El móvil para los amantes de Google

Cuando uno enciende por primera vez su móvil nuevo y lo primero que le pide es su cuenta de Google, esa con la que accede en Internet a servicios como Gmail, Google Calendar, Talk, Blogger, etcétera, uno entiende que realmente algo está cambiando. En marzo podremos disfrutarlo en España

El móvil para los amantes de Google

20 abril 2009

T-Mobile G1 (179,99 dólares) es el primer móvil del mercado con Android, un sistema operativo y plataforma de desarrollo de código abierto para dispositivos móviles desarrollada por Google y, posteriormente, por la Open Handset Alliance. El G1 se lanzó en EE UU el 22 de octubre de 2008 y a los pocos días en el Reino Unido.

 

En el 2009 ha comenzado su fase de expansión en otros países europeos, entre ellos España, donde Telefónica distribuirá en las próximas semanas una evolución de este terminal, el HTC Dream, con un precio entre 0 y 199e.

 

Una alternativa al iPhone

Antes de hablaros de mi experiencia con el G1 es preciso aclarar que, como probablemente muchos de vosotros, yo quería un iPhone, pero siempre me ha preocupado cómo convivirían las aplicaciones de Google en él. Para mí, el móvil sobre todo es una herramienta de trabajo y en la empresa llevamos utilizando desde el 2006 Google Apps for business (Gmail, Google Calendar, Talk, Docs…).

 

Por suerte, mi hermana se compró un iPhone 3G y a mi me tocó configurárselo. Aunque todo funcionaba bastante bien, entendí que la «sincronía real» sólo la conseguiría abriendo los brazos incondicionalmente a todo el elenco de productos de Apple: MobileMe, iTunes y demás… Y yo no soy «un chico Mac». Todo ello unido a que en la empresa somos clientes de Vodafone, me hizo mantener mi adorada Blackberry 8800 unos cuantos meses más.

 

Deposité mis esperanzas en Android de Google y, finalmente, unos amigos, aprovechando un viaje a Nueva York, me regalaron un T-Mobile G1 de HTC liberado. Por allí, el G1 está pegando fuerte y la ciudad está plagada de sus anuncios. Después de probarlo intensamente durante las últimas semanas, puedo decir que mis expectativas se han cumplido, al menos «el concepto» está ahí, aunque el producto todavía se puede considerar un poco verde y quede mucho por delante.

 

Pantalla táctil, teclado y trackball

Para analizar este móvil, habría que distinguir entre hardware (HTC) y software (Android), pero yo os voy a hablar de lo que para mí ha sido la experiencia del producto en su conjunto. El G1 pesa 158 gramos y cuenta con una estupenda pantalla táctil TFT-LCD de 3,2 pulgadas. En este aspecto, el iPhone pesa menos y su pantalla es algo mayor; incluso mi antigua Blackberry es más plana. Aun así, el teléfono no resulta aparatoso.

 

Sus 17 mm de grosor frente a los 12,3 del iPhone se deben al teclado del G1, escondido detrás de su pantalla, que es uno de los principales atractivos de su diseño. A todos los adictos a la Blackberry nos preocupa dar el paso hacía el teclado virtual y el G1 es la prueba viviente de que otras opciones son posibles.

 

No obstante, aunque el teclado es realmente cómodo de usar, pronto te das cuenta de que tener que abrirlo y girar el móvil cada vez que necesitas escribir cualquier cosa es un incordio, es decir, terminas echando en falta un teclado virtual. Por otra parte, el trackball, que es la herramienta básica de navegación de casi todos los modelos Blackberry, en el G1 prácticamente no se utiliza. Todo ello me hace entender mejor y compartir el minimalismo del diseño iPhone.

 

Cargado de funcionalidades

El G1 cuenta con una cámara de 3,2 Mpíxeles autofocus, acceso a redes 3G y WiFi, GPS, Bluetooth 2.0, acelerómetro, giroscopio, tarjeta de memoria microSD y puede reproducir música y vídeos en una gran variedad de formatos. Por supuesto, la integración con Google Maps, Street View y la reproducción de los vídeos de YouTube está asegurada.

 

El navegador web funciona bastante bien, a años luz del Blackberry. Con el G1, la navegación es real y conseguirás desenvolverte en casi cualquier web a velocidades 3G. Sin embargo, la experiencia no es tan agradable como con un iPhone, notándose que el G1 y Android no son todavía productos maduros.

 

Resulta curioso que, aunque su pantalla dispone de funcionalidades multitáctil, éstas no vengan activadas, lo que impide, por ejemplo, redimensionar elementos usando dos dedos. La posibilidad de detectar la posición del teléfono para rotar la imagen en la pantalla (una de las funcionalidades claves del iPhone) se puede conseguir gracias a su giroscopio, aunque tampoco está activada. Es probable que cuando se lance la siguiente actualización de Android todas estas mejoras salgan a la luz junto con alguna que otra sorpresa.

 

Integración con Google

Sin duda, este es el verdadero punto fuerte del teléfono. La primera vez que lo enciendes tendrás que asociarlo a una cuenta Google. Desde ese instante, podrás acceder a tu e-mail en Gmail, añadir citas en tu Calendar y charlar a través de Google Talk sin ninguna configuración adicional.

 

Por fin, nuestra agenda de teléfonos empieza a formar un todo con nuestros contactos en Gmail, y cualquier cambio que hagamos desde el ordenador de escritorio o desde nuestro teléfono se sincroniza en todas partes. Se acabó el miedo a perder nada en el siguiente cambio de móvil.

 

Además, el G1 también permite configurar cuentas de correo IMAP o POP3, que seguirán teniendo acceso a la agenda de contactos del teléfono, lo que posibilita, por ejemplo, configurar el correo del trabajo y asociar al teléfono tu cuenta personal de Gmail.

 

En definitiva, el G1 es un gran móvil; eso sí, con muchas cosas que envidiar al iPhone y otras muchas que aprender de Blackberry. Seguro que las próximas versiones de Android pulirán muchas asperezas y mejorarán la experiencia de uso, además no hay que olvidar que Android es un sistema operativo y que HTC será sólo uno de los muchos fabricantes que incorporarán este software a sus terminales.

 

Más allá de su valoración, lo realmente interesante es que, en un escenario de convergencia tecnológica, algunos ya nos vemos forzados a elegir el móvil que mejor se adapta a nuestras aplicaciones de escritorio o a los servicios web que manejamos habitualmente.

 

Nos encontramos con que una elección aparentemente inocente, como la del gestor de correo que usamos o la red social que frecuentamos, puede terminar desencadenando todas las decisiones de compra restantes: móvil, portátil, consola de videojuegos… Decisiones que hasta el momento eran completamente aisladas. 

 

La batería, una asignatura pendiente

Si quieres un G1, prepárate para cuidar del estado de su batería, porque no te va a durar ni una jornada laboral intensa. Esto lo convierte en un móvil no apto para aquellos que permanezcan lejos de una fuente de alimentación muchas horas al día, incluso después de reducir el consumo desconectando el GPS, el acceso WiFi y configurándolo para que pase a «modo reposo» en muy pocos segundos (algo bastante molesto). Esta es una de las razones por las que más añoro mi Blackberry, y algo de lo que también se quejan los usuarios de iPhone.

 

Desconectando la navegación 3G y utilizando únicamente redes 2G, conseguiremos reducir su consumo, aunque en tal caso deberíamos plantearnos si tiene sentido pagar una tarifa de más de 30 euros/mes por un plan de datos 3G.

 

Android Marker y Amazon MP3

Desde un icono en el G1, es posible acceder a Market (www.android.com/market), donde podrás encontrar todas las aplicaciones y juegos desarrollados por Google y terceras partes para añadir funcionalidades al teléfono. Por el momento, son todas gratuitas y, aunque hay muchas, la mayoría no merecen la pena y enseguida las desinstalas. No obstante, también es posible encontrar algunas interesantes, como SnapPhoto, Voice Recorder, Power Manager, Phonalyzr, Barcode Scanner, ToggleGPS y NetCounter.

 

Paralelamente, también hay que mencionar que el G1 dispone de su alternativa al iTunes Music Store del iPhone. En Amazon MP3 (todavía no está disponible en España) se pueden comprar álbumes o canciones sueltas en formato MP3 y libres de DRM.

 

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