreada para modificar la amplitud de la misma, ecualizar el sonido de una manera más personal y adecuarlo a lo que estamos buscando o bien introducir ecos, reverberaciones y demás virguerías matemáticas.

 

No obstante, algunos de los filtros que más tenemos que tener presentes en este tipo de programas son los de reducción de ruido. En la mayoría de las aplicaciones, para eliminarlo de la grabación será necesario definir un fragmento con lo que consideramos ruido de fondo.

 

Sin embargo, existen otros algoritmos tan avanzados como el que incluye Sound Forge 9 que se encargarán de realizar este proceso de manera automática y discernir lo que considera ruido de lo que no. Asimismo, otros de los filtros que más nos van a interesar si procedemos, por ejemplo, a utilizar estos editores para digitalizar la música que tenemos disponible en vinilos o en cintas de radiocasete serán los de eliminación de clics o del típico sonido que realiza la aguja al deslizarse sobre un disco.

 

En la tabla adjunta podréis ver la cantidad de efectos que se incluyen por defecto en cada programa, aunque por falta de espacio no hemos podido detallarlos uno por uno. Sin embargo, estos que os acabamos de comentar vienen de manera implícita en la totalidad de las aplicaciones que hemos seleccionado para vosotros.

 

Paquetes de edición de audio analizados

 

* Adobe Auditionhttp://www.pc-actual.com/productos/producto/2008/08/07/Paquetes-de-edicion-de-audio-Adobe-Audition-3

 

* Audacity 1.3.5 Betahttp://www.pc-actual.com/productos/producto/2008/08/10/Paquetes-de-edicion-de-audio-Audacity-135-Beta

 

* Magic Music Studio 3http://www.pc-actual.com/productos/producto/2008/08/15/Paquetes-de-edicion-de-audio-Magic-Music-Studio-3

 

* NCH WavePad Sound Editor 3.05http://www.pc-actual.com/productos/producto/2008/08/18/Paquetes-de-edicion-de-audio-NCH-WavePad-Sound-Editor-305

 

* Sony Sound Forge 9http://www.pc-actual.com/productos/producto/2008/08/22/Paquetes-de-edicion-de-audio-Sony-Sound-Forge-9

 

* Steinberg WaveLab 6http://www.pc-actual.com/productos/producto/2008/08/13/Paquetes-de-edicion-de-audio-Steinberg-WaveLab-6

 

La opinión de PC Actual

Esta vez son seis las aplicaciones que hemos traído dedicadas a editar y producir archivos sonoros como una de sus principales facetas. Pero muchas de ellas incluyen herramientas que amplían estas funcionalidades, aunque eso sí, tendremos que ser conscientes de cuáles son nuestras necesidades.

 

Actualmente, el mercado de consumo en edición de audio es muy amplio, por lo que para esta comparativa hemos pretendido cubrir los distintos perfiles de usuarios que pueden demandar este tipo de aplicaciones. Desde aquellos que se inician por primera vez, hasta los que disponen de un estudio de grabación en condiciones, pasando por profesionales o semiprofesionales que no pueden gastarse una cantidad descomunal de dinero para adquirir alguna de las aplicaciones más caras.

 

Debido a esto, nos hemos visto en la tesitura de recomendar hasta cuatro de los seis programas que hemos analizado, ya que, precisamente, consideramos que son los principales exponentes de los diferentes nichos del mercado actual y no son comparables entre sí en la medida en que persiguen usuarios y propósitos distintos. Por tanto, comparten tabla de características pero las hemos valorado cada una en su ámbito de actuación.

 

Usuarios de todos los colores

Empecemos, pues, centrándonos en aquellos usuarios que empiezan en esto de la edición de audio o que, incluso, llevan ya tiempo practicándola pero no quieren gastarse nada de dinero. Sin duda alguna, la nueva versión beta de Audacity (1.3.5) puede dar mucho de sí y ofrecer múltiples posibilidades para todos ellos, aunque, eso sí, no dispondrá de soporte nativo para todos aquellos formatos que sean propietarios.

 

Por otro lado, dentro de las otras dos opciones comerciales que podrían encuadrarse dentro de este nicho nos decantamos por NCH WavePad Sound editor 3.05, mucho más sencilla de manejar, liviana y completa que Magic Music Editor 3, aunque también más cara en su versión Master.

 

Entrando de lleno en la franja destinada a usuarios semiprofesionales e incluso profesionales que no dispongan de mucho dinero, optamos por Sony Sound Forge 9 y por Adobe Audition 3. No podemos entrar a comparar directamente ambas aplicaciones entre sí debido a que ambas parten de la misma base pero se encuentran enfocadas ligeramente al desarrollo de tareas diferentes.

 

Mientras que Sound Forge es un editor de audio puro y duro que ahora también incorpora la posibilidad de sincronizar vídeo con nuestros archivos sonoros, Audition se decanta más por ofrecer otro tipo de funcionalidades como las de la creación multipista, aunque nos seguimos quedando con el primero para elaborar este tipo de trabajos debido a la enorme potencia que es capaz de desplegar y a la sencillez con la que realizaremos cualquier operación gracias a su intuitiva interfaz gráfica.

 

Finalmente, orientado al público más profesional que disponga de un mayor poder adquisitivo, recomendamos WaveLab 6 de la ya clásica marca Steinberg. Gracias a que ellos fueron los creadores y desarrolladores de los VST, podremos disfrutar con este programa no solamente de un gran conjunto de herramientas orientadas al análisis y estudio de la señal, así como distintos tipos de monitorización, sino también de una interesante colección de VST incluidos dentro del paquete.

 

Como veis, muchas son las opciones disponibles en el mercado y tendremos que ser conscientes de qué clase de usuario somos, así como el dinero que estamos dispuestos a gastar en estos paquetes de software.

 

Lo mejor

La capacidad que tienen hoy en día este tipo de programas para grabar archivos sonoros multipista. Asimismo, la mayoría que admite este tipo de edición y montaje final incorpora la posibilidad de crear sonido envolvente cuya reproducción y disfrute se llevará a cabo en un sistema de altavoces múltiples.

 

Lo peor

La mayor parte de las aplicaciones aquí analizadas se encuentran en inglés y esto puede suponer un pequeño handicap para aquellos usuarios que no se defiendan en este idioma. Sin embargo, algunas de las grandes compañías ya están poniendo a punto estos mismos productos en castellano como Sony con Sound Forge 9, y es cuestión de tiempo que lo tengamos disponible en nuestro país.