¡Neutralidad Tecnológica ahora!

Aprovechamos estos meses vacacionales para recopilar las contribuciones a PCA de uno de los indiscutibles amos de la blogosfera hispana: con ustedes, la dosis diaria de Javier Candeira, uno de los principales artífices de Barrapunto

¡Neutralidad Tecnológica ahora!

3 agosto 2008

LÓGICA DISCRETA (#185, MAY2006)

¿Qué pasaría si el Estado hiciera carreteras por las que sólo pudieran circular los coches de una determinada marca? ¿Inaceptable? ¿Por qué aceptamos entonces que los servicios que proporciona a través de la Web sólo sean accesibles con productos de Microsoft?

 

Las carreteras y las calles por las que circulamos son un ejemplo de neutralidad tecnológica. Están abiertas a todos sin que importen la marca de los zapatos de los peatones o los neumáticos de los coches. Lo mismo sucede con Internet, una red nacida de la agregación de tecnologías abiertas, desde protocolos en el dominio público hasta implementaciones con licencias libres. Sin embargo, las distintas Administraciones españolas parecen empeñadas en convertir sus servicios a través de Internet en una red propietaria, cerrada a quienes no sean clientes de una determinada marca de software.

¿Algunos ejemplos? El programa Renta 2005 precisa Microsoft Windows. El MAP requiere tener ActiveX (tecnología propietaria de Microsoft) para el pago telemático de las tasas de las oposiciones. Lo mismo sucede con el sistema Delta de la Tesorería de la Seguridad Social. La web del nuevo permiso de conducción (www.permisoporpuntos.es) sólo es visible para quienes tengan Flash 8, algo que Macromedia aún no proporciona para sistemas operativos libres. Es como si a los hospitales públicos sólo se pudiera llegar en un automóvil Renault, o si las lecciones de los colegios públicos sólo se pudieran leer en la pizarra si las gafas son Nino Cerrutti, y los impuestos sólo se pudieran cumplimentar con bolígrafos Parker.

 

Ridículo, ¿no? Entonces, ¿por qué lo aceptamos en el contexto informático? Algunos han decidido no aceptarlo. Desde www.derecho-internet.org se puede seguir el procedimiento encaminado a la impugnación del sistema Red de la Seguridad Social. En su primera instancia al Defensor del Pueblo, se afirma que, al requerir el uso de Windows para incorporarse a este sistema, se hacen depender «reducciones, bonificaciones o cualesquiera otros beneficios en las bases, tipos y cuotas de la Seguridad Social y conceptos de recaudación conjunta, derechos de naturaleza pública, del pago previo de una licencia por uso del sistema operativo de una mercantil privada». Es como si, además de los impuestos públicos, hubiera que pagar uno privado, la «tasa Microsoft», para poder ser usuario de los servicios del Estado.

Pero esto no acaba aquí. Las estipulaciones de los concursos públicos suelen requerir que el software proporcionado sea de Microsoft, lo que supone una ruptura de las reglas del mercado y de la competencia. La web del Observatorio de Neutralidad Tecnológica lo explica así: «Sobre la base del procedimiento negociado sin publicidad se eliminan los principios de igualdad, no discriminación y libre concurrencia hasta el punto de que la factura anual del Estado en servicios y bienes de tecnologías para la información sirve básicamente para implantar los productos de Microsoft en la Administración del Estado». O sea que, por un lado, el dinero de los impuestos de los ciudadanos se usa en comprar productos Microsoft y, por otro, se obliga a los ciudadanos a que también los compren para poder tratar con la Administración, cerrando un perfecto círculo vicioso.

 

La ironía es que las palabras «Neutralidad Tecnológica» fueron el argumento usado por Microsoft para evitar que el Parlamento aprobara una ley obligando al uso del software libre en las Administraciones. Ahora que se trata de una expresión conocida por nuestros gobernantes, quizá sea el momento de que la cumplan en Internet, igual que en el mundo exterior.