Mitsubishi HC1100

Este proyector dispone de una tasa de contraste notable y, por ello, capaz de proporcionar buenos resultados en prácticamente cualquier aplicación. Su moderado precio y muy dignas prestaciones nos han convencido.

21 diciembre 2006

Esta propuesta presume de uno de los costes más ajustados de la comparativa. Dispone de una tasa de contraste notable y, por ello, capaz de proporcionar buenos resultados en prácticamente cualquier aplicación. Y es que, aunque una relación de 3.000:1 no parece muy holgada, en nuestras pruebas este proyector se ha comportado de forma satisfactoria, restituyendo los colores con gran fidelidad y un nivel de saturación propio de soluciones más onerosas.

Tan sólo hemos percibido una ligera falta de intensidad en los colores puros, que aparecen algo más oscuros de lo que sería deseable. No obstante, al reproducir imágenes complejas este fenómeno pasa totalmente desapercibido.

También debemos mencionar que, tal y como viene siendo habitual en las soluciones de proyección frontal que utilizan la tecnología DLP, incorpora una solvente lámpara de 1.000 ANSI lúmenes.
Por último, el apartado de la conectividad ha sido resuelto con competencia, de hecho esta propuesta nipona incorpora las preceptivas entradas de vídeo analógico y, por supuesto, una toma digital HDMI.