Nuevos medios, antiguas actitudes

Aprovechamos estos meses vacacionales para recopilar las contribuciones a PCA de uno de los indiscutibles amos de la blogosfera hispana: con ustedes, la dosis diaria de Javier Candeira, uno de los principales artífices de Barrapunto

Nuevos medios, antiguas actitudes

29 julio 2008

LÓGICA DISCRETA (#183, MAR2006)

Axpe es una consultora privada criticada por sus propios empleados (o anónimos que dicen serlo) y la SGAE es una entidad que se dice sin ánimo de lucro a la que critican los ciudadanos a los que administra por ley. En ambos casos, las críticas se han vertido a través de la Web y, en ambos, la cosa ha terminado en los tribunales. Grave error.

 

El llamado caso Axpe comenzó cuando esta empresa solicitó a varios weblogs la retirada de un relato en el que un tal «axpeado» contaba su experiencia de trabajo en la consultora. Algunos de los sitios dijeron que no, que no tenían por qué retirarlos, aunque otros se dejaron acobardar y quitaron el material en cuestión. Eso sí, por cada una de las copias de estas historias de terror que han sido retiradas, otras dos han tomado su lugar, con lo que la petición tuvo un efecto global contrario al deseado. El siguiente paso fue llevar a los tribunales a un ex-trabajador de Axpe, David Lozano Lucas, al que acusan de injurias y amenazas. Lozano niega ser el autor de las críticas que se le imputan, y es muy posible que se libre de la sentencia, aunque no se librará del juicio.

Lo expresa muy bien una vieja maldición: «pleitos tengas y los ganes». Tener a la Justicia en tu vida es gran castigo, sobre todo para los que no lo merecen. El caso Frikipedia comenzó cuando la SGAE decidió llevar a los tribunales a los responsables de este sitio web satírico, una parodia de la Wikipedia en cuyas páginas se dejaba claro que «La información contenida en esta enciclopedia es, con suerte y en el mejor de los casos, completamente aleatoria. Nada de lo que hay aquí ha de considerarse medianamente serio, y por supuesto sólo puede tomarse como una broma, de buen o mal gusto». La definición de la SGAE abundaba en apelativos poco cariñosos como «ladrones » o «mafiosos», además de otros chascarrillos como una foto de Pedro Farré, directivo de la SGAE, con un parche en el ojo. La respuesta del responsable de la Frikipedia ha sido retirarla de la Web. Es un estudiante sin dinero y los abogados de la SGAE le han metido el miedo de la Red en el cuerpo.

La respuesta de ésta ha sido reproducir el texto eliminado en cientos de sitios web, incluida la propia Uncyclopedia, parodia de la Wikipedia en inglés y modelo original de la Frikipedia. Poco consuelo para Vicente H que, incluso aunque gane en los tribunales (y es muy posible que lo haga puesto que la indignación de los responsables de la SGAE es mucho más pueril que la ligera sátira publicada), tendrá que hacer la «travesía por el desierto» camino del juzgado.
Al llevar a sus críticos a los tribunales, tanto la SGAE como Axpe están cometiendo el doble error de intentar resolver el problema de forma equivocada y además generar mala prensa contra sí mismos.

 

Las críticas en la Red no se pueden acallar ya que lograrlo sería el equivalente de conseguir que la gente no despotrique en los bares. Y la gente despotrica constantemente, con razón o sin ella. La solución consiste en no dar motivos, con lo que luego las críticas se pueden ignorar por irrelevantes, y ejercer un «desprecio olímpico». Dar importancia a rencores de exempleado y sátiras anónimas sólo refleja mala conciencia y desesperación. Quienes afirman que esas protestas anónimas les dañan sólo consiguen concederles autoridad, darles visibilidad y, al actuar legalmente contra ellas, generar más animadversión y propagarlas aún más por la Web.

 

El problema de Axpe y de la SGAE no está en sus críticos sino en su propia actitud. Y eso es algo que no se arregla más que cambiando de actitud.