Nuevos operadores móviles

La competencia en el mercado de la telefonía móvil se intensifica con el surgimiento de nuevos operadores alternativos. Los usuarios de telefonía móvil están de enhorabuena, porque tienen muchas compañías para elegir y pueden cambiarse de una a otra sin tener que renunciar a su número

Nuevos operadores móviles

16 julio 2008

A finales de 2007, este mercado contabilizaba 48,4 millones de líneas y unos ingresos por servicios minoristas de 14.890 millones de euros. Pero, fue en 2001 cuando el operador móvil virtual (OMV) empezó a conocerse en España, cuando Tele2 España (adquirida por Vodafone) y BT hicieron público su interés por entrar en ese negocio.

 

Prestar servicios de telefonía móvil requiere utilizar el espectro radioeléctrico y, actualmente, cuatro operadores tienen autorización para prestarlo con red propia: Telefónica, Vodafone, Orange y Yoigo (sólo 3G). Por lo tanto, si otra firma quiere hacerlo, debe pactar con uno de ellos. En febrero de 2006, una resolución de la Comisión del Mercado de la Telecomunicaciones (CMT) apremiaba a los tres operadores móviles dominantes (Telefónica, Vodafone y Orange) a atender las solicitudes de acceso a sus redes y a ofrecer precios razonables.

 

Los acuerdos son voluntarios, y la CMT sólo interviene en supuestos de conflicto. Al principio, las tres compañías mostraron su disconformidad y recurrieron a los tribunales de Bruselas. La resistencia fue fútil; en el último trimestre de 2006 iniciaron sus actividades tres OMV pioneros: Carrefour Móvil, Happy Móvil y Euskaltel (los dos primeros usando la red de Orange y el tercero la de Vodafone).

 

El presente

La influencia de los OMV aún es pequeña. Por ahora, las ofertas suelen limitarse a llamadas de voz nacionales e internacionales y a mensajes cortos (SMS). En pocas ocasiones, prestan servicios de datos o videollamadas. A finales de 2007, según la CMT, la cuota de mercado de todos los OMV no superaba el 1% con alrededor de medio millón de líneas, 16,3 millones de minutos (0,27% del total) facturados y 8,73 millones de mensajes cortos (0,17%). «Es necesario algo más de tiempo para la consolidación de sus operaciones y ver su impacto en el mercado», señala Luis Maldonado, socio de Accenture.

 

A pesar de las cifras, estos operadores están consiguiendo cierto reconocimiento de marca y visibilidad de ofertas. Y tampoco están libres de reclamaciones. Según Ileana Izverniceanu, portavoz de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), las quejas principales se basan «en los problemas que algunas tienen para dimensionar su equipo», aunque no se olvida de apuntar que su entrada ha redundado en «precios más bajos, especialmente para el cliente residencial».

 

Alianzas para comenzar

Para convertirse en OMV, lo primero es registrarse en la CMT; después hay que lograr un acuerdo con un operador móvil con red y, por último, solicitar a la CMT un rango de numeración. Así, durante 2007, los operadores móviles con red han ingresado 2,81 millones de euros por servicios de interconexión a OMV, según la CMT.

 

En cuanto a los acuerdos de alquiler celebrados, Vodafone ha firmado con Euskaltel, Lebara, PepePhone, R Cable, BT, Eroski y Telecable; mientras que Orange se ha aliado con The Phone House (Happy Móvil), Carrefour (Carrefour Móvil y DiaMóvil), Jazztel, KPN (Simyo) y Más Móvil. Vodafone prefiere no opinar sobre el papel de estos nuevos operadores, al tiempo que fuentes autorizadas de Orange nos responden que «los OMV son un factor más de dinamización de un mercado ya de por sí altamente competitivo, y aportan la posibilidad de especializar y extender aún más la oferta para adaptarse mejor a las necesidades del mercado objetivo».

 

Ahora bien, contar con un acuerdo no implica que el OMV esté funcionando. Por ejemplo, Jazztel cerró su pacto con Orange en octubre de 2007, pero no comenzará a ofrecer telefonía móvil hasta junio, tras subcontratar la plataforma de OMV a KPN. Sweno, el operador virtual de El Corte Inglés, a pesar de tener un acuerdo con Telefónica, tampoco ha iniciado todavía sus actividades. Telefónica, asimismo, tiene pactos con Ono y FonYou, aunque esta última no se pondrá en marcha hasta finales de 2008. Fuentes autorizadas de Telefónica explican el motivo de firmar esos acuerdos: «Nuestros OMV ofrecen un valor añadido al cliente que no ofrecen otros (...) No sólo el precio es la variable a considerar para su elección, sino su calidad, experiencia y ganas de aportar algo diferenciado a los usuarios».

 

Yoigo no tiene acuerdos con OMV. Sin embargo, su consejero delegado, Johan Andsjö, opina sobre la entrada de nuevos jugadores: «La mayor competencia siempre es positiva, puesto que provoca que todos tengamos que esforzarnos más en ofrecer mejores servicios y haya más oferta para los usuarios». El principal accionista de Yoigo, TeliaSonera, tiene mucha experiencia con los operadores virtuales en los países escandinavos, así, Adsjö asegura: «Si tienen cabida en Suecia, que con 10 millones de habitantes tiene cinco operadores de red propia y más de 40 operadores virtuales, ¿cómo no van a tenerla en España, un país cuatro veces más poblado?».

 

Yoigo cuenta con una licencia de comunicaciones móviles de tercera generación y puede prestar servicios en todo el país gracias a los acuerdos firmados de itinerancia nacional: para 2G con Vodafone y, a partir de junio, otro pactado con Telefónica para 2G y 3G. Por ahora, su cobertura alcanza al 42% de la población.

 

Nombres propios y motivos

En el registro de la CMT figuran 88 autorizaciones de OMV, 33 de ellas en su modalidad de reventa del servicio telefónico móvil. Algunos titulares son Lebara, PepePhone y The Phone House (Happy Móvil). Aparte, constan 53 autorizaciones de servicio telefónico móvil disponible al público a nombre de Cableuropa (Ono), E-Plus-KPN (Simyo), Euskaltel, Jazztel, R Cable y Telecomunicaciones o Telecable, entre otros. Finalmente, subsisten otras dos de servicio telefónico móvil sin red propia.

 

No todos los OMV son iguales. Algunos son plenos o completos porque alquilan el acceso a las antenas de un operador móvil con red pero disponen de infraestructuras propias, como plataformas de conmutación móvil, sistemas de red inteligente, bases de datos de usuarios y autentificación, sistemas de portabilidad numérica, así como plataformas de servicios de mensajes cortos y multimedia (SMS y MMS) y de acceso a Internet. Además, poseen rangos de numeración propia. Estos OMV disfrutan de mayor independencia y capacidad de diferenciación de productos.

 

Algunas empresas deciden adentrarse en este negocio para convertirse en una compañía de telecomunicaciones de servicios plenos. Para completar sus carteras de productos necesitaban la telefonía móvil; es el caso de Ono, R Cable y Telecomunicaciones, Telecable o Euskaltel. Otras veces, la razón es rentabilizar una amplia red de tiendas. Son los casos de gigantes de la distribución como Carrefour (Carrefour Móvil y DiaMóvil) o El Corte Inglés con el futuro Sweno. The Phone House ha hecho lo propio con Happy Móvil, con más de 140.000 clientes. Su oferta, sólo de prepago, se centra en extranjeros residentes en España. El director de Happy Móvil, Jesús Pedraza, detalla su estrategia: «El número de residentes extranjeros en nuestro país tuvo una fuerte tendencia alcista, por lo que cambiamos la estructura de precios de las tarifas, facilitando la comunicación internacional».

 

Otras veces las compañías de telecomunicaciones extranjeras aprovechan su experiencia. Un ejemplo es Lebara, de Reino Unido, que ha exportado su modelo de operador de bajo coste a varios países europeos; en España, Lebara está enfocado a clientes inmigrantes. Por su parte, Simyo, el OMV del grupo de telecomunicaciones holandés KPN, se dirige al público que compra por Internet, ya que todas las gestiones se hacen en línea.

 

Alberto Lorente, director de marketing de Simyo, explica que «el consumidor español está cansado de las operadoras tradicionales que han defraudado una y otra vez sus expectativas (...) la estructura de negocio de Simyo permite adaptarse mejor, y más rápido, a las necesidades de los clientes».

 

Otro recién llegado es Más Móvil, empresa fundada por dos especialistas escandinavos en telecomunicaciones y posicionada como operador de bajo coste destinado a un público «con espíritu joven». Su consejero delegado, Meinrad Spenger, comenta los atractivos del mercado español: «Se caracteriza por precios elevados, servicios poco innovadores y una atención al cliente poco satisfactoria. Además es un mercado de alta penetración, pero de poca madurez y saturación, ya que sólo tres operadores tradicionales dominan el mercado». Prevé que los OMV pueden lograr el 10% del mercado en tres o cuatro años.

 

Para cumplir estas expectativas, según Luis Manuel López, director de operaciones de AUTELSI (Asociación Española de Usuarios de Telecomunicaciones y de la Sociedad de Información), «el valor diferencial debe basarse en ofertas claramente segmentadas, sin que todo ello deba desincentivar la inversión en infraestructuras y tecnología por parte de los operadores con red propia». Terminamos con Luis Maldonado, que prevé que «tras la etapa de posicionamiento inicial y expansión de los OMV, comenzará una etapa de concentración y de desaparición de operadores».