Especial

Ranking micros: Sandy Bridge llega para quedarse

Tras un accidentado comienzo, que ha costado a Intel una cantidad de dinero nada desdeñable, la familia Sandy Bridge ya está instalándose en los PCs de los usuarios de todo el mundo

Anabel Pasiego

Opteron

30 mayo 2011

Tras un accidentado comienzo, que ha costado a Intel una cantidad de dinero nada desdeñable, la familia Sandy Bridge ya está instalándose en los PCs de los usuarios de todo el mundo. AMD no cambia de microarquitectura, pero introduce nuevos modelos de 4 y 6 núcleos.

El episodio, para nada afortunado, que ha vivido Intel recientemente se ha debido a un error en la fabricación de los chipset para los microprocesadores Sandy Bridge con zócalo LGA 1.155 y nueva microarquitectura con gráficos integrados. Ya hemos hablado de los detalles técnicos en PC Actual, por lo que ahora nos basta recordar que Intel ha conseguido integrar en el mismo silicio tanto los núcleos como el chip gráfico, compartiendo la misma caché de nivel 3 para los núcleos de la CPU y la GPU.

Intel Sandy Bridge procesadores

La integración que ha conseguido Intel en sus nuevos microprocesadores Sandy Bridge con la tecnología de fabricación de 32 nm permite combinar la lógica gráfica y la CPU de una manera muy eficiente.

Además, se han mejorado tanto la aceleración en el procesamiento de códecs multimedia como algunos detalles del pipeline para los procesadores, de modo que sea posible acercarse más al límite máximo de instrucciones por ciclo de reloj que la arquitectura Sandy Bridge puede procesar (entre cuatro y cinco). Los algoritmos de predicción y caché se han optimizado también. El resultado es un procesador muy eficiente energéticamente, con un potencial de aumento de rendimiento muy elevado y una gestión mejorada del margen seguro de funcionamiento cuando se trabaja con prácticas de overclocking.

El patinazo de Intel

Pero el problema no estaba en el procesador, sino en el chipset. Un inconveniente con un transistor podía conducir a una degradación de la velocidad de transferencia en los puertos SATA de 3 Gbps, incluyendo el eSATA externo. Todos los fabricantes han anunciado ya soluciones para que los usuarios que hubiesen adquirido una placa base antes de notificarse el error puedan conseguir una solución favorable para sus intereses.

De todos modos, hay que decir que el fallo afecta «solo» a los puertos SATA de 3 Gbps. Los SATA de 6 Gbps funcionan sin problemas. De hecho, si los usuarios no piensan usar más que los SATA II, la placa no ocasionará problema alguno. En los equipos portátiles los fabricantes han optado en algunos casos por conectar el disco duro a la conexión interna SATA II, y, como no hay espacio para instalar más de una unidad, los usuarios ni se darán cuenta del problema. Otro tanto se puede aplicar a los nettops, con un espacio mínimo para instalar múltiples unidades de disco. En cualquier caso, a estas alturas todo debería estar ya solventado y normalizado, pues no tiene nada que ver con los microprocesadores.

Oblea procesador

Este es el aspecto de las obleas con los microprocesadores antes de integrar las conexiones (cientos de ellas) y el disipador. A la litografía de 32 nm seguirá la de 22 nm.


Sea como fuere, en el ranking de este mes hemos añadido dos nuevos procesadores con zócalo LGA 1.155 (que no es lo mismo que LGA 1.156 ): un Core i7 2600K con cuatro núcleos e Hyper-Threading desbloqueado, junto con un Core i5 2500K, que también está desbloqueado, pero carece de Hyper-Threading. Ambos pueden aumentar la frecuencia de reloj dinámicamente usando la tecnología Turbo Boost, que en los procesadores Sandy Bridge se ha visto mejorada y potenciada en comparación con los Lynnfield de la anterior generación. Lo cierto es que se comportan muy bien, posicionándose ambos en el «top 5» sin problemas.

AMD mantiene su filosofía vital

Los de Sunnyvale no han podido presumir esta vez de nueva microarquitectura. Siguen amortizando Deneb y Thuban con 4 y 6 núcleos respectivamente y precios que no suben demasiado de los 200 euros para el seis núcleos, el X6 1100T, y un coste en torno a los 100 euros para el X4 840. Son precios al alcance de todo el mundo, incluso para el modelo de 6 núcleos, aunque el rendimiento no es tan espectacular como cabría esperar. Al final, el procesador Core i7 de Intel es sustancialmente más caro que el de seis núcleos de AMD. De nuevo, tiene sentido que sea así, a la vista del rendimiento final obtenido durante las pruebas del ranking.

Parte del buen comportamiento de los procesadores Sandy Bridge es debido a la tecnología Turbo Boost. El aumento de velocidad que se puede conseguir es notable, con diferenciales de hasta 400 MHz cuando entra el Turbo, que además se mantiene más tiempo funcionando y «se recupera» antes. De este modo, el rendimiento deja de ser una ciencia exacta, pero siempre para mejor.

Así, el puesto en la tabla acaba siendo mejor que el que cabría esperar a partir de su velocidad nominal de reloj, y el consumo energético es sustancialmente menor que en el caso de AMD. Se trata de buenos microprocesadores, pero la familia Phenom II necesita una nueva microarquitectura para ser competitiva en cuanto a rendimiento.

En calidad/precio, sin embargo, cualquiera de los tres procesadores incluidos en este nuevo ranking son recomendables (Phenom II X6 1100T, Phenom II X4 975 BE y Phenom II X4 840). Por 200 euros, un seis núcleos que acaba en el «top 10» de la lista es poco menos que una ganga. Y por 100 euros un procesador de 4 núcleos que acaba en el puesto 15 es otra buena compra. El Black Edition está en medio, pero también merece la pena para los aficionados al overclocking.

Rendimiento procesadores tabla

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Una opción para cada escenario

Es interesante ver cómo la integración de gráficos y núcleos en una única CPU afecta a los escenarios de uso de un procesador. El trabajo de integración realizado por Intel en los microprocesadores Sandy Bridge hace posible construir un ordenador multimedia compatible con las últimas tecnologías, como Blu-ray 3D, sin más que pinchar la CPU en una placa con chipset H67 con salida HDMI 1.4, junto con un disco duro y memoria.

El resto ya está integrado, con un consumo que se puede llevar a límites muy bajos usando tácticas de underclocking. El ventilador no necesita ser demasiado voluminoso ni ruidoso, y la placa puede ser compacta. Si quieres construir un sistema de tipo Media Center, el modelo Core i5 2500K es una propuesta muy recomendable, junto con una placa base de tipo microATX y una caja lo más compacta posible.

Por su parte, AMD sigue teniendo como escenario de uso principal el PC tradicional, por lo que sus propuestas resultan muy atractivas si se busca una configuración con una relación calidad/precio óptima, en detrimento de la miniaturización o la especialización. El seis núcleos es perfecto para gaming, por ejemplo.

Ranking microprocesadores: especificaciones y resultados

Tabla ranking procesadores

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