Otra raza de ultraportátiles

Miniordenador de bajo coste, muy ligero y con un hardware limitado es la última tendencia del mercado de la movilidad, un nuevo segmento que acaba de estrenarse. De estos miniportátiles nos ocupamos en este artículo

Otra raza de ultraportátiles

25 octubre 2008

Hace ya más de un año que desde Asia nos llegaban las primeras noticias y fotos del Asus EeePC, el primero de este tipo de dispositivos en aparecer en el mercado. Entre sus premisas llamaba la atención un precio más que ajustado, por debajo de los 300 euros, y un hardware y un software en consonancia con dicho coste; es decir, potencia limitada y sistema operativo Linux de libre distribución.

Lo cierto es que el experimento, seguramente inspirado en iniciativas como la del OLPC (One Laptop Per Child) para países en vías de desarrollo, ha dado resultado, demostrando que mucha gente prefiere un equipo muy barato que le permite hacer básicamente lo que necesita (navegar por la Red, trabajar con correo electrónico, abrir documentos, ver fotos…) antes que gastarse miles de euros en un ultraportátil a la última en diseño y tecnología.

Para usos concretos

Y decimos esto porque nadie se debería llevar a engaño. Un netbook, como los denomina la propia Intel, es un miniordenador que por potencia y hardware está preparado para enfrentarse a tareas muy específicas. Los responsables de producto de Acer, por ejemplo, dejan bien claro que no se trata de un ultraportátil; se trata de un equipo pensado para acceder a Internet y a herramientas comunes de comunicación, manejar documentos ofimáticos y poco más. En ello radica la clave para mantener los precios ajustados, y la sencillez y utilidad asociadas a este tipo de producto.

Esta concepción está haciendo posible que, al fin, veamos cómo Linux llega al mercado de consumo de manera efectiva. El propio Asus EeePC o el nuevo Acer Aspire one se comercializan con versiones Linux en su interior. En ellas no aparecen complejos menús, ni opciones avanzadas de configuración, sólo un menú de partida desde el que cargar una serie de aplicaciones predefinidas, y que representan el 90% de lo que los usuarios necesitarán en su día a día. Para cargar software específico o más complejo, habrá que acudir a los portátiles y ultraportátiles que todos conocemos.

La segunda juventud de XP

A pesar de lo escrito, hay que ser realistas. Estos pequeños ordenadores, y más desde que ha llegado Intel Atom, pueden hacer más de lo que aparentemente podría parecer, eso sí, siempre que el sistema operativo no se «coma» su potencia. Es decir, en contra de los planes de marketing de Microsoft, aquí Windows Vista no tiene cabida alguna.

Esto ha provocado que la firma de Redmond haya prolongado y facilitado licencias de XP a los fabricantes de netbooks, para que puedan ofrecer modelos con un sistema Windows alternativo a Linux. Su precio es algo más elevado, pero también su configuración, que por lo general suele mover sin grandes problemas Windows XP y aplicaciones no demasiado exigentes.

Con todo ello, los potenciales clientes que antes debían gastarse 1.500-2.000 euros en un ultraportátil compacto y ligero, ahora pueden acceder a estos miniordenadores, conectarles un módem USB 3G, cargar muchas de las aplicaciones que usan a diario sobre Windows XP y, con las debidas limitaciones por tamaño de pantalla y teclado, hacer de todo desde cualquier parte.

Con ello, las posibilidades de estos pequeños equipos aumentan, compitiendo en precio con móviles y PDAs y abriendo un nuevo segmento de mercado en el que, por muy poco, podemos obtener un ordenador con el que trabajar. Bajo nuestro punto de vista, esto es sólo el principio y muy pronto veremos cómo el segmento de los netbooks estalla, llevándose por delante probablemente el clásico concepto de los ultraportátiles.

¡Ojo con las conexiones 3G!

Son muchos los que nada más ver equipos como el Asus EeePC se han hecho con uno, dando por hecho que más tarde le añadían un módem 3G USB de su operadora y listo: ya tenían portátil para conectarse desde cualquier parte. Esto es cierto a medias. Hemos de tener cuidado con el sistema operativo que monte.

Si optamos por uno que cuente con Windows XP, no habrá problemas, pues el software necesario es idéntico al de cualquier portátil y la compatibilidad vía puerto USB total. Sin embargo, los modelos con Linux son más económicos, por lo general más rápidos con aplicaciones similares, pero también incompatibles con los módems 3G USB que ofrecen las operadoras. Se puede recurrir a inventos diversos para casos concretos (módem 3G vía Ethernet/WiFi, compartir Internet desde un smartphone con Windows Mobile, etc.); sin embargo, todo serán complicaciones.

Por ello, si realmente vais a necesitar 3G, os recomendamos buscar un modelo con Windows XP o, en caso de no estar aún disponible, esperar a que salga. Además, para finales de año ya son varias las marcas que han prometido modelos con el 3G integrado.

Modelos de netbooks analizados

* Acer Aspire one

* Airis Kira 350

* Asus EeePC 4G

* HP 2133 Mini-Note

La opinión de PC Actual: Iguales pero muy diferentes

Tras años viendo equipos ultraportátiles y analizando a fondo muchos UMPC, lo primero que queremos apuntar es que el concepto de netbook nos ha dejado gratamente sorprendidos. No son ultraportátiles, ni lo pretenden, aunque en cierta forma muchos podrán hacer lo mismo con estos pequeños dispositivos de bajo coste.

Tampoco llegan a la portabilidad de muchos UMPC por su teclado completo, sin embargo la mayoría de los usuarios los preferirán sin dudarlo por su precio y porque, no vamos a negarlo, son muchísimo más cómodos de usar, aunque no lleven pantalla táctil. Además, las prestaciones con sistemas Linux hacen palidecer a los últimos UMPC con Windows Vista.

Un poco de futuro

Bajo nuestro punto de vista, los netbooks han venido para quedarse y su concepción va a ser un revulsivo para la industria del portátil. Por una parte, creemos que el UMPC (de precio caros, uso incómodo y prestaciones limitadas), no tiene un gran futuro.

Respecto a los ultraportátiles, seguramente seguirán los modelos de gama alta para clientes que buscan más calidad, mejor portabilidad (diseños más planos o teclados más amplios) o pantallas más grandes; en cambio, los de precio más ajustado reducirán sus ventas. Probablemente, sus potenciales usuarios se decantarán antes por un netbook, más barato y posiblemente más portable.

Lo que no nos queda claro es qué ocurrirá en sistemas operativos. De los modelos analizados, el Acer Aspire one y su Linpus Linux nos ha gustado mucho, aunque nos preguntamos hasta qué punto los usuarios están dispuestos a dejar Windows de lado.

El precio es un buen argumento, pero quizá echen de menos ciertas aplicaciones o un entorno que conocen a fondo. Aun así, Vista se movería francamente mal en las configuraciones más altas que actualmente se han presentado. Y si los fabricantes han de ampliar dichas configuraciones, el factor precio se iría al traste. Por ello, o XP dura mucho tiempo o es probable que Linux llegue al gran consumo.

Nuestra elección

De los netbooks que hemos visto, nos quedamos con Acer o con MSI Wind U100, analizado en el número 209 de nuestra revista. En el primer caso tenemos un precio rompedor, un Linux espectacularmente adaptado y una calidad y funciones muy conseguidas. En el segundo, un modelo más caro, pero disponible con XP y con una TFT mayor. Airis o Asus no nos convencen: el primero, porque la mínima diferencia de precio no compensa en la mínima pantalla y baja calidad general; el segundo, porque se ha quedado anticuado.

¿Compro ahora o espero?

Ésta es la gran pregunta y nuestra recomendación es esperar, salvo que tengamos las cosas muy claras. Primero, porque la demanda y su baja producción dificultan conseguir exactamente el modelo que queremos. Y por otra porque, a partir del mes de septiembre, los fabricantes comenzarán a inundar el mercado con nuevas versiones y modelos.

Acer amplía su gama a partir del 1 de septiembre y augura grandes novedades para finales de año. Asus promete sacar en breve sus nuevos modelos del EeePC, y fabricantes como Dell o HP pronto sacarán nuevas versiones en esta línea. Por ello, si no es urgente, quizá lo mejor sea esperar para ver hacia dónde terminan yendo las cosas.

Lo mejor: Precios económicos

Gracias a la utilización de componentes más económicos y, en muchos casos, a la elección de Linux como alternativa a Windows, se logran unas relaciones precio/prestaciones nunca vistas. A estos precios se abren nuevos mercados, como el de los adolescentes y estudiantes, que hasta el momento no podían acceder a nada parecido.

Lo peor: Prestaciones limitadas

Procesadores como VIA C7-M e incluso Intel Atom, en ciertas situaciones, ofrecen un nivel de prestaciones limitado. No es un problema para los que tengan claro lo que tienen entre manos. Sin embargo, habrá gente que esperará más de estos equipos y pretenderá hacer con ellos lo mismo que con su portátil convencional. Por ello, conviene tener las cosas claras.