Opinión sobre las placas base Intel X38

Como hemos visto, Intel X38 es un chipset especialmente diseñado para amantes del overclocking, que sabrán sacarle el máximo jugo tanto a él como a estas cuatro placas base que finalmente hemos podido reunir para esta pequeña comparativa.

18 febrero 2008

Y es que precisamente ésta es la principal baza con la que podrán contar en cualquiera de las cuatro soluciones presentadas sin excepción, ya que tanto el chipset como la BIOS incluida en cada una de ellas permite modificar prácticamente cualquier parámetro; por ejemplo los voltajes o las frecuencias de trabajo del FSB, de la memoria o de las bahías PCI-E. Es por ello que las puntuaciones obtenidas en las pruebas de nuestro Laboratorio, basadas todas ellas en la configuración más básica de la BIOS de cada placa, no han sido del todo determinantes a la hora de elaborar las valoraciones finales. Esto se debe a que todos estos valores podrán verse incrementados notoriamente practicando pequeños ajustes en la configuración, y por ello hemos preferido tener en cuenta otros aspectos igualmente importantes para establecer una puntuación final para cada una de ellas. Veamos, por ejemplo, cuales de las soluciones propuestas se encuentran mayormente cualificadas para trabajar «a corazón abierto», esto es, sin chasis, práctica recomendable si lo que queremos es poner a punto nuestro sistema antes de fijarlo definitivamente.

En este sentido, las que más facilidades aportan son la Abit IX38 QuadGT y la MSI X38 Diamond, gracias a la inclusión tanto de botones integrados en la placa para realizar tareas tan necesarias como el apagado/encendido del sistema o el reseteo, como otro específico en el panel trasero para borrar la memoria CMOS y devolver los parámetros configurados en la BIOS a su estado original.

Asimismo ambas gozan de un visor LED que, en el caso de la placa de Abit, nos proporciona los códigos que la BIOS genera durante el proceso de POST, mientras que la de MSI va un paso más allá y los traduce en pequeños mensajes textuales mucho menos crípticos.
Sin embargo, también es necesario tener en cuenta otro tipo de características como los materiales utilizados para la elaboración de la placa o las medidas de seguridad incorporadas, que pueden resultar extremadamente útiles ante posibles fallos como un malfuncionamiento de la BIOS o del equipo. En este sentido tenemos que destacar la Gigabyte GA-X38T-DQ6, que no escatima en soluciones como Dual BIOS o Xpress Recovery2. El modelo Asus P5E3 Deluxe WiFi-AP @n Edition tampoco se queda corto en este aspecto, incluyendo un nuevo sistema denominado Q-shield, que elimina aquellos residuos electrostáticos que pueden originar pequeñas descargas dañinas para algún componente del sistema, o CrashFree BIOS 3, que permite recuperar la BIOS original desde un dispositivo USB.

Asimismo, los fabricantes que más extras han incorporado junto con su producto han sido MSI y Asus, factor que, por otro lado, contribuye a que los precios de ambas placas sean más elevados. El modelo X38 Diamond incorpora no pocos elementos adicionales realmente atractivos: tarjeta de sonido Creative X-Fi Xtreme PCI-E x1, tarjeta de módem PCI y una gran cantidad de cableado entre el que se incluye dos puentes CrossFire. Por su parte, el producto de Asus trae sobre todo una enorme cantidad de conectores y cables de alimentación adicionales, un par de pequeños ventiladores, tarjeta WiFi compatible con 802.11n y un receptor de infrarrojos con mando a distancia para gobernar el equipo remotamente.

FOTO placas base x38 opina. Las cuatro soluciones propuestas son verdaderas obras de ingeniería y como muestra un botón: los disipadores incluidos de serie pueden llegar a ser tan espectaculares como el que muestra la placa base de MSI.
Sin duda las amplias capacidades que posee cada uno de los productos analizados para practicar el overclocking y conseguir, de esta manera, forzar los componentes del sistema y obtener unos rendimientos muy por encima de la media.
Es una pena que tengamos que decantarnos por un tipo de memoria u otro cuando en el mercado existen soluciones híbridas que admiten tanto la tecnología DDR2 como la DDR3 y el propio chipset de Intel se encuentra especialmente preparado para lidiar con ambas.