HP Pavilion dv2: un nuevo concepto de ultraportátil

Fue la sensación del pasado CES de Las Vegas y uno de los productos premiados por su diseño y tecnología. Se trata del Pavilion dv2 de HP, el primer ordenador en salir al mercado gobernado por la plataforma Yukon de AMD y un equipo que viene a inaugurar la gama de los portátiles ultrafinos

HP Pavilion dv2: un nuevo concepto de ultraportátil

11 mayo 2009

El nuevo concepto, desarrollado en esencia por AMD con su plataforma Yukon, parece que podría tener buena acogida entre muchos fabricantes y consumidores. Se trata de equipos con precios que parten de los 500 dólares (justo donde terminan los netbooks) y que contarán con pantallas de entre 12 y 13”.

 

Además, gracias a la Yukon, vienen a posicionarse entre la brecha de prestaciones que han dejado los netbooks de bajo coste y los ultraportátiles de menos de 2 Kg de peso tradicionales, gobernados por procesadores Intel Core 2 Duo o AMD Turion X2 Ultra.

 

Al final, el objetivo de este nuevo concepto es ofrecer una solución de precio bastante más ajustado que la de los ultraportátiles clásicos (en torno a los 600 euros), pero sin caer en algunos de los grandes inconvenientes de los netbooks de bajo coste: pantalla y teclados incómodos por su reducido tamaño, baja potencia de proceso y mínima capacidad gráfica.

 

Una plataforma equilibrada

El alma de todo esto es la plataforma AMD Yukon, que se compone del nuevo procesador de bajo consumo Athlon Neo (un solo núcleo de 64 bits), más un chipset con gráficos integrados ATI X1250 y, opcionalmente, un motor gráfico dedicado de la serie ATI Mobility Radeon HD 3000.

 

Esto supone que, cuando trabajamos solo con la batería, utilizaremos el motor gráfico integrado en el chipset para ahorrar energía; mientras que cuando estemos conectados a la corriente eléctrica podremos disfrutar de todo el potencial que añade el chip dedicado. Es decir, un planteamiento similar al de Puma, pero con un procesador algo menos potente, aunque también más barato, de menor consumo y con menor disipación de calor que el Turion X2 Ultra.

 

Ahora bien, lo que la gente de AMD se ha esforzado en dejar muy claro es que ni el microprocesador ni la propia plataforma pretenden competir con Intel Atom ni sus netbooks. La intención de AMD es cubrir el hueco dejado por Intel en un segmento en el que ellos ven un gran potencial: el de los usuarios que buscan algo más de lo que ofrecen los netbooks pero sin llegar a gastarse el dinero en un elitista ultraportátil.

 

Primeras impresiones

Lo primero que sorprende en el Pavilion dv2 es su mínimo peso y bajo perfil. Son 1,7 Kg, una cifra muy razonable para llevar debajo del brazo, y que, por grosor, recuerda muy vagamente al MacBook Air. De hecho, no integra unidad óptica, que se entrega como externa conectada por USB (disponible DVD+/-RW o Blu-ray).

 

Externamente, encontramos una carcasa plástica de acabado en negro brillante y diseño espectacular denominada Espresso (también saldrá uno en blanco llamado Moonligth). Su tacto es bastante agradable, aunque según nuestras pruebas, su resistencia a ralladuras, roces y otras inclemencias del día a día es muy limitada, así que se hace imprescindible una funda protectora.

 

La ergonomía, por su parte, es quizá uno de los puntos fuertes de la máquina. Encontramos una pantalla de 12,1”, 1.280 x 800 puntos de resolución y retroiluminación LED de bajo consumo. Ello, unido al cómodo teclado, un amplio touchpad y una buena zona para apoyar las muñecas, hace que sean inevitables las comparaciones con los netbooks y su escasa comodidad a la hora de usarlos.

 

Por otra parte, fijándonos en los laterales, encontramos detalles tan interesantes como un puerto HDMI, con el que podremos conectar el portátil a cualquier dispositivo de reproducción en alta definición de manera directa, tres puertos USB 2.0, salida VGA, Ethernet, audio y lector de tarjetas 5 en 1.

 

Resultados optimistas

Metidos en pruebas, los resultados han sido bastante reveladores. La máquina analizada contaba con un procesador AMD Athlon Neo MV-40 a 1,6 GHz y 512 Kbytes de cache L2, 1 Gbyte de RAM y un disco duro de 2,5” y 160 Gbytes. Con esta configuración, era capaz de ejecutar Windows Vista Home Basic sin problemas, un gran paso frente a los netbooks, que más allá de XP pasan aprietos.

 

Tirando de hemeroteca de pruebas, comprobamos cómo los 1.373 puntos obtenidos en el PCMark Vantage están muy en línea con las prestaciones logradas, por ejemplo, por los Intel Core 2 Duo de bajo voltaje. De hecho, ha conseguido resultados superiores a los que en su día obtuvo un ultraportátil HP 2510p con uno de estos micros, pero con el doble de RAM y con un precio casi cuatro veces superior.

 

Respecto a 3Dmark06, las diferencias respecto a los netbooks y los motores gráficos integrados en el chipset son abismales, pues el chip dedicado ATI Mobility Radeon HD 3410 que integra el dv2 permite jugar, ver películas en alta definición o trabajar con aplicaciones que requieran aceleradoras 3D de cierta potencia. Y si optamos por funcionar con batería y utilizar el ATI X1250 integrado en el chipset, estas cifras bajan muy considerablemente, pero queda claro que en ese caso primará la autonomía por encima de las prestaciones.

 

Al final, la sensación que nos deja este nuevo Pavilion dv2 de HP y su plataforma Yukon es bastante positiva. Por una parte, tenemos un equipo de gran diseño, peso contenido y dimensiones reducidas; por otro, una pantalla y teclado amplios para trabajar relativamente bien con él en cualquier parte.

 

El punto lo pone la plataforma Yukon, que es capaz de ofrecernos una máquina con un excelente equilibrio entre prestaciones, potencia gráfica y precio final. El único «pero» lo encontramos en la autonomía, quizá algo menor de lo que habría sido deseable para una máquina con batería de seis celdas. 

 

Autonomía, un punto débil

El único aspecto en el que este nuevo dv2 no ha terminado de convencernos es su autonomía. HP anunciaba hasta cuatro horas de funcionamiento con la batería de seis celdas de la unidad de pruebas, una cifra que en un entorno real con WiFi, accesos a disco y una luminosidad de la pantalla media/alta será apreciablemente inferior.

 

La exigente prueba de Battery Eater Pro ha arrojado casi 1 hora y 45 minutos, aunque hemos de tener en cuenta que se trata de un benchmark que somete a gráfica y CPU a un trabajo constante hasta el agotamiento de la batería, por lo que realmente hace consumir al equipo casi el máximo posible, aunque es una gran referencia. Por hacer comparaciones, es un cifra similar a la obtenida por los netbooks más modestos con baterías de tres celdas y procesador Intel Atom.

 

Todo ello tiene su explicación: el Athlon Neo tiene un TDP (Thermal Design Power) de 15 vatios, una cifra que contrasta con los 10 de un Intel Core 2 Duo o los 4 vatios de un Intel Atom N270. El TDP nos da una idea de la máxima cantidad de energía que puede llegar a consumir y disipar un procesador.

 

 

HP Pavilion dv2

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