La ola y la nube

Olvidados ya casi los pasados días de vacaciones, rematamos la recopilación de tribunas escritas por Javier Candiera y publicadas en PC Actual en su Lógica Discreta hasta la fecha

La ola y la nube

5 septiembre 2009

LÓGICA DISCRETA (#220, JUL/AGO2009)

Quienes hayan visto la demostración de Wave se habrán dado cuenta de que, a pesar de ser una tecnología multiplataforma, en ningún momento se usó Internet Explorer. Los telegénicos ingenieros y product managers de Google sólo usaron los navegadores Safari, Firefox y Chrome. Algunos pensarán que la razón es el odio de Google a Microsoft, pero entonces no se explica por qué uno de los ordenadores usado para la «demo» era un PC con Windows.

 

La razón es otra, y puramente práctica. Los tres navegadores en cuestión incorporan ya las novedades del nuevo estándar HTML5. Y las que no están incorporadas, cualquiera puede añadirlas: tanto Firefox como Chrome son software libre, y si bien Safari no lo es completamente, sí su librería de hmtl, Webkit.

 

La razón por la que Explorer no soporta HTML 5 es que sus desarrolladores están arrastrando las patitas en vez de ponerse a andar. Como señalan casi todos los críticos, Wave manda un mensaje muy claro: «este es el tipo de aplicación que debería ser posible usando estándares en los navegadores, sin tener que recurrir a plugins».

 

Mal rollo para Microsoft Silverlight y Adobe Flash/Air. Pero sobre todo para Microsoft, que puede ver fracasar su estrategia de captura de clientela («lock-in») mediante tecnologías privativas, infiltradas dentro de los caballos de Troya de otras tecnologías privativas dominantes.

 

Wave será Open Source. O, lo que es lo mismo, software libre. Google ya ha publicado el protocolo bajo una licencia de patentes permisiva (que se parece mucho a la del servidor Apache), lo que garantiza que cualquiera (¡incluso Microsoft!) podrá incorporar el protocolo de Wave a sus servicios.

 

A Wave le han salido todo tipo de forofos, y no sólo por lo buena que parece ser la tecnología. «¡Wave es correo electrónico, wiki, mensajería instantánea, editor multiusuario, cera para parqué, nata para postres!» Incluso sus competidores lo alaban.

 

Es el caso de Sridhar Vembu, CEO de Zoho.com, empresa con su propia suite ofimática on-line, y que por tanto es competencia directa de Google Office. Vembu declara que la diferencia entre Microsoft y Google está en el karma.

 

Silverlight es una buenísima tecnología, pero nadie se fía de Microsoft y de que mañana no vayan a cambiar la especificación en beneficio propio, o retirar el soporte para Mac, como hicieron con Internet Explorer. Sin embargo sí que se fían de Google, pese a ser competidores directos, y van a colaborar con ellos, porque Wave será Open Source y, por tanto, disponible para todos los competidores por igual.

 

Hace diez años, Pedro de las Heras, profesor de Informática de la URJC, me comentaba que «el software libre no tiene que ganar, porque ya ha ganado. Sólo falta que se den cuenta». Google, IBM y otros ya se han dado cuenta, y en el mes de mayo de este año también se percató The Economist, que abría un artículo con la siguiente entradilla: «Open-source software has won the argument». Pero hay otra batalla que no hay que dar por ganada.

 

Google Wave representa esa victoria del modelo del software libre, pero también el riesgo para la libertad de todos inherente al modelo del «software como servicio», lo que tan poéticamente llamamos «la nube». Cuando nuestro correo está en Gmail o en Hotmail, cuando nuestras aplicaciones funcionan en el EC2 de Amazon, cuando nuestros datos están dispersos por otros hardwares que no son el nuestro, da lo mismo que los programas y protocolos sean libres si nuestro acceso está condicionado por contratos, incidencias técnicas o veleidades empresariales.

 

De nuevo The Economist ha llegado a una conclusión a la que antes había llegado Stallman. Aprenden, estos chicos...

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