La opinión de PC Actual sobre las impresoras

Gracias a estas impresoras tendremos la posibilidad de retocar e imprimir fotografías desde nuestro hogar de manera bastante sencilla con resultados más que aparentes y, por si fuera poco, a precios bastante asequibles.

25 enero 2008

A la hora de valorar hemos de tener muy presente que hemos probado productos con dos tipos de tecnologías totalmente diferentes entre sí. Por un lado tenemos dos impresoras basadas en la habitual inyección de tinta, mientras que los cuatro restantes funcionan por medio de sublimación térmica. La principal diferencia en cuanto a resultados fotográficos es un mayor colorido
de las fotos impresas por inyección y una mejor definición de imagen en el caso de la sublimación. De entre las dos máquinas de inyección, nos decantamos por la Epson PictureMate 290, ya que resulta bastante más rápida que la HP Photosmart A626, además de incorporar su propia grabadora de CD y DVD. En ambas máquinas hemos podido observar que el tratamiento del color se lleva a cabo de una manera excelente, además de que disponen de todas las funciones adicionales que encontramos en la mayoría de impresoras de sublimación. Nos referimos a la pantalla de previsualización de fotografías, a las ranuras de tarjetas de memoria flash o las posibilidades de retoque fotográfico desde el mismo dispositivo, funciones que serán de gran utilidad al usuario, ya que podrán trabajar con la impresora sin necesidad de utilizar el PC. Estas funciones no aparecen sin embargo en la Kodak Printer Dock G600, que tiene un carácter algo diferente al funcionar como base de impresión con las cámaras de su marca y como impresora independiente con el resto. Sin embargo, lo ajustado de su precio para una máquina de sublimación ha hecho que se gane a pulso el galardón de Compra Recomendada.

A la hora de valorar hemos de tener muy presente que hemos probado productos con dos tipos de tecnologías totalmente diferentes entre sí. Por un lado tenemos dos impresoras basadas en la habitual inyección de tinta, mientras que los cuatro restantes funcionan por medio de sublimación térmica. La principal diferencia en cuanto a resultados fotográficos es un mayor colorido
de las fotos impresas por inyección y una mejor definición de imagen en el caso de la sublimación. De entre las dos máquinas de inyección, nos decantamos por la Epson PictureMate 290, ya que resulta bastante más rápida que la HP Photosmart A626, además de incorporar su propia grabadora de CD y DVD. En ambas máquinas hemos podido observar que el tratamiento del color se lleva a cabo de una manera excelente, además de que disponen de todas las funciones adicionales que encontramos en la mayoría de impresoras de sublimación. Nos referimos a la pantalla de previsualización de fotografías, a las ranuras de tarjetas de memoria flash o las posibilidades de retoque fotográfico desde el mismo dispositivo, funciones que serán de gran utilidad al usuario, ya que podrán trabajar con la impresora sin necesidad de utilizar el PC. Estas funciones no aparecen sin embargo en la Kodak Printer Dock G600, que tiene un carácter algo diferente al funcionar como base de impresión con las cámaras de su marca y como impresora independiente con el resto. Sin embargo, lo ajustado de su precio para una máquina de sublimación ha hecho que se gane a pulso el galardón de Compra Recomendada.

A la hora de valorar hemos de tener muy presente que hemos probado productos con dos tipos de tecnologías totalmente diferentes entre sí. Por un lado tenemos dos impresoras basadas en la habitual inyección de tinta, mientras que los cuatro restantes funcionan por medio de sublimación térmica. La principal diferencia en cuanto a resultados fotográficos es un mayor colorido
de las fotos impresas por inyección y una mejor definición de imagen en el caso de la sublimación. De entre las dos máquinas de inyección, nos decantamos por la Epson PictureMate 290, ya que resulta bastante más rápida que la HP Photosmart A626, además de incorporar su propia grabadora de CD y DVD. En ambas máquinas hemos podido observar que el tratamiento del color se lleva a cabo de una manera excelente, además de que disponen de todas las funciones adicionales que encontramos en la mayoría de impresoras de sublimación. Nos referimos a la pantalla de previsualización de fotografías, a las ranuras de tarjetas de memoria flash o las posibilidades de retoque fotográfico desde el mismo dispositivo, funciones que serán de gran utilidad al usuario, ya que podrán trabajar con la impresora sin necesidad de utilizar el PC. Estas funciones no aparecen sin embargo en la Kodak Printer Dock G600, que tiene un carácter algo diferente al funcionar como base de impresión con las cámaras de su marca y como impresora independiente con el resto. Sin embargo, lo ajustado de su precio para una máquina de sublimación ha hecho que se gane a pulso el galardón de Compra Recomendada.

A la hora de valorar hemos de tener muy presente que hemos probado productos con dos tipos de tecnologías totalmente diferentes entre sí. Por un lado tenemos dos impresoras basadas en la habitual inyección de tinta, mientras que los cuatro restantes funcionan por medio de sublimación térmica. La principal diferencia en cuanto a resultados fotográficos es un mayor colorido
de las fotos impresas por inyección y una mejor definición de imagen en el caso de la sublimación. De entre las dos máquinas de inyección, nos decantamos por la Epson PictureMate 290, ya que resulta bastante más rápida que la HP Photosmart A626, además de incorporar su propia grabadora de CD y DVD. En ambas máquinas hemos podido observar que el tratamiento del color se lleva a cabo de una manera excelente, además de que disponen de todas las funciones adicionales que encontramos en la mayoría de impresoras de sublimación. Nos referimos a la pantalla de previsualización de fotografías, a las ranuras de tarjetas de memoria flash o las posibilidades de retoque fotográfico desde el mismo dispositivo, funciones que serán de gran utilidad al usuario, ya que podrán trabajar con la impresora sin necesidad de utilizar el PC. Estas funciones no aparecen sin embargo en la Kodak Printer Dock G600, que tiene un carácter algo diferente al funcionar como base de impresión con las cámaras de su marca y como impresora independiente con el resto. Sin embargo, lo ajustado de su precio para una máquina de sublimación ha hecho que se gane a pulso el galardón de Compra Recomendada.

A la hora de valorar hemos de tener muy presente que hemos probado productos con dos tipos de tecnologías totalmente diferentes entre sí. Por un lado tenemos dos impresoras basadas en la habitual inyección de tinta, mientras que los cuatro restantes funcionan por medio de sublimación térmica. La principal diferencia en cuanto a resultados fotográficos es un mayor colorido
de las fotos impresas por inyección y una mejor definición de imagen en el caso de la sublimación. De entre las dos máquinas de inyección, nos decantamos por la Epson PictureMate 290, ya que resulta bastante más rápida que la HP Photosmart A626, además de incorporar su propia grabadora de CD y DVD. En ambas máquinas hemos podido observar que el tratamiento del color se lleva a cabo de una manera excelente, además de que disponen de todas las funciones adicionales que encontramos en la mayoría de impresoras de sublimación. Nos referimos a la pantalla de previsualización de fotografías, a las ranuras de tarjetas de memoria flash o las posibilidades de retoque fotográfico desde el mismo dispositivo, funciones que serán de gran utilidad al usuario, ya que podrán trabajar con la impresora sin necesidad de utilizar el PC. Estas funciones no aparecen sin embargo en la Kodak Printer Dock G600, que tiene un carácter algo diferente al funcionar como base de impresión con las cámaras de su marca y como impresora independiente con el resto. Sin embargo, lo ajustado de su precio para una máquina de sublimación ha hecho que se gane a pulso el galardón de Compra Recomendada.

A la hora de valorar hemos de tener muy presente que hemos probado productos con dos tipos de tecnologías totalmente diferentes entre sí. Por un lado tenemos dos impresoras basadas en la habitual inyección de tinta, mientras que los cuatro restantes funcionan por medio de sublimación térmica. La principal diferencia en cuanto a resultados fotográficos es un mayor colorido
de las fotos impresas por inyección y una mejor definición de imagen en el caso de la sublimación. De entre las dos máquinas de inyección, nos decantamos por la Epson PictureMate 290, ya que resulta bastante más rápida que la HP Photosmart A626, además de incorporar su propia grabadora de CD y DVD. En ambas máquinas hemos podido observar que el tratamiento del color se lleva a cabo de una manera excelente, además de que disponen de todas las funciones adicionales que encontramos en la mayoría de impresoras de sublimación. Nos referimos a la pantalla de previsualización de fotografías, a las ranuras de tarjetas de memoria flash o las posibilidades de retoque fotográfico desde el mismo dispositivo, funciones que serán de gran utilidad al usuario, ya que podrán trabajar con la impresora sin necesidad de utilizar el PC. Estas funciones no aparecen sin embargo en la Kodak Printer Dock G600, que tiene un carácter algo diferente al funcionar como base de impresión con las cámaras de su marca y como impresora independiente con el resto. Sin embargo, lo ajustado de su precio para una máquina de sublimación ha hecho que se gane a pulso el galardón de Compra Recomendada.

Por otro lado tenemos las dos alternativas que resultan más atractivas en cuanto a diseño externo se refiere. Nos referimos a las Panasonic KX-PX20 y Sony DPP-FP70. Ambas tienen un tamaño algo mayor al de una consola de videojuegos portátil. Ambas se basan en sublimación térmica y, a pesar de su reducido tamaño, disponen de las funcionalidades adicionales mencionadas anteriormente. Eso sí, cabe mencionar que mientras que la propuesta de Sony dispone de ranuras para todo tipo de formatos de tarjeta Flash, con la de Panasonic tan solo podremos usar el estándar SD. Por último, mencionar la Canon Selphy ES2 que ha resultado ser la propuesta más interesante de todas las máquinas basadas en sublimación.

En todas las máquinas analizadas hemos podido detectar la importante bajada de precios que han sufrido, tanto las impresoras en sí como los consumibles utilizados por cada una de ellas. De hecho ya podremos obtener, en algunos casos, fotografías impresas con una alta calidad por unos 25 céntimos, aproximadamente.Antes de adquirir una impresora de este tipo, hay que tener muy en cuenta el coste de los consumibles que tendremos que adquirir en el futuro, ya que estos precios son más importantes incluso que el coste inicial de la máquina. Por ello es muy de agradecer la paulatina bajada de precios que están sufriendo con el paso del tiempo. Lo cual suponemos que viene dado por la cada vez mayor penetración que estos dispositivos están teniendo en el mercado.Antes de adquirir un producto de este tipo hay que tener muy en cuenta que aunque se trate de impresoras, no se deben confundir con las impresoras A4 a las que estamos acostumbrados. Estas máquinas están enfocadas hacia un uso muy específico: la única función para la que están preparadas es la de imprimir fotografías a un tamaño de 10 x 15 cm. Por esta razón no tendremos posibilidad de trabajar con texto en ningún caso.