Nuevos microprocesadores AMD: una apuesta por todo lo alto

La familia de soluciones con la que la compañía californiana pretende plantar cara a los chips Intel Core 2 ya está entre nosotros. Y sus credenciales prometen insuflar nueva vida a un área de mercado últimamente no muy competida: un rendimiento por vatio fantástico, multitarea masiva, una flexibilidad poco usual y un precio de lo más atractivo

Nuevos microprocesadores AMD: una apuesta por todo lo alto

17 enero 2008

El lanzamiento de la familia de microprocesadores Athlon 64 a finales de 2003 supuso para AMD uno de sus mayores éxitos. Y es que las excelentes críticas que obtuvo desde su aparición en la prensa especializada no fueron más que el preludio del éxito comercial que llegaría poco más tarde, sobre todo en el seno de la comunidad de entusiastas de los juegos, overclockers, etc., entre los que nos encontramos nosotros.
Y, como cabía esperar, Intel reaccionó, aunque mucho más tarde de lo esperado. A mediados de 2006 lanzó una familia de chips absolutamente innovadora que recogía las mejores ideas de Banias, que hasta ese momento había sido su microarquitectura más exitosa, y que, además, contemplaba importantes mejoras introducidas para alcanzar una relación rendimiento por vatio excepcional: Intel Core 2. Y todo cambió.
Los Athlon 64 quedaron relegados a un segundo plano y los aventajados sucesores de los Pentium ocuparon las primeras posiciones en los rankings elaborados por las revistas especializadas.
Pero de nuevo nos encontramos ante otro punto de inflexión. AMD ha lanzado la que hasta la fecha es su familia de soluciones más ambiciosa, y, al menos sobre el papel, tiene todo lo necesario para competir de tú a tú con lo más granado de Intel. Veamos si ha cumplido nuestras expectativas.
La última apuesta de AMD no se apoya únicamente en los nuevos microprocesadores Phenom. PC Actual fue una de las revistas europeas especializadas seleccionadas por la firma de Sunnyvale para viajar a Varsovia (Polonia) con el objetivo de formar parte de un grupo de trabajo cuya finalidad fue poner a prueba la nueva plataforma de esta firma, algo que hicimos a mediados del pasado mes de noviembre.
No obstante, no regresamos de la capital polaca con las manos vacías: nos trajimos los resultados de más de cuatro horas de bancos de pruebas y una de las primeras máquinas equipadas con lo último de AMD y ATI que, por supuesto, hemos utilizado para elaborar esta primera toma de contacto.
La plataforma Spider se apoya en tres pilares esenciales: la familia de procesadores Phenom, las tarjetas gráficas ATI Radeon HD 3800 y la gama de chipsets Serie 7 de AMD. En el número de PC Actual que está en los quioscos podéis leer un completo artículo dedicado en exclusiva a la última familia de procesadores gráficos de ATI.
No obstante, el auténtico cerebro de la plataforma son los nuevos chipsets 770, 790X y 790FX. Los tres han sido diseñados con el objetivo de materializar un enlace de alto rendimiento entre la CPU y la GPU aprovechando las mejoras introducidas por las especificaciones HyperTransport 3.0 y PCI Express 2.0.
Además, garantizan una flexibilidad y una escalabilidad sin precedentes debido a que son compatibles con la última versión de la tecnología multi-GPU de ATI, conocida como CrossFireX. El nuevo sistema de interconexión de las tarjetas es mucho más práctico que el utilizado hasta la fecha por ATI, pues recurre a un conector interno muy fácil de colocar.
Y, por último, debemos destacar que los ingenieros de AMD han puesto a punto una herramienta a la que han llamado OverDrive que brinda a los fans del overclocking la posibilidad de realizar ajustes finos de la frecuencia de reloj y el voltaje de los principales componentes del PC. Utilizándola, durante nuestra estancia en Varsovia conseguimos forzar un Phenom 9700 cuya frecuencia de reloj de fábrica asciende a 2,4 GHz hasta alcanzar de forma estable los 2,8 GHz. Eso sí, para lograrlo tuvimos que manipular con mucho cuidado el voltaje de los cuatro núcleos del «micro».
El precio de las placas base que incorporarán el modelo de gama baja, el 770, oscilará entre 109 y 129 euros, y permitirán instalar una sola tarjeta gráfica. Las gobernadas por el chipset 790X costarán entre 159 y 169 euros, y facilitarán la instalación de hasta dos tarjetas gráficas.
Finalmente, los modelos que incorporarán el 790FX, el chipset tope de gama de AMD, tendrán un precio aproximado de 200 euros y nos permitirán instalar un máximo de cuatro tarjetas gráficas, por lo que esta es la propuesta ideal para entusiastas y jugones.
Durante la fase de diseño de estos microprocesadores los ingenieros de AMD tomaron como punto de partida la microarquitectura K8 utilizada en los Athlon 64, aunque, eso sí, llevaron a cabo una puesta a punto exhaustiva con el objetivo de redefinirla como una implementación capaz de sacar el máximo partido a los cuatro núcleos presentes en el encapsulado de los Phenom (en breve estarán disponibles también versiones con tres núcleos).
Una de las características más atractivas de estos chips es que pueden instalarse en cualquier placa base para Athlon 64 con zócalo AM2 (con 940 patillas). Eso sí, para que funcionen correctamente es necesario actualizar la BIOS. Aun así, sólo darán lo mejor de sí mismos en las nuevas placas equipadas con uno de los chipsets de la serie 7 y un zócalo AM2+.
La principal diferencia entre estos cimientos consiste en que las nuevas placas nos permitirán sacar partido a los buses HyperTransport 3.0 y a los módulos de memoria DDR2-1066. También habilitan las nuevas características de gestión avanzada de la energía. Un adelanto: en 2009 llegarán las placas con zócalo AM3 compatibles con los módulos de memoria DDR3.
Los responsables del diseño de la microarquitectura de Phenom también han prestado mucha atención a la implementación de los juegos de instrucciones SSE (Streaming SIMD Extensions) debido a que resultan decisivos en el proceso de ejecución de la mayor parte de las aplicaciones de índole multimedia que utilizamos en la actualidad. Y, como veremos a continuación, han rediseñado algunos elementos clave del procesador para incrementar el rendimiento por ciclo de reloj.
El objetivo de estas modificaciones es ofrecer una productividad muy elevada en entornos en los que se ejecuta de forma concurrente un elevado número de aplicaciones (3 o más) capaces de infligir una carga de trabajo muy intensa a la CPU. Este es el escenario de uso con el que deben vérselas la mayor parte de los ordenadores en la actualidad, por lo que cualquier mejora de entidad en este ámbito resulta de agradecer.
Un último apunte: en la fabricación de la primera hornada de chips Phenom han empleado tecnología de 65 nm, aunque a lo largo del año que acaba de empezar AMD iniciará la comercialización de los primeros procesadores fabricados con litografía de 45 nm.
Como hemos mencionado, entre las principales características de los nuevos procesadores de AMD debemos destacar que han sido diseñados partiendo de una microarquitectura Quad Core nativa y que incorporan la última versión de los enlaces de alto rendimiento HyperTransport, la 3.0.
Pero estas no son las únicas novedades. Como es habitual en las últimas familias de chips de esta compañía, el controlador de memoria de doble canal está integrado en el encapsulado de la CPU y no en el northbridge, lo que permite reducir sensiblemente la latencia asociada a este subsistema. Además, es compatible con módulos de memoria DDR2-1066.
Otra mejora muy importante de los chips Phenom consiste en que incorporan tres niveles de caché. La nueva caché de nivel 3 tiene una capacidad de 2 Mbytes y es una memoria compartida entre los cuatro núcleos, de forma que cada uno de ellos puede apropiarse de aquella porción libre que necesita para rendir al máximo. Esta política de gestión garantiza el máximo aprovechamiento de este subsistema independientemente de la carga de trabajo de cada uno de ellos.
Y, por último, la tecnología CoolnQuiet 2.0 permite reducir sensiblemente el consumo energético y el nivel de disipación de calor de la CPU. Para lograrlo, permite ajustar de forma independiente la frecuencia de reloj y el voltaje de cada núcleo, ajustando su consumo a la carga de trabajo de cada uno de ellos en un instante determinado. De igual forma, la memoria caché de nivel 3 y el controlador de memoria trabajan a niveles de voltaje diferentes al del resto del chip.
Como podéis observar en el gráfico que ilustra este artículo, el rendimiento del microprocesador Phenom que hemos utilizado en nuestro banco de pruebas es fantástico. Aun así, es inferior al del Intel Core 2 Extreme QX9650 (Penryn), lo último de los de Santa Clara, en todos los escenarios de prueba.
No obstante, estos dos procesadores no compiten directamente entre sí. Los AMD Phenom 9500 y 9600 cuestan 169 y 190 euros respectivamente, mientras que el precio de esta CPU de Intel asciende a casi 1.000 euros. Lo interesante es determinar qué familia de soluciones ofrece un rendimiento mayor en el mismo escalafón de precios.
Este artículo sólo pretende ser una primera toma de contacto con los últimos microprocesadores de AMD, pero muy pronto podréis leer en las páginas de PC Actual un ambicioso ranking que nos ha obligado a rediseñar nuestra metodología de pruebas y en el que las últimas soluciones de estas dos compañías ocuparán la posición que merecen en función de su precio y prestaciones. No obstante, antes de concluir os ofrecemos un pequeño adelanto: los nuevos microprocesadores de Intel son realmente rápidos, por lo que los primeros chips Penryn de gama media prometen poner en serios apuros a los nuevos Phenom de AMD. Muy pronto os ofreceremos mucha más información. Prometido.

 

El lanzamiento de los nuevos microprocesadores de Intel y AMD con 4 núcleos nos ha obligado a rediseñar nuestro banco de pruebas para hacerlo más completo y ambicioso que nunca. Muy pronto publicaremos el análisis detallado del rendimiento de lo último de estas dos compañías.
Aunque la productividad del primer procesador AMD Phenom que hemos probado en nuestro Laboratorio es excelente, a igual velocidad de reloj los Intel Core 2 Quad ofrecen un rendimiento superior en casi todas las pruebas.
 

Por ejemplo, el renderizado de imágenes con POV-Ray inflige un gran esfuerzo de cálculo, por lo que es una prueba muy dura para cualquier microprocesador.
 

No obstante, debemos contemplar estos resultados como una primera toma de contacto. Para ejecutar estas pruebas hemos utilizado Windows Vista Ultimate Edition.
Resumiendo, estas son las nueve claves del último procesador de AMD:
1.Arquitectura de 4 núcleos nativa
2.Controlador DDR2 de doble canal integrado
3.Bus del sistema a 3.600 MHz
4.HyperTransport 3.0
5.2 Mbytes de memoria caché L3 compartida
6.Tecnología CoolnQuiet 2.0
7.Compatibilidad con el zócalo AM2 (940)
8.Predicción mejorada de bifurcaciones
9.Unidades de coma flotante de 128 bits