Recupera tus datos en ausencia de backups

En muchas ocasiones solemos manejar nuestra información más valiosa sin tener la previsión de realizar una copia de seguridad que la respalde. Teniendo esto en cuenta, ¿qué podemos hacer cuando el disco duro, por la razón que sea, nos dice basta?

Recupera tus datos en ausencia de backups

18 febrero 2009

Una situación muy delicada y algo novelesca. Un escritor se pasa tres años documentándose sobre la figura de Carlos I con el fin de escribir un bestseller. Eso significa muchas, muchísimas tardes en la Biblioteca Nacional de Madrid, pero también muchos viajes para documentarse: a Gante, donde nació el monarca; a Bruselas, donde maduró; o a Yuste, donde murió.

Cuando ya lo tiene todo listo para empezar a escribir el novelón, su mujer le sorprende chateando con su amante y, en un arranque de furia, le tira por la ventana el portátil, que se lleva al fondo de la piscina de la urbanización en la que reside todas las notas que debían servirle para darle cuerpo y autenticidad a la historia. Para rematar la faena, no hay copia de seguridad en ningún sitio.

Que se esfumen datos del trabajo que han sido resultado de mucho esfuerzo, que suponen dinero y nos pueden dejar en evidencia ante el jefe o los clientes puede ser causa de estrés y nerviosismo. Como lo es que se evaporen esos ficheros cargados de fotos que recogen los mejores momentos de nuestra vida.

Precisamente, según una encuesta realizada por Recovery Labs, firma especializada en la recuperación de datos, lo que más le preocupa a los españoles es perder sus fotos, más que los documentos ofimáticos y mucho más que los correos electrónicos, los archivos multimedia o una base de datos.

Curiosamente, la pérdida de datos cruciales, como las notas del escritor o las fotos del viaje de novios, casi nunca es originada por un virus o por el mal funcionamiento del software, sino por una avería del hardware o por un error humano, como el formateo de un disco o el borrado accidental de una unidad. Esa es al menos la experiencia de Recover Center, otro especialista en la recuperación de información.

Asimismo, las averías más frecuentes que suelen sufrir los discos duros son las originadas por la descompensación térmica producida por cambios repentinos de temperatura (olas de calor seguidas de enfriamientos de la atmósfera), golpes y caídas del PC que dañan los cabezales y bobinas, o las fluctuaciones de la corriente eléctrica que suelen darse con las tormentas o los apagones.

No perder la calma

¿Qué hacer cuando datos muy preciados, de repente, desaparecen debido a un incendio, una inundación o un golpe brusco y no disponemos de copia de seguridad? Los expertos aconsejan sobre todo mantener la calma. El nerviosismo puede llevar a tomar decisiones de las que luego uno se pueda arrepentir.

En segundo lugar, como dicen desde Recovery Labs, no debe reiniciarse el equipo, sobre todo si la avería es de carácter físico. Tampoco es recomendable reinstalar el sistema operativo. Cualquier información es recuperable si no es sobrescrita, y la instalación de Windows o de programas ofimáticos pueden «tapar» para siempre los datos preciados.

Tampoco es conveniente usar software de recuperación hasta que no sepamos la gravedad del problema. Puede que las operaciones de la herramienta de turno afecten a los archivos que deseamos recuperar. Por supuesto, no se debe abrir el disco duro y hurgar en él. Se trata de un dispositivo complejo y delicado.

Como no podía ser de otra manera, las empresas que se dedican a la recuperación de datos recomiendan que antes que llamar al amigo que suele sacarnos del atolladero cuando Windows «se cuelga», conviene recurrir a un profesional. Si la cosa es seria, no es mala opción acudir a una de estas empresas, pero hay que decir que será un buen palo para el bolsillo.

Aunque el coste de una recuperación depende muchas variantes (del nivel de urgencia, de si se hace en laboratorio o va un técnico a casa, o de las horas de trabajo, entre otras), el estándar va de los 750 a los 1.000 euros. En el caso de fallos de software, que pueden ser solventados a través de Internet o con programas específicos, el coste promedio oscila entre los 350 y los 500 euros.

Algunas de estas empresas tienen incluso un servicio urgente que puede actuar en 24 o 48 horas y que supone el desplazamiento de un técnico al domicilio o la oficina del cliente. En estos casos, el coste será bastante más elevado.

Hay que señalar que la tan mentada crisis económica llevará a las empresas a exprimir más sus PC, alargando hasta el extremo el ciclo de vida de las máquinas y de sus componentes, o cancelando contratos de mantenimiento para ahorrar costes.

En este contexto, es aconsejable que las empresas y particulares extremen las medidas para evitar el deterioro de sus fuentes de almacenamiento (el ciclo medio de vida de un disco es de 3 años) porque las probabilidades de perder datos de interés se elevan.

Casos extremos

Los casos más complicados de recuperación son aquellos en los que los discos han estado expuestos a un daño físico causado por desastre natural (una inundación o un incendio) o por una explosión o un fuerte golpe. También se puede complicar mucho el trabajo de los técnicos cuando el propietario del PC ha manipulado el disco intentando solucionar el problema por sí sólo.

Sin embargo, la pericia de los especialistas ha logrado hacer milagros. La firma estadounidense Kroll Ontrack presume, por ejemplo, de haber recuperado el disco duro de la nave espacial Columbia que, en su regreso a la Tierra el 1 de febrero de 2003, se desintegró y acabó con la vida de sus siete tripulantes.

En España, la misma compañía, que cuenta con una cámara limpia para recuperar discos duros a las afueras de Madrid, también colaboró con el Ministerio del Interior en la recuperación de un portátil encontrado en el piso de Leganés (Madrid) donde se suicidaron los terroristas del 11-M. Y del edificio Windsor de Madrid también rescataron varios discos duros quemados, pero con la información íntegra. Por su parte, la española Recovery Labs logró recuperar información relativa a un experimento con un satélite de la Agencia Europea del Espacio.

A quién recurrir

Kroll Ontrack (www.ontrackdatarecovery.es). Tiene un laboratorio a las afueras de Madrid donde se hacen más de un millar de recuperaciones al año. Sus técnicos pueden trabajar en remoto (gracias a herramientas como Remote Data Recovery) o en casa del cliente. Además, el afectado puede enviar el disco a la cámara limpia de la empresa. Una recuperación estándar tiene un coste de unos 750 euros.

Ondata (www.ondata.es). Esta empresa multinacional con presencia en casi una decena de países también ofrece un servicio rápido de recuperación de 24 horas. También está especializada en informática forense, consistente en la recuperación de evidencias electrónicas que luego pueden ser presentadas como reclamaciones administrativas o denuncias ante juzgados en casos civiles o criminales.

Recover Center (www.recovercenter.com). Esta firma española, que hasta la fecha ha hecho más de 8.000 recuperaciones, ofrece, además de los habituales servicios, uno nocturno y de fin de semana que supone que los técnicos trabajarán en cualquier momento para dar con los datos extraviados. El precio medio de una recuperación de software es de 500 euros, mientras que la de hardware se va a los 1.100 euros.

Recovery Labs (www.recoverylabs.com). Esta empresa, de capital cien por cien español, ofrece dos servicios: uno estándar, donde el tiempo estimado de recuperación es de cinco días; y otro urgente, que garantiza una solución en menos de 48 horas. Los precios van desde un mínimo de 375 euros para averías por software, a los 850 de las averías físicas.

¿Cómo alargar la vida del disco duro y salvaguardar los datos?

1. Evita la instalación y desinstalación de programas, salvo lo estrictamente necesario. En el momento de instalar algún software específico, debemos verificar la seguridad de su procedencia y considerar si esa herramienta es estrictamente necesaria para nuestro trabajo.

2. Manten alejado el equipo de fuentes que generen campos magnéticos. Esto es extensivo, además de los discos duros, para todo tipo de dispositivos ópticos.

3. Apaga el equipo siempre a través del sistema operativo. El soporte lógico y físico del disco duro está diseñado para ser apagado desde el sistema operativo.

4. Desconecta el equipo de la red eléctrica cuando no esté en uso, o coloca limitadores de sobretensión y estabilizadores de corriente. Incluso con el equipo correctamente apagado, las fluctuaciones de tensión en la alimentación pueden afectar.

5. Manten el equipo apartado de fuentes que irradien calor o frío. Las variaciones de temperatura son unas de las principales causas que afectan al funcionamiento del disco duro, provocando pérdida de datos.

6. Procura que el equipo funcione en la misma posición en la que se formateó el disco duro (vertical u horizontal), beneficiará al rendimiento de su dispositivo.

7. Instala herramientas de seguridad (antivirus, cortafuegos…). El software malicioso no es la principal amenaza para el disco duro, pero sí para la integridad de los datos del sistema.

8. Instala un SAI. Estos sistemas protegen ante apagones y cortes de suministro, prolongando el funcionamiento del aparato durante un cierto tiempo, y minimizan los efectos de los picos de tensión.

9. Realiza copias de seguridad. Es una obviedad, pero todavía siguen siendo muy pocos los que hacen copias de seguridad y las prueban periódicamente.

Fuente: Recovery Labs

Primeros pasos ante el desastre

1. Manten la calma. El nerviosismo puede hacer que tomemos decisiones que luego dificulten la recuperación.

2. No reinicies el equipo. Si la avería es de carácter físico, al reiniciar el equipo, puedes agravar la pérdida de datos e incluso provocar nuevas averías.

3. No trates de reinstalar el sistema operativo. En principio, la información es recuperable hasta que no es sobrescrita con, por ejemplo, la reinstalación de un programa.

4. No utilices software de recuperación si no conoces bien el problema. No intentes recuperar la información con algunas utilidades del mercado, como Partition Magic o Utilidades Norton, si no está seguro de cómo hacerlo.

5. Nunca intentes abrir el disco duro. Un disco duro es un dispositivo muy complejo y delicado que sólo debe ser inspeccionado en cámaras limpias y por técnicos cualificados.

6. Llama a un profesional. Ponte en contacto con un especialista, que te dará un diagnóstico y un presupuesto. Luego serás tú el que decida si vale la pena seguir adelante con la recuperación.

Fuente: Recovery Labs y Recover Center.