Navega por lo mejor de la Red

Todos los que comienzan a utilizar Internet tienen pocas referencias a la hora de encontrar contenidos interesantes. Los buscadores pueden ayudar, pero hay otros medios de acceder a todo tipo de portales con datos que de otro modo sería difícil encontrar

Navega por lo mejor de la Red

19 julio 2007

Lo bueno que tiene Internet es que se trata de un medio en el que uno puede experimentar ese concepto de la «sabiduría de las masas». Existe un libro relativamente reciente («The Wisdom of Crowds», por James Surowiecki, ver la entrada de la Wikipedia en http://es.wikipedia.org/wiki/Sabidur%C3%ADa_de_los_grupos) que habla de ese poder de las multitudes a la hora de generar conocimiento, y aun con algunas desventajas, sus beneficios son claros.

 

Y precisamente esa es una excelente herramienta para aprovechar los medios que Internet pone a nuestro alcance en diversos terrenos, como el de la propia navegación. Muchos usuarios se limitan a acceder a los portales más famosos o a webs que les aconsejan amigos y familiares. Otros curiosean a través de blogs y buscadores para lograr nuevas fuentes de interés. Pero pocos se adentran en una forma de descubrimiento de la Red que ofrece muchas más posibilidades de las que podríamos imaginar.
Bookmarking social
Este término explica en parte el funcionamiento de todos estos sistemas: cuando uno encuentra una página que le interesa para el futuro la guarda en sus marcadores o favoritos (bookmarks). Pues bien: el bookmarking social consiste en que todos los internautas guardan sus favoritos en un sitio centralizado al que cualquiera puede acceder, y cada uno de esos marcadores es votado por otros usuarios si lo consideran interesante. De este modo, cuantos más votos obtenga un marcador o favorito, más interesante se  considerará por la comunidad de usuarios, y por tanto su relevancia en el sistema se incrementará. Así que cuando visitemos estos portales, que ordenan esos «favoritos sociales» según su relevancia, obtendremos en primer lugar los que la gente ha votado más, que teóricamente serán los más interesantes.

 

En estos sistemas cada usuario registrado dispone de su propio perfil, en el cual se van almacenando sus marcadores favoritos – las páginas que él ha recomendado – de modo que estos marcadores puedan estar accesibles en cualquier momento si disponemos de una conexión a Internet y un navegador. De hecho, esto evita el peligro de que perdamos esos favoritos en los navegadores en caso de que el sistema operativo se corrompa por algún virus y otra razón. En el recuadro «Tus marcadores a salvo en Firefox con Foxmarks» explicamos cómo trasladar esta idea a los navegadores convencionales.
Los favoritos más favoritos
Varios portales han utilizado esta aproximación para poner en marcha servicios que tratan de servir como centros de recomendación social de páginas: si una página te parece interesante, vótala, y quedará almacenada en tu perfil de usuario. La clasificación de estos favoritos se realiza mediante otra de las grandes características de esa difusa Web 2.0: las etiquetas o tags, que permiten identificar rápidamente cualquier recuso con términos que simplifican posteriores búsquedas.
Un ejemplo: si encontramos un enlace interesante sobre el Real Madrid, podríamos almacenar esa página en estos servicios y etiquetarla con términos como «fútbol», «Madrid», «equipos», «liga española» y un largo etcétera. Esas etiquetas también son públicas: si un usuario ya ha guardado ese enlace antes que nosotros aparecerá ese enlace con las etiquetas que el usuario o usuarios que han votado por la página han querido poner. Podremos seleccionar cualquiera de esas etiquetas y añadir nuevas si lo consideramos conveniente.
Hay diversos servicios de recomendación social de favoritos, pero está claro que un pequeño grupo sobresale sobre el resto. Destaca especialmente el veterano Del.icio.us (con la curiosa dirección http://del.icio.us), al que no tienen nada que envidiarle otros como StumbleUpon (www.stumbleupon.com), Reddit (www.reddit.com), Magnolia (http://ma.gnolia.com), Diigo (www.diigo.com), Wikio (www.wikio.com), Furl (www.furl.net) o Bluedot (http://bluedot.us).
La actualidad a tu alcance
El mismo principio que se aplica a esos sitios de recomendación social de páginas es también válido para otro campo muy similar: la de noticias de actualidad, sean del ámbito que sean. Es cierto que los medios tradicionales están adaptándose a la filosofía on-line –en algunos casos, con mucho éxito– pero muchos usuarios desean también acceder a la otra cara de la actualidad, aquella que no está dominada por los poderes mediáticos y en la cual es la comunidad de internautas la que decide qué contenidos deberían estar en primera página y cuáles son menos relevantes.
Al igual que ocurre con Del.icio.us y con los servicios de los que hablábamos anteriormente, los portales de recomendación social de noticias se nutren de la actividad de sus usuarios, que envían noticias que consideran interesantes y que quizás, de otro modo, sería difícil que nos llamaran la atención. Son como gigantescos tablones de anuncios en los que todo lo que está en portada tiene un interés notable, ya que de lo contrario no aparecería en dicha sección: muchos usuarios han tenido que votar en esas noticias para hacerlas relevantes, por lo que es la comunidad la verdadera responsable de que el interés de estos portales de noticias triunfen.
La comunidad al poder
Existen dos filosofías que actualmente permiten dividir a los portales de recomendación social de noticias. La primera de ellas se basa en que las noticias enviadas son «moderadas», gestionadas y votadas por la propia comunidad de usuarios de ese portal. El ejemplo perfecto de esta filosofía es Digg (www.digg.com), el conocido sitio desde el cual miles de noticias saltan a la fama y se convierten en verdadero foco de atención por parte de los internautas. En España tenemos dos grandes portales que siguen este esquema: por un lado Menéame (www.meneame.net) y por otro Fresqui (www.fresqui.com), ambas con una aceptación masiva entre el público más proactivo en Internet.
Y es que todo hay que decirlo: son los internautas los que marcan el rumbo de estas webs, ya que ellos son los encargados de todo el proceso; desde enviar las noticias que consideran interesantes, hasta votar o realizar comentarios a las que ya están pendientes de publicación. Son sistemas casi autogestionados, en los que los verdaderos responsables únicamente actúan para implantar nuevas características, asegurar que el funcionamiento de la web es el correcto y evitar malos usos.
Interactuar con este servicio es realmente sencillo, aunque muchos de estos sistemas hacen necesario que un usuario esté registrado para poder enviar noticias, comentarlas o incluso para votar (por ejemplo, un usuario anónimo puede votar en Menéame o Fresqui, pero no en Digg). De modo que os recomendamos registraros en cualquiera de ellos si queréis aprovechar todas sus prestaciones, ya que son muchas las ventajas, el proceso es sencillo y no tiene ninguna implicación peligrosa o molesta. Al registrarnos podremos realizar todas las operaciones citadas, además de mantener un perfil de usuario en el que podremos saber en todo momento qué noticias hemos votado, qué comentarios hemos hecho o cuáles hemos enviado al sistema.
Una idea importante de estos sistemas: las noticias pueden ser valoradas tanto positiva como negativamente. Así es, si un usuario cree que una noticia es irrelevante, está duplicada o no tiene sentido, puede lanzar su voto negativo. También es conveniente hablar del llamado karma, que es una valoración de la reputación de los usuarios, y que depende de su actividad. El karma varía conforme vayamos subiendo noticias, incrementándose si esas noticias acaban en portada y reduciéndose si la gente las critica, pero además influyen otras cosas como los comentarios que hacemos (que también tienen valoraciones, para eliminar aquellos que provienen de los molestos trolls) e incluso las noticias a las que votamos. Cada sistema tiene su propio algoritmo –tan secreto como la receta de la Coca-Cola– pero el objetivo final es el de premiar a los usuarios más activos y participativos con un cierto peso específico en la comunidad. El sistema tiene algunas desventajas, pero en general es una forma justa de valorar la opinión de los usuarios con más experiencia y buen hacer.
Todos estos sistemas han acabado siendo tan populares que han tenido que dividir las áreas en las que se podía introducir una noticia, y aunque inicialmente estaban muy dedicados al mundo de la tecnología, actualmente manda la política, el ocio o la cultura. De hecho, cuando enviamos una noticia habrá un apartado en el que deberemos seleccionar la categoría a la que pertenece, algo que luego permitirá a los internautas recorrer las noticias según las secciones que más les interesen.
La alternativa, recomendaciones controladas
El otro gran sistema de recomendación social de noticias que triunfa en Internet es similar al anterior salvo por un aspecto: no hay votaciones, y quien decide las noticias que salen a portada es un editor o grupo de editores. Aunque pueda parecer algo extraño, en realidad este sistema –que surgió antes que el que veníamos comentando– tiene un tremendo éxito visible en dos portales muy veteranos tanto en EEUU con Slashdot (www.slashdot.org, toda una referencia) como en España con nuestro fantástico Barrapunto (www.barrapunto.com).
Y es que aunque en estos sistemas la publicación de las noticias en portada dependa de un grupo de editores, su dedicación y preparación hace que a menudo estos portales sean más valorados por los usuarios que exigen información de rigor. Mientras que los Menéame, Fresqui o Digg sirven como excelente recurso para conocer todo tipo de novedades – ya sean más o menos serias – a menudo esa cierta anarquía los convierte en medios muy criticados por el poder que pueden llegar a tener ciertos grupos de usuarios con mucho karma. En Slashdot y Barrapunto eso no ocurre: podemos tener un buen historial como usuarios, pero la decisión final sobre el interés de la noticia la tendrá un grupo de editores que por su trayectoria tienen toda la confianza de los usuarios.
El funcionamiento de estos sistemas es similar al anterior: hay un registro previo que nos permitirá enviar noticias y englobarlas en una determinada sección de las disponibles. Tras enviarla, queda a juicio de los editores publicarla en portada o rechazarla, y si entra en portada podremos beneficiarnos de otra de las capacidades de estos portales: sus sistemas de comentarios. Dada la popularidad de sitios como Barrapunto, la discusión que generan los artículos y noticias publicados es muy interesante, y a menudo los propios comentarios –que también se moderan para valorarlos positiva o negativamente– son una fuente de información adicional sorprendente, con enlaces a recursos que de otro modo sería muy difícil descubrir.
Tus marcadores a salvo en Firefox con Foxmarks
La idea de mantener los marcadores y favoritos en un servidor centralizado es muy interesante para todos los que utilizan varios ordenadores (casa, trabajo, segunda vivienda). De este modo podemos tener disponibles exactamente los mismos marcadores en todos ellos, ya que se sincronizan mediante la conexión a ese servidor. Si creamos un nuevo marcador, el programa responsible de la gestión de marcadores se conectará al servidor para avisarle de que hemos añadido un nuevo favorito, y actualizará la información en dicho servidor. Pues bien, ese programa – o más bien, extensión – tiene nombre: Foxmarks (www.foxmarks.com) es un desarrollo muy interesante que se encarga de todo eso y que está disponible para Mozilla Firefox en forma de extensión, lo que hace que su instalación y puesta en marcha sea muy sencilla. Una vez instalada tendremos que crearnos una cuenta, para lo que que básicamente nos pedirá un nombre de usuario y una contraseña.

 

Una vez iniciada la sesión –algo que luego Firefox hará de forma transparente– Foxmarks nos preguntará la primera vez cómo queremos sincronizar los marcadores. Podemos volcar los de nuestro navegador (local) al servidor (lo ideal para la primera vez que lo usamos), volcar los del servidor en Firefox (la opción para recuperar los marcadores del servidor en un Firefox que acabamos de instalar, por ejemplo en otro PC) o combinar los marcadores del cliente local (el Firefox que estamos usando) y del servidor. Una vez elegida la opción ya nos podremos olvidar de esta extensión, que se sincronizará con el servidor cuando detecte que hay nuevos marcadores. Sin duda, una excelente idea que en Internet Explorer está disponible a través de programas independientes, como por ejemplo Zinkmo (www.zinkmo.com).