Los navegadores más populares: Opera 9.5

Colocamos cada browser bajo la lupa para valorar sus funciones, niveles de accesibilidad y seguridad, capacidad de personalización y rendimiento. Opera sobresale gracias a su nuevo motor de renderización de páginas web, con el que ofrece una navegación práctica y muy accesible

26 octubre 2008

Interfaz de usuario

Los elementos también están distribuidos en tres planos horizontales, mucho más organizados que en Internet Explorer. En el primero, encontramos el menú principal, el segundo está dedicado a la navegación por pestañas y el tercero a los controles de navegación. En el extremo izquierdo del segundo plano, observaremos un vínculo que abre un cuarto menú, con enlaces de interés hacia herramientas específicas del navegador. Este último menú es tan estrecho que apenas molesta en la navegación co­tidiana, pudiendo retirarlo de la misma forma que lo abrimos.

 

Hazle a tu medida

Las opciones de personalización de Opera no tienen límite en lo que respecta a la organización de la interfaz, los diferentes controles o el cambio de su aspecto visual. En el apartado Ver, encontramos la posibilidad de modificar el aspecto de la visualización de las webs en el navegador, y de organizar y personalizar los distintos paneles que aparecen en su interfaz.

 

A diferencia de otras utilidades, no dispone de extensiones para integrar servicios de terceros u otras herramientas en el navegador. Eso sí, para poder lograrlo, cuenta con un sistema de widgets, esas pequeñas aplicaciones que, sin estar integradas en él, funcionan en otra ventana vinculada a este. Los widgets los tenemos disponibles desde la sección homónima del menú principal.

 

En la pestaña de Herramientas, aparte de poder configurar o personalizar las opciones básicas y avanzadas del browser, tenemos un apartado completo para cambiar su aspecto: desde variar los colores en la apariencia instalada hasta buscar nuevas. Cuando hay una apariencia que nos apetece probar, sólo tendremos que pinchar el botón de la descarga.

 

Aparecerá una ventana emergente preguntándonos si queremos conservar la apariencia anterior, de modo que seleccionemos la opción que más nos interese. Una vez descargado en el navegador, volvemos al listado de apariencias, comprobando que la nueva está entre ellas, la seleccionamos y aceptamos  para que quede activada.