Placas base con chipset X58: los mejores cimientos para Nehalem

Máximo rendimiento para los sistemas desktop es lo que nos propone el binomio indisoluble formado por el chipset de Intel X58 y la nueva hornada de procesadores Core i7

Placas base con chipset X58: los mejores cimientos para Nehalem

21 abril 2009

El reemplazo del potente chipset Intel X48 dirigido principalmente a usuarios avanzados se ha materializado finalmente con la incorporación de X58/ICH10R, el primer ingenio de los de Santa Clara que soporta de manera nativa los nuevos microprocesadores Core i7. Pero veamos un poco más detalladamente cuáles son sus bondades más destacables.

 

Adiós al FSB

El Front Side Bus, también conocido como FSB, había sido hasta ahora uno de los componentes clave en el funcionamiento de los sistemas basados en arquitecturas de Intel. Se trata de un bus de datos bidireccional que comunica la CPU con el northbridge del chipset y su velocidad de trabajo rige, entre otras cosas, los hertzios a los que funciona el microprocesador y otros buses derivados, como el de la memoria, cuyo controlador se encontraba hasta entonces implementado en el propio northbridge.

 

Sin embargo, todo esto es historia. X58 prescinde del FSB y la comunicación entre estos dos importantes núcleos se establece ahora a través del QPI (QuickPath Interconnect), que puede funcionar a una tasa de hasta 6,4 GT/s, algo parecido al HyperTransport 3.0 que ya implementa AMD desde hace tiempo pero a una velocidad un tanto superior.

 

Asimismo, los nuevos procesadores Core i7 incorporan su propia controladora de memoria, liberando al notrhbridge de este tipo de operaciones y simplificando en cierta medida su microarquitectura.

 

Más memoria y nuevo zócalo

La implementación de la controladora de memoria en las propias CPUs de Intel ha repercutido en la reestructuración del patillaje de estos procesadores, que ha dejado finalmente obsoleto al zócalo LGA775. En su lugar, ha sido necesaria la construcción de uno de mayor tamaño denominado LGA1366, cuyo nombre se debe igualmente al número de conexiones que posee y que son necesarias para instalar correctamente cualquier Intel Core i7.

 

Otra de las novedades introducidas ha sido el soporte exclusivo por parte de X58 de memoria DDR3, eso sí, funcionado como mucho a 1,6 V. Este dato ha sido escrupulosamente advertido por Intel en sus especificaciones, ya que una tensión mayor podría hacer peligrar la integridad de la CPU. Asimismo se ha puesto en práctica finalmente el uso del triple canal de memoria, siendo recomendable la utilización de hasta tres módulos similares para poder activar de una manera adecuada esta tecnología.

 

Tecnologías de ahorro energético

Es un hecho cada vez más palpable que los fabricantes están poniendo toda la carne en el asador para intentar que sus productos sean cada vez más eficientes energéticamente hablando. Nehalem introduce unas novedades muy destacables a este respecto: en líneas generales podemos decir que cada uno de los núcleos físicos posee una gestión del voltaje independiente, pudiendo darse el caso de que alguno de ellos llegue a deshabilitarse completamente si la carga de trabajo no es demasiado grande.

 

Por otro lado, TurboBoost permite modificar dinámicamente la frecuencia de cada uno de ellos, ahorrando también energía. Sin embargo, esto no es todo. Compañías como Gigabyte y Asus llevan ya tiempo desarrollando e implementando tecnologías como DES y EPU respectivamente, y ahora MSI también se sube al carro con DrMOS. Parece que la emisión de dióxido de carbono a la atmósfera es un tema que preocupa cada vez más a las grandes empresas. 

 

Nuestro banco de pruebas

Esta vez hemos tenido que recurrir a una configuración ligeramente distinta a la que venimos utilizando normalmente para realizar nuestras comparativas de placas base. Y es que la tecnología avanza y hay dispositivos que comienzan a quedarse obsoletos, como por ejemplo nuestra unidad óptica IDE.

 

* Procesador: Intel Core i7-965 Extreme Edition a 3,2 GHz.

* Ventilador: Intel Fan heat sink DBA-A.

* Memoria RAM: 3 módulos Qimonda DDR3 de 1 Gbyte cada uno a 1.067 MHz (configuración en triple canal).

* Disco duro: Intel High Performance SATA SSD X25-M 80 Gbytes.

* Fuente de alimentación: Tacens Supero 1000 (1.000 vatios).

* Tarjeta gráfica: ATI Radeon 4830 con 512 Mbytes de RAM GDDR3.

* Sistema operativo: Windows Vista Ultimate 32 bits con SP1.

* Unidad óptica: Asus BC-1205PT Blu-ray Disc SATA.

 

Para probar cada placa en nuestro Laboratorio hemos recurrido a cuatro benchmarks que las han puesto a prueba en todos los sentidos. Para empezar, hemos recurrido a PCMark Vantage con una resolución de 1.280 x 960 píxeles y filtro anisotrópico 8x, así como antialiasing 4x. Seguidamente, usamos la versión anterior, PCMark05 1.2, y como prueba gráfica, 3DMark Vantage a 1.280 x 1.024 píxeles. Para terminar, testeamos la CPU y la memoria con SiSoft Sandra Lite 2009.

 

CrossFireX y SLI

Al principio fue únicamente un rumor, pero poco a poco se ha ido afianzando hasta confirmarse definitivamente. Intel ha llegado a un acuerdo con NVIDIA para poder incorporar en algunas de las placas que posean el chipset X58 y Nehalem otro chip específico de la compañía esmeralda denominado nForce 200 SLI.

 

De esta manera, y como podréis comprobar a lo largo de esta comparativa, algunos fabricantes (Asus y Gigabyte, entre otros) han decidido implementar esta solución combinada para dotar a sus placas de soporte dual tanto para CrossFireX de AMD-ATI (que ya era contemplado de manera nativa) como para 3-Way SLI de NVIDIA.

 

Parece que por fin los usuarios no tendrán que decidirse por un sistema u otro dependiendo del chipset que posean o basar la compra de la placa en función de la tecnología gráfica que deseen implementar en sus equipos. X58 soporta configuraciones de tarjetas gráficas duales x16 o bien cuádruples x8.

 

 

Placas base con chipset X58 analizadas

 

* Asus P6T Deluxe OC P.

 

* Gigabyte EX58-UD5

 

* MSI X58 Platinum

 

* Intel DX58SO Extreme Series

 

* Supermicro Supero X8SAX

 

 

La opinión de PC Actual: para usuarios exigentes

La nueva hornada de procesadores de Intel ha empezado ya a comercializarse pero a unos precios todavía bastante prohibitivos. Esto hace que las placas base que dan soporte a la plataforma Nehalem sean caras y, de momento, únicamente recomendables para usuarios con bolsillos desahogados que deseen estar a la última tecnológicamente hablando.

 

Totalmente preparadas para la práctica de overclocking

Otro hecho que parece desprenderse de la microarquitectura desarrollada por Intel para Nehalem es la enorme facilidad que va a tener un usuario avanzado para forzar al máximo sus sistema, máxime si utiliza el modelo desbloqueado al que hemos recurrido en nuestra comparativa, un Core i7-965 Extreme Edition a 3,2 GHz predefinidos.

 

Es por ello que la totalidad de las BIOS analizadas se encuentran perfectamente estructuradas y preparadas para hacer buen uso de esta práctica extrema. Si bien, de entre todos, los modelos de Asus y Gigabyte nos han parecido los más completos, incluyendo sendas aplicaciones software para llevar a cabo el overclocking directamente desde el sistema operativo.

 

En el caso de Asus, se añade además un dispositivo denominado OC Palm para hacer lo propio desde esta pequeña consola hardware. En este sentido, MSI también ha incorporado una curiosa solución en placa para modificar la frecuencia de trabajo del reloj base del sistema que los usuarios agradecerán enormemente.

 

Nuestras valoraciones

Debido a la enorme versatilidad de la placa, a la ingente cantidad de extras que incorpora y a los buenos resultados globales alcanzados, esta vez hemos decidido otorgarle el premio de Producto Recomendado a la solución de Asus. Sin embargo, todo tiene un precio y, precisamente, debido al tema monetario nos hemos decantado por Gigabyte como Compra Recomendada.

 

En efecto, ésta es una placa tremendamente competitiva y completa en todos los sentidos, aunque hemos de decir que las puntuaciones arrojadas en las pruebas de nuestro Laboratorio han sido ligeramente inferiores que las cosechadas por Asus. Estas cifras más bajas quizás se deban al buen ahorro energético del que hace gala, con las tasas de vatios consumidos más pequeñas de toda la comparativa.

 

Como ya hemos dicho, MSI también ha destacado por los resultados obtenidos y su capacidad de overclocking y desde aquí aplaudimos la incorporación de su interesante tecnología DrMOS, que no dudamos en que va a dar mucho que hablar durante todo este año.

 

Finalmente, Intel y Supermicro se decantan por un perfil mucho más profesional con placas base más limitadas en cuanto a conectividad pero muy bien construidas en definitiva. Mención especial merecen los de Santa Clara, que con una solución en apariencia muy sencilla ha conseguido cosechar unas puntuaciones realmente buenas en los benchmark de nuestro Laboratorio. 

 

Lo mejor: Preocupación por el medioambiente

La verdad es que, hablando de una manera totalmente personal, es una suerte que grandes compañías fabricantes de productos tecnológicos como son en este caso Gigabyte, Asus o MSI se decidan por empezar a cuidar de una manera más seria el medioambiente. Gracias a tecnologías y metodologías de fabricación como DES, EPU o DrMOS respectivamente se pretende emitir menos CO2 a la atmósfera consumiendo únicamente la energía que se necesita en cada momento.

 

Lo peor: IDE comienza a suprimirse

En esta pequeña comparativa hemos visto cómo dos fabricantes han decidido prescindir totalmente de un puerto tradicional IDE (Ultra ATA/133) para conectar discos duros o unidades ópticas. Y que una de ellas sea la todopoderosa Intel da mucho que pensar. Parece claro que este tipo de conexiones irán perdiendo fuelle en este año y terminarán por desaparecer tarde o temprano.

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