Los primeros pasos de un nuevo formato

Investigadores estadounidenses logran reproducir archivos de música que ocupan menos de un kilobyte. El sistema se basa en la generación de sonidos que imitan la realidad, y no en el almacenamiento de datos grabados previamente. Su potencial es enorme.

Los primeros pasos de un nuevo formato

3 abril 2008

Investigadores de la Universidad estadounidense de Rochester han conseguido comprimir un archivo de sonido hasta el punto de ocupar sólo un kilobyte, una milésima parte de lo que es un archivo MP3 actualmente. Este hallazgo permitirá a un ordenador reproducir sonidos tan nimios como el roce de un objeto y la vibración del mismo.

En la conferencia internacional de Acústica y Procesamiento de Señales, celebrada en Las Vegas, despunto un equipo que reprodujo un un solo de clarinete que duró 20 segundos y sólo ocupaba 1 kilobyte, mil veces menos que en formato MP3. «Es básicamente un sistema de reproducir música en imitación al ser humano», asegura el profesor de Ingeniería Informática y Eléctrica y cocreador de la tecnología Mark Bocko. La clave, aseguró, es usar «la menor cantidad de datos necesarios para reproducir una pieza de música».

Las dos aplicaciones más inmediatas son reproducir desde un ordenador la física real de un instrumento y las características físicas del instrumentista. Incluso el equipo de investigadores ha desarrollado la reproducción de una persona que, virtualmente, se asemeja en la forma de respirar, el movimiento de los dedos e incluso la presión de los labios al tocar. Habrá que esperar para que lo veamos aplicado al canto, ya que la voz humana es más compleja de transladar. Una vez que se pula el sistema saldrán herramientas muy útiles para el aprendizaje de la música: más intuitiva y mediante la observación de una representación virtual de nosotros mismos.