Un netbook debe parecer un netbook

Según Toshiba, no es verdad que los netbooks estén fagocitando las ventas de portátiles; es más, ambos segmentos están incrementando sus ventas gracias a su complementariedad

Un netbook debe parecer un netbook

24 abril 2009

La multinacional japonesa nos llevó hasta a Hamburgo para presentarnos en cuatro slides los resultados de un estudio encargado a GFK sobre el mercado de los netbooks, estos pequeños ordenadores que están batiendo marcas de ventas, en un entorno generalizado de contracción del consumo.

 

Al parecer, se trataba de demostrar la falsedad de la idea de que los netbooks estarían canibalizando las ventas de los portátiles, cuando lo cierto es que se está produciendo un aumento de ambos segmentos en paralelo. Lo cual podría llevar a la principal conclusión de que el público está cada vez más preparado a acoger determinados gadgets siempre y cuando cumplan con la funcionalidad esperada, sin intervenir tanto la variable precio.

 

Efectivamente, los netbooks son en apariencia como los ordenadores portátiles (llevan teclado, pantalla), aunque mucho menos potentes y con ciertas carencias evidentes como el lector/grabador de CD/DVD. Ello le hace muy atractivo en precio (hay modelos con Linux de marcas reconocidas rondando los 200 euros), y ante un usuario despistado, una ganga estupenda. Y se han vendido como rosquillas a la puerta de un colegio en las grandes superficies estas navidades, salvando el año a más de uno.

 

Pero los analistas estaban vaticinando que ello no era prueba de solvencia del fabricante, sino todo lo contrario, que los menores márgenes en precios tan ajustados a medio plazo debilitarían su capacidad de maniobra. Sin embargo, lo que el estudio encargado a la consultora GFK sobre una muestra de más de 2.500 europeos en cinco países de distintos entornos económicos viene a decir que no, que el mercado está maduro para aceptar este tipo de soluciones siempre que cubran las expectativas, y que ello no está afectando negativamente al de los portátiles.

 

Así, se están incrementando tanto el segmento de portátiles multimedia de más de 16 pulgadas (los laptop que están sustituyendo en prestaciones a los sobremesa) y los netbook de menos de 1,5 Kg que cubren las funciones de gestionar el correo y navegar en la web fuera de casa o la oficina.

 

«De hecho, según nuestros datos internos, el 98,9% de la gente lo tiene como segundo y tercer equipo complementario», nos contaba Enrique Nistal Cruces, responsable de la línea de notebooks en Toshiba España, «siendo el factor diferenciador la portabilidad (en el 81,4% de los encuestados), mientras que el precio como factor clave en la decisión de compra no suponía más que el 9,8%».

 

Visto así, y para su uso principal (leer y contestar correo en el 84,6% y navegar en el 80,2%), los netbooks se han adaptado muy bien para cubrir estas necesidades allí donde no llega un enchufe. Y es ahí, aprovechando la revelación de los datos más en extenso según países, donde Toshiba aprovechó para anunciarnos sus líneas estratégicas en este campo y los próximos lanzamientos.

 

«Nuestra estrategia en netbooks se vertebra en tres ejes principales: interactuar, conectar y sincronizar. Lo que se pide a un netbook es que recuerde a un netbook. No tiene que suplantar a un portátil en potencia, y por eso no lleva ninguno Windows Vista, sino XP (que por otro lado tenemos acuerdos con Microsoft para prolongar su vigencia y soporte hasta dar el salto a Windows 7), y seguirá la  hoja de ruta marcada por Intel para los Atom», explicaba Enrique Nistal.

 

«Pero por otro lado, hay que incidir en el tema de periféricos y demás accesorios que lo complementen para dotarles de mayor potencia, y así disponemos de unidades ópticas externas ultra finas (99 euros), proyectores portátiles (599-699 euros), bolsas de transporte, etc.».

 

El NB200, la última maravilla de Toshiba

Al hilo de los resultados mostrados sobre los hábitos de los usuarios de este tipo de aparatos, el fabricante japonés descubrió en primicia los primeros modelos de la siguiente generación de netbooks que nada tienen que ver con aquellos Librettos 20 de hace una década que ya eran una maravilla de la miniaturización. De hecho, han estado insistiendo en que corresponden a una nueva categoría, la de los mini mini netbooks.

 

En este caso, se ha trabajado especialmente en la carcasa y en el teclado para mejorar el anterior modelo NB100 que dejaba mucho que desear pese a su robustez. Éste NB200 se presenta en cuatro colores (blanco nieve, negro piano, rosa seda y marrón…) y la textura ha sido revisada para ofrecer un tacto más agradable resistente a impresiones digitales, a la par de un agarre más seguro (el 30% de los usuarios lo manejan sin apoyarlo en las rodillas, sujetándolo por la oportuna protuberancia de la batería).

 

La pantalla ha aumentado de las 8,9 a las 10,1 pulgadas al poder reducir el marco, aunque la resolución sigue siendo la misma (1.024 x 600 píxeles), ganando en luminosidad gracias a la retroalimentación LED que le permite mejores resultados con luz natural. Este pequeño aumento ha ido acompañado de un rediseño de la disposición del teclado, con mayor separación entre las teclas aumentando su efectividad en la línea de los portátiles de Sony o Apple.También llevan la webcam integrada y un efectivo botón en el medio para un rápido shut down.

 

En cuanto a su motor, la configuración básica ofrecerá un Intel Atom 270 a 1,6 GHz y 1 Gbyte de memoria RAM (ampliable a los 2 Gbytes), con un disco duro de hasta 160 Gbytes (seguramente haya varias versiones). Algunos modelos vendrán con el Atom 280 como los ofrecidos ya en Japón. La tarjeta gráfica está basada en el chipset 945 GSE de Intel. Hay dos versiones de batería, la más simple de 3 celdas y 2.250 mA que dura unas 4 horas, y la extra de 6 celdas y 5.800 mA que puede llegar hasta las 9 horas de servicio. 

 

Respecto a la conectividad, el acceso a Internet se hace a través de WiFi (802.11 b/g), contando también con Bluetooth 2.1 y puerto Ethernet, además de tres USB 2.0, un spot para tarjetas SD y una salida VGA para conectarlo a un monitor o a un proyector.

 

«Normalmente empezaremos en España a vender los primeros modelos con conectividad HSDPA y después añadiremos la 3G, puesto que requiere ajustar las modulaciones a las distintas operadoras para su homologación», señalaba Enrique Nistal. «Las operadoras no están tan preparadas como el canal especializado para vender informática, pero es interesante tanto para ellas como para nosotros poder aprovechar este aspecto asociando el producto a alguna tarifa plana como ocurre con los móviles, aunque por ahora no haya nada concreto».

 

Los samples que pudimos tocar ofrecían algunas prestaciones que aun no está confirmado se trasladen a todos los modelos reales, tales como el acelerómetro que activa el sensor 3D no cuando deja de funcionar el HD, sino cuando empieza a caer, aparcando así las cabezas lectoras antes de que puedan rayar el disco. También se ofrece el servicio Computrace de rastreo en caso de robo, y la seguridad básica ofrecida por McAfee para una navegación segura.

 

Por el momento, y aunque se anuncia que estará disponible en mayo en la mayoría de los mercados europeos, hasta junio no se le espera tener en las tiendas españolas. Su precio estará más cercano a los 399 que a los 299 euros, siguiendo la línea de posicionarse en la franja alta de la gama.