Comparativa

Navega por la Red a toda máquina

Resulta difícil pensar en una aplicación de la que hagamos uso más intensivo que un navegador web. Y, sin embargo, llama la atención el hecho de que no siempre los programas más utilizados son los mejores

Sergi Puertas

Navegadores apertura

11 abril 2012

Resulta difícil pensar en una aplicación de la que hagamos uso más intensivo que un navegador web. Y, sin embargo, como se extrae de esta comparativa, llama la atención el hecho de que no siempre los programas más utilizados son los más rápidos ni los más optimizados a nivel interno.

Algo más de un año después de que pusiéramos frente a frente seis de los principales navegadores que pone a nuestra disposición Internet en régimen gratuito, observamos que, en determinados casos, el número de versión se ha incrementado en varios enteros. En otros, sencillamente ha avanzado unas décimas o lo que en su momento se ofrecía como versión beta ha evolucionado hasta convertirse en el lanzamiento definitivo.

A primera vista, los cambios son menores. Cierto es que a buena parte de los navegadores les han agregado funcionalidades para equipararlos a los productos de la competencia, pero no es menos cierto que esto ha provocado que las características que ofrecen se parezcan más y más entre sí. No obstante, tras someter a cada una de las aplicaciones a una serie de benchmarks y tests de compatibilidad, certificamos que las diferencias respecto a las versiones previas y a los demás programas de este ámbito resultan muy patentes. Sucede que las más fundamentales se centran en aspectos imperceptibles a simple vista: su eficiencia y su velocidad.

Una vez más, cabe no perder de vista que, dado que hacemos un uso muy intensivo del navegador, este quedará en buena parte condicionado por nuestros hábitos. Sabemos que generalmente supone un incordio adaptarse a los cambios que presenta una nueva aplicación respecto a la que llevamos años usando. Sin embargo, familiarizarse con la nueva interfaz, atajos de teclado y, en definitiva, con todo el elenco de particularidades que presenta una nueva versión compensará sobradamente el esfuerzo.

Navegadores más utilizados

Todas las aplicaciones puestas a prueba incluyen un administrador de descargas más que competente. Lo mismo sucede con muchas otras características que otrora fueron privativas de un único programa y que hoy se han estandarizado.

HTML5 se encuentra cada vez más presente

Al cliente que empleamos para leer y poder interactuar con las páginas y aplicaciones web que ponen a nuestra disposición los servidores le pedimos que sea rápido y que sea cómodo, pero también que sea compatible con los nuevos estándares que imperan en Internet.

Aunque en la Red conviven páginas desarrolladas en momentos muy diversos, los principales sitios web están ofreciendo cada vez con mayor frecuencia funcionalidades basadas en esta nueva versión del lenguaje HTML. Es el caso de Gmail, que brinda la opción de arrastrar archivos adjuntos desde cualquier carpeta al propio navegador web. Asimismo, YouTube contempla desde hace tiempo la posibilidad de visualizar los audiovisuales que hospeda en HTML5 Video (www.youtube.com/html5), una tecnología para distribuir vídeo a través de la Red que en un futuro podría reemplazar a la hoy todavía hegemónica tecnología Flash Video.

¿Quién dicta los estándares?

En sentido estricto, el World Wide Web Consortium (www.w3c.es), por supuesto. En un entorno como el que nos ocupa, resulta fundamental que exista una organización que aporte y pormenorice las especificaciones que deberán seguir tanto los webmasters a la hora de crear sus páginas y aplicaciones on-line como los desarrolladores de software de navegación. Sin embargo, ignorar que determinados navegadores tienen un peso específico a la hora de señalar cuál será el código de las páginas supondría caer en un error.

Efectivamente, la principal preocupación de todo administrador de sitios web es que la inmensa mayoría de los usuarios no experimenten la más mínima dificultad a la hora de consultar la información, ejecutar scripts y aplicaciones, etcétera. Y quienes integran esa inmensa mayoría, no lo olvidemos, son aquellos que emplean los navegadores más populares. En consecuencia, por más que los tests certifiquen que, en abstracto, aplicaciones como Internet Explorer o Mozilla Firefox ofrecen una compatibilidad relativamente limitada con las nuevas tecnologías tal y como vienen dictadas por el World Wide Web Consortium, lo cierto es que sus usuarios pueden tener la seguridad de que los webmasters cuidarán de que no se les presenten problemas de visualización ni de ejecución. La pregunta es: ¿Van a seguir siendo estos dos los navegadores más usados indefinidamente?

Opera portátil

Casi todos los navegadores examinados nos proveen también de una versión portátil. En el caso de Opera, podemos acceder a ella desde el propio paquete de instalación estándar.