Recicla al imprimir y ahorra

Utilizar un dispositivo de impresión puede suponer un gasto anual considerable que, además, se puede multiplicar si nos gusta materializar nuestras fotos en papel

Recicla al imprimir y ahorra

6 noviembre 2008

La impresión en papel es uno de los capítulos más onerosos de la informática. Por eso, en tiempos de vacas flacas como los que nos toca vivir, conviene extremar las precauciones para sacar el mayor provecho con el menor gasto. Ahorrar es sencillo, aunque exige disciplina y poner algo de atención.

 

He aquí algunos consejos que os pueden ser útiles para aprovechar al máximo el papel y el cartucho de tinta o el tóner. En primer lugar, se debe imprimir en modo borrador o seleccionando la opción de blanco y negro. También es interesante utilizar la vista previa para evitar errores y no llevar al papel elementos, como fotos, que no necesitamos. Asimismo, debemos imprimir únicamente la página que nos interesa, no el documento entero.

 

Para la impresión de fotos es recomendable estampar un índice de las mismas en papel normal para hacer una mejor selección. También es recomendable, para ahorrar papel, habilitar la función de impresión a doble cara en aquellos dispositivos que ofrezcan esta posibilidad. Conviene, además, estar al tanto de si nuestra impresora es de las que ajustan los niveles de impresión en función del tipo de papel.

 

Por último, algunos fabricantes incorporan software que ajusta automáticamente la página de Internet a la de papel, con lo que se evitan los cortes de textos e imágenes. Imprimir barato es una cuestión de hábitos. En este sentido, debemos acostumbrarnos a no pasar a papel correos electrónicos o borradores de e-mail.

 

También sería preciso, para difundir mensajes masivos, escanear el documento y luego distribuirlo por e-mail en vez de hacer decenas o cientos de copias e inundar a amigos o compañeros de oficina con papeles. Por último, sobre todo en el trabajo, podemos hacer algo tan simple como compartir nuestra impresora. Ahorra gastos de mantenimiento y, además, mucha energía.

 

Cartuchos originales o alternativos

Los consumibles son, de largo, el apartado de gasto más importante de una impresora, muy por delante del hardware, del consumo eléctrico o del mantenimiento. Una buena opción para ahorrar en este capítulo es optar por los consumibles alternativos.

 

Los hay de muchas clases. Si lo que tienes en casa es una impresora de inyección, hay marcas, como InkTec, que venden un kit de recarga que permite llenar el cartucho cada vez por un coste que no excede los 3 euros (menos del 10% del PVP del consumible original).

 

Pero también están los cartuchos compatibles, dispositivos fabricados por terceros que encajan en la impresora de la misma manera que el original y que contienen, en muchos casos, tinta específica para un modelo o una gama de impresoras concreta. Son productos también cuatro o cinco veces más baratos que el original.

 

Por último, si hablamos de equipos láser, están los tóner remanufacturados. Hay especialistas, como BioToner, que pueden acudir a tu empresa para reciclar completamente el original: lo desarman, lo limpian, le cambian las piezas desgastadas por unas nuevas y lo recargan. También uno puede acudir a tiendas especializadas, como las de Cartridge World, que proporcionan tóner remanufacturado y listo por la mitad de precio que el de primera mano.

 

¿Una cuestión de prejuicios o una postura fundada?

Siendo los ahorros bastante significativos, surge la pregunta de por qué los consumibles alternativos son una opción con mucho predicamento en los países anglosajones, sobre todo Estados Unidos y Reino Unido, pero en España tienen tan poca aceptación. 

 

Eduard Guillera, responsable de expansión de Cartridge World, no cree que el porcentaje de consumibles alternativos pase en la actualidad del 10 o 15%, aunque hay quien asegura que ni siquiera llega a estos porcentajes. Aunque, para Guillera, «el consumidor [español] va desprendiéndose de los clásicos prejuicios sobre la inferior calidad inherente a cualquier producto reciclado», la realidad muestra que todavía hay dudas.

 

Los especialistas en rellenado y en reciclaje defienden hasta la muerte que su trabajo se ha profesionalizado mucho y respeta la legalidad, y que los productos que venden pasan pruebas de calidad exhaustivas y llegan al consumidor contemplando las garantías comerciales pertinentes.

 

Por su parte, los fabricantes de cartuchos originales lo ponen en duda. HP, la primera marca de largo de impresoras de inyección y láser del mercado, con un 50% de cuota aproximadamente, encargó en mayo del año pasado un estudio al laboratorio alemán Innovationstechnik en el que se comparaban sus cartuchos de tinta con los de otras 16 marcas de compatibles y rellenados de toda Europa.

 

Los resultados no dejan lugar a dudas: como media, uno de cada cinco cartuchos compatibles es defectuoso o falla a las primeras de cambio; mientras que, también de media, hasta un tercio de las veces los cartuchos rellenados son problemáticos.

 

Anteriormente, y para rebatir a los especialistas en el reciclado de tóner, HP encargó un estudio al laboratorio QualityLogic en el que se comparaban sus cartuchos a color originales con una docena de remanufacturados. El resultado fue que en el 80% de las páginas impresas con estos últimos la calidad era cuestionable debido a la aparición de decoloraciones, motas o borrones.

 

Además, uno de cada seis cartuchos sometidos a prueba (el estudio data de mediados de 2005) fue inutilizable desde el principio o falló de forma prematura. A pesar de todo, Juan Campos, encargado del negocio de consumibles de HP en España, reconoce que los tóner tienen, al menos, una segunda vida, y que los consumibles alternativos valen para impresiones de poca calidad.

 

¿Existen grandes diferencias?

Aunque un análisis exhaustivo de la calidad que ofrecen las distintas opciones de impresión que hemos abordado escapa al objetivo de este artículo, hemos querido ofreceros información palpable procedente de nuestro propio Laboratorio. Y, para lograrlo, nuestros técnicos han realizado una amplia batería de pruebas de impresión utilizando una impresora doméstica muy abordable, una HP DeskJet D1460, así como tintas oficiales de esta firma estadounidense y cartuchos reciclados por una compañía especializada con amplia presencia en nuestro país.

 

¿El resultado? Muy revelador. Aunque la calidad de las unidades remanufacturadas es digna y supera sin problemas una inspección visual rápida, lo cierto es que un análisis minucioso revela diferencias claras sin necesidad de emplear una lupa. A simple vista. En todas las pruebas el texto y las imágenes impresos con la tinta oficial de HP es más nítido.

 

El perfil de los caracteres está más definido y el documento desprende una mayor sensación de limpieza. La explicación estriba en la diferente composición y densidad de las tintas, por lo que, a nuestro juicio, en impresiones en las que debe primar la calidad es preferible utilizar tintas originales, mientras que, para borradores y documentos de uso interno, las unidades recicladas nos parecen muy válidas.