Optimiza tu blog

Diego Martín Lafuente (minid.net), veterano donde los haya en esto de la blogosfera, recibió el encargo de los organizadores del EBE07 de montar un taller práctico, y eligió como tema la «optimización de los weblogs»; y, como apuntó en su día, «en ese tiempo he visto de todo». Con su experiencia y conocimiento de los entresijos técnicos, era la persona ideal para contarnos qué se puede hacer para optimizar nuestras bitácoras

Optimiza tu blog

1 febrero 2008

Diego Lafuente lleva siete años blogueando y sin duda fue una de las mejores ponencias del EBE'07. También es cierto que intentó resumir en una hora lo que en su práctica diaria le lleva a veces tres semanas explicar a sus ocasionales alumnos.
Diseñador gráfico y arquitecto de la información, en su discurso para alcanzar el equilibrio virtuoso entre los tres pilares sobre los que descansa un blog propone trabajar simultáneamente en tres ejes de actuación: optimizar para el servidor, optimizar para el bloguero, y optimizar para el lector. Siguiendo sus consejos, más de un blogger se ahorrará futuros quebraderos de cabeza si actúa desde el principio.

 

Casi todo el mundo empieza en esto de los blogs con una cuenta gratuita en alguna de las múltiples plataformas que ofrecen este servicio. Está bien para foguearse, pero a poco que nos tomemos en serio el trabajo de mantenerlo vivo, y a medida que crezca nuestra notoriedad, vamos a desear tener mayor control sobre él y disponer de un dominio. Y cuanto más tarde tardemos en encontrar nuestro propio servidor, más nos costará la migración: «Cambiar es un trabajo pesado, y encima hay que hacerlo bien desde el principio».
Por la misma razón, es recomendable evitar cuentas masivas y baratas. Hay mucha gente que contrata un servidor compartido, para que salga más barato. Pero también compartes recursos… y problemas (incluso legales o de «reputación»). Nadie sabe si el de al lado tiene una página porno que tira mucho de ancho de banda y afecta negativamente a la rapidez de entrega de mi blog. Sin duda, si uno se lo puede permitir, es mejor obtener un servicio más exclusivo y dedicado por parte del proveedor.
Igualmente, es importante exigir al hosting que tenga sus sistemas (MySQL, PHP, etc.) al día: las plataformas de blogs se actualizan muy rápidamente, pero necesitan tener también las últimas versiones en las CPU del servidor.
Del lado del cliente, también es fundamental acertar a la primera con la plataforma de publicación. Diego Lafuente recomienda actualmente WordPress (es.wordpress.com), por su amigabilidad y la cantidad de plug-ins que lo mejoran. Aunque en este punto, recomendó evitar su instalación masiva, pues la mayoría de los problemas surgen o se ceban en estos «postizos». De hecho, él usa solo cuatro o cinco, contentándose con los únicos verdaderamente imprescindibles: el filtro antispam, el sindicalizador de RSS o las imágenes para avatares (Gravatar) y poco más. En cuanto a las plantillas predefinidas, también merece la pena elegir una que permita trabajar sobre ella, por ejemplo para que no haga más consultas de las necesarias a la base de datos.
El siguiente punto importante es instalar un sistema de caching. Si tienes 200 o 300 visitas diarias y un buen día sales en Menéame o Fresqui, se pueden convertir en 100.000 visitas a la hora y más de 300 comentarios… que te tumban el blog. Por ello, hay que estar prevenido y tener un sistema que permita servir una copia de la página previamente almacenada en lugar de elaborarla de nuevo en cada petición. Para ello, Diego recomendó el plug-in WP-CACHE de WordPress (se puede descargar de mnm.uib.es/gallir/wp-cache-2, aunque el tutorial está en inglés). También está la versión «Súper» mejorada, que aumenta aún más la velocidad de carga de la página.
Otro aspecto fundamental es el que pasó a explicar a continuación: considerar el uso de un CDN (Content Delivery Network, cadena de distribución de contenidos) para el asunto multimedia. Es decir, utilizar servicios como Flickr para colgar fotos o YouTube para vídeos, y no emplear así nuestro servidor como repositorio de las imágenes y vídeos, ahorrándonos encima en memoria y ancho de banda. Incluso, los archivos RSS merece la pena que los gestione un CDN como FeedBurner (un RSS al uso hace una petición cada medio minuto a ver si hay algo nuevo, lo cual genera millones de hits y puede suponer un verdadero problema de gestión).
Finalmente, se puede configurar un archivo «.htaccess» en Apache para evitar el uso de imágenes o cualquier otro asunto que aumente el consumo de nuestro ancho de banda en base a unas reglas que establezcamos, de tal manera que se pueda servir una imagen blanca de 1 k en vez de generar un tráfico de «gigas». Diego comentó una anécdota en la que subió una foto de dos chicas besándose para saber quién era el fotógrafo: 11.000 cuentas de MySpace enlazaron esa imagen en sus perfiles, lo cual fue un desastre para la salud de su blog.

 

Escribir todos los días sobre algo que se supone te «mola mazo», bien para exhibirte bien para desahogarte, «tiene que ser una actividad gustosa que te alegre el cuerpo, no que te arruine el día». Al principio estarás deseando leer los comentarios, que soldrán ser de apoyo y ánimo, pero una actividad pública es susceptible de ser criticada con mayor o menor fundamento y hay que tener algo de callo para resistirlo, las insidias de la envidia no conocen reposo ante el éxito ajeno.
Por tanto, y en primer lugar, hay que escribir y publicar por gusto y no por deporte y afán competidor. Es mejor la calidad a la cantidad, y aquélla se nota cuando uno está relajado y es capaz de aportar su propia visión en vez de un corta-y-pega visceral.
Es esencial elegir una buena licencia para nuestro contenido «para que no haya anarquía en el uso de mi trabajo y no tener que pelearme con nadie». Se puede elegir la más restrictiva del copyright, donde cabría exigir autorización expresa por escrito para su uso comercial, o por una más liberal basada en Creative Commons, donde evitaremos por sistema posibles futuras disputas con terceros por el uso de nuestros textos o el jaleo de la administración de permisos y excepciones.
En cualquier caso, hay que mantener el respeto al trabajo ajeno y nunca utilizar material de otro sitio sin leer la licencia por la que se regula. Especialmente, hay que tener cuidado con las imágenes, pedir permiso expreso a sus autores o, en su defecto, citar siempre el origen. Por ello, lo más cómodo es siempre utilizar fondos fotográficos con licencias CC de libre distribución. A pesar de que existen herramientas para proteger las imágenes e impedir su descarga (tipo «spaceball»), también es cierto que sin mediar afán de lucro en su difusión todo lo expuesto en la Web sin protección expresa puede ser susceptible de libre uso.
Diego continuó su charla aconsejándonos documentarnos antes de escribir un post, leer qué dice el resto y participar en las conversaciones. Además, a la hora de reforzar nuestros aportes, es fundamental saber enlazar correctamente. Para el autor de Minid, no hay que emplear sólo el «vía tal…»: «Queda fatal, no es bueno para nada, no contiene el espíritu esencial de socializar las ideas, y es más bien una rémora de los medios tradicionales basados en largas bibliografías».
En este punto, nuestro amigo Antonio Cambronero apunta en su Blogpocket.com: «Yo creo que aquí Diego se refiere a no abusar del “Vía” sin más. Este mecanismo, al fin y al cabo es una forma de identificar las fuentes. Lo que hay que hacer es confeccionar noticias elaboradas, investigadas previamente y con enlaces a todos aquellos sitios relacionados y de interés. Utilizar, para ello, todas aquellas herramientas que trabajan para uno: Google, Technorati, Wikipedia, Del.icio.us, etc., que ayudan a autodocumentarse».
Por último, en este apartado, Diego nos recomendaba utilizar un buen gestor contra el spam que escupen inmisericordemente miles de robots. Así, recomendó a Akismet (http://akismet.com/) como el mejor, algo que nos dejará bastante tiempo libre. «Es un gran problema: cuando comienzas a tener visitas invariablemente comienzas a tener spam». Este tipo de herramientas puede complementarse con un generador de kaptchas que elimine la posibilidad de que el spam llegue a la base de datos (en www.ejeliot.com/pages/2 se puede seguir un tutorial en inglés para el PhpCaptcha). Consiste en programar un plug-in en la zona de formularios con una regla que filtre determinados comentarios, por ejemplo los que traigan más de tres enlaces, contengan ciertas palabras o estén en otro idioma. También vale para autenticar a los comentaristas validando un código aleatorio de números y letras más o menos deformado.

 

Eso se consigue presentando la información clara y sin trabas visuales, libre de efectos tipo Flash o JavaScript. «Nada de meter ruido: desfile de iconos y banners en movimiento, cantidad de botones que realmente remiten a información irrelevante… En realidad, vale solo cualquier cosa que libere al blogger de estar explicando constantemente las mismas cosas».
Hay que poner los enlaces de archivos a mano por meses y categorías para facilitar su localización. A menudo un lector no recuerda exactamente cuándo (y a veces ni dónde) leyó tal o cual cosa, pero sí más o menos si coincidió con una fecha señalada.
Otro elemento importante es el buscador. Hay que tener un buen motor (el que tiene WordPress, según Diego, «va más o menos. Yo lo quité y craso error; pensaba que el de Google haría el trabajo por mí mejor, pero a partir de tres palabras ya no enlaza bien»). Algunas sugerencias se encuentran en www.semiologic.com/software/wp-fixes/search-reloaded/ para WordPress, en www.sixapart.com/pronet/weblog/2006/08/fast_search_plu.html para Movable Type, o en www.fiftyfoureleven.com/weblog/web-development/programming-and-scripts/apis/google-search-api para Google. En www.microsiervos.com/archivo/internet/caja-busquedas-google.html Nacho expone sus experiencias con algunas opciones gratuitas como PicoSearch (www.picosearch.com) o AtomZ (www.atomz.com).
Un detalle de buenas maneras que no debe faltar es una página de contacto con el autor donde aparezca su correo electrónico o una pasarela que enlace directamente con su buzón.
Respecto a los RSS, no tiene ningún sentido ofrecer sólo titulares de posts, ni resúmenes ni sumarios parciales. Hay que facilitar RSS completos, «pues la audiencia de los blogs suelen ser gente muy activa y fiel, y se suscriben para verlos incluso en otros sitios. No les basta con un flash de teletipo, quieren conocer la opinión personal del autor. Aunque entonces alguien puede alegar que ¡qué bien, entonces así no va a entrar nadie en mi página!».
Sin embargo la base de un blog es también poder mantener una conversación. Por tanto es fundamental la visita y poder dejar comentarios. Hay que estar preparado para entablar relaciones con los lectores, aunque a veces sea un poco pesado hacer de moderador o tener que banear a los trolls.
Por tanto, no se trata sólo de escribir para las arañas de Google y estar ahí bien arriba para generar más visitas. «Es una práctica contaminante, en seguida se ve si un blog tiene alma o destila sólo palabras clave».

 

Minid es un weblog sobre informática y tecnología editado y gestionado por una única persona: Diego Lafuente. Todo comenzó el domingo 25 de marzo de 2001 a las 12:11 am, donde anunciaba su proyecto www.livra.com, y desde entonces ha publicado unas 3.100 entradas distribuidas en 81 categorías y subcategorías, con el resultado de unos 60.000 comentarios asentados, más otros 72.000 borrados «a mano» por spam (solo en los dos primeros años).
Hoy día, sirve al mes más de 210.000 páginas, recibe 168.000 visitas mensuales (de los cuales, 138.000 son de usuarios únicos, que gastan una estancia media de 80 segundos).
En estos seis años ha cambiado seis veces de hosting y cinco de CMS o sistema de publicación, y en cuanto a la cobrar por bloguear es muy tajante: «escribir en mi blog percibiendo una ganancia de un tercero tumba la coherencia que venía manteniendo, o mejor dicho, la que quiero seguir manteniendo. Esas ganas de escribir algo y que la gente sepa que en realidad está leyendo mi opinión, no la de un tercero. Que la gente sepa que lo que está leyendo es porque tenía ganas de contarlo y no porque un contrato me ha obligado a ello».
www.minid.net