Microsoft recibe una nueva multa de Bruselas

El gigante informático deberá pagar una sanción de 899 millones de euros y ofrecer una posición más aperturista relacionada con la interoperabilidad de sus productos. Se trata de la sanción más alta que la Unión europea impone a una empresa

Microsoft recibe una nueva multa de Bruselas

27 febrero 2008

Con ésta, son ya tres las multas que la Unión Europea ha impuesto a Microsoft. El motivo radica en que el gigante de Redmond cobra un precio excesivo por la información que, en la actualidad, proporciona a sus empresas rivales para que éstas puedan desarrollar productos que sean compatibles con Windows.

 

La primera multa que Microsoft recibió se remonta a marzo de 2004 por un importe de 497 millones de euros en concepto de abuso de posición dominante. Tras ésta, le seguiría una segunda por valor de 280,5 millones de euros. Era julio de 2006 y el ejecutivo comunitario llegó a la conclusión que la compañía de Bill Gates no ofrecía a sus competidores suficiente información en materia de interoperabilidad. Con la sanción actual,  899 millones de euros, la Comisión cree que Microsoft ha vuelto a incumplir las sanciones impuestas hace cuatro años y que el gigante informático no ha proporcionado los datos referidos a esa interoperabilidad antes citada “en condiciones razonables y no discriminatorias”.

 

Neelie Kroes, comisaria de Competencia, espera que tras esta nueva multa Microsoft comience a comportarse conforme a los principios dictados por el Tribunal de Primera Instancia. Además, considera que este nuevo castigo económico es proporcional a la gravedad y la prolongación a lo largo del tiempo de las prácticas anti-competitivas que la empresa ha venido desarrollando. De momento, el gigante informático ha manifestado que en el futuro sí que va a facilitar la información que el resto de las compañías necesitan sobre la interoperabilidad de sus productos. Por su parte la Comisión se muestra cautela si se tiene en cuenta que éste ya incumplió una vez su palabra. Las tres multas recibidas ascienden a cerca de 1.700 millones de euros.