Regala un ordenador

Los ordenadores ya forman parte de la familia de electrodomésticos de nuestra casa. Pero dentro del mundo de los PC se abren un montón de posibilidades que tendremos que conocer para realizar nuestra compra correctamente

Regala un ordenador

7 noviembre 2007

Navegación por Internet, juegos, utilidades, programas de ofimática, retoque fotográfico, edición de vídeo, videoconferencia, llamadas por IP... las tareas que es capaz de realizar un ordenador son múltiples y algunas están incluso por descubrir. Para poder disfrutar de ellas tendremos que escoger el tipo de PC que se adapta a lo que necesitamos. Existen muchas clases de ordenadores personales: portátiles ultraligeros y de sobremesa, PC multimedia, mini y micro PC... Pero es que frente al resto de las compras tecnológicas, los ordenadores tienen una peculiaridad. Además de conocer sus prestaciones (a veces tarea difícil) con solo un vistazo a catálogos y especificaciones podremos conocer la mayoría de los componentes del ordenador. Por lo tanto la complicación se multiplica, aunque si se siguen ciertas pautas la confusión no es tanta.
¿Para qué lo quiero?
Como en toda compra el primer paso es descubrir para qué necesitamos lo que vamos a adquirir. En el caso de un ordenador personal su versatilidad complica las cosas, pero afortunadamente para bien. Cualquier ordenador personal en la actualidad puede, por ejemplo, cumplir perfectamente con los requisitos de un programa de ofimática, es capaz de navegar con soltura por Internet y manejar el correo electrónico y ejecutar juegos sencillos. Es decir, si lo que necesitamos es que el ordenador realice solamente unas tareas básicas podemos escoger cualquier PC, incluso adquirir uno de segunda mano.
Sin embargo, si lo necesitamos para otras funciones, entonces tenemos que adentrarnos en las especificaciones del modelo que nos interese. Aunque parezca mentira (o quizás no) el caso más restrictivo es el que afecta al ordenador para juegos. En el caso de que queramos un ordenador para jugar precisaremos un procesador potente, buena memoria y una tarjeta gráfica de última generación para que las escenas en tres dimensiones puedan moverse con soltura. ¿Cómo saber si la tarjeta gráfica es lo suficientemente potente? En primer lugar nos aseguraremos de que monta un procesador de las marcas ATI o NVIDIA, luego que disponga de una buena cantidad de memoria de vídeo (un mínimo de 256 Mbytes) y que sea compatible con las librerías gráficas DirectX 10. También es conveniente un buen monitor, a menos que queramos utilizar la pantalla del televisor.
Otra tarea exigente con el ordenador es la edición de vídeo. En este caso, los apartados que más nos interesan son la cantidad de memoria RAM y, sobre todo, el tamaño y rapidez del disco duro. Hay que tener en cuenta que un vídeo de cierta duración en formato digital no comprimido (indispensable para una edición en condiciones) ocupa mucho sitio en disco. El PC que adquiramos para este cometido también debe disponer de entrada FireWire para la conexión de la cámara de vídeo digital. Para el retoque fotográfico las especificaciones no son tan exigentes, pero una buena cantidad de memoria RAM es muy conveniente para poder mover imágenes de alta resolución con soltura.
El tamaño es importante
El segundo paso para decidir qué ordenador adquirir es dónde lo vamos a utilizar. El lugar más tradicional será una mesa de escritorio o similar. En este caso no tendremos limitaciones, cualquier ordenador de sobremesa o portátil nos servirá. En el caso de los portátiles está en pleno auge una generación de los mismos que se viene a denominar desktop replacement, es decir, ordenadores portátiles que no están pensados para ser usados fuera de casa (tienen poca autonomía, se calientan mucho, son muy voluminosos...) sino para permanecer la mayor parte del tiempo sobre una mesa. Otro posible lugar para nuestro ordenador es en el salón, bajo el televisor, haciendo compañía a reproductores DVD, amplificadores, etc.
Normalmente estos ordenadores, denominados PC multimedia o Media Center, son más compactos que los sobremesa habituales y están diseñados para hacer menos ruido y ser conectados directamente al televisor. Algunos incluso imitan en su diseño a dispositivos como DVD o amplificadores. En la mayoría de ellos se usa Windows Media Center, una versión del sistema operativo que facilita el control de las funciones multimedia (reproducción de películas, grabación, visionado de fotos etc.) con el uso de un mando a distancia compatible. Además, estos ordenadores disponen de ratones y teclados inalámbricos. También existen versiones multimedia de portátiles que suelen ofrecer grandes pantallas donde pueden verse películas sin problemas.
Ordenadores portátiles
Dentro de la familia de los portátiles, además de los desktop replacement y los multimedia que ya hemos visto, hay múltiples modelos y versiones entre las que tendremos que elegir. Existen unos preparados para juegos, otros ultraligeros pero con menos potencia, algunos con un diseño exclusivo... El caso es que si nos decantamos por un portátil tenemos que tener en cuenta dos factores: la actualización y el precio. En un ordenador de sobremesa podemos actualizar algunos de sus componentes, como la placa base, el procesador,  la tarjeta gráfica, la memoria o el disco duro. En un portátil todo esto es bastante más complicado. El caso de los ordenadores ultraligeros y ultraportátiles, nuestro interés deberá centrarse en su peso, en su tamaño y en si se calientan en exceso. En el caso de estos ordenadores, y en general de los portátiles, es conveniente acudir a una tienda a probar si su manejo nos es cómodo.
Complementos
Si ya disponemos de un ordenador podemos aprovechar las navidades para regalar o regalarnos algún accesorio o complemento para que nuestro PC cobre nueva vida. Puede ser desde un teclado y ratón nuevos hasta una impresora para sacar copias de nuestras fotos favoritas. Si en lo que estamos pensando es en una ampliación, tenemos que asegurarnos de que los accesorios que adquirimos pueden instalarse en el ordenador al que están destinados. Por ejemplo, si adquirimos una tarjeta gráfica tenemos que asegurarnos que ésta se puede instalar en el puerto de expansión correspondiente, seguramente AGP o PCI express. Si es AGP también hay que comprobar que el ordenador dispone de la versión correcta para instalar la tarjeta que queremos comprar.
Algo parecido sucede a la hora de comprar la memoria o un disco duro: siempre tendremos que comprobar que el tipo de expansión se adapta a las características del ordenador. También podemos ampliar a través del puerto USB, adquiriendo, por ejemplo, una sintonizadora de televisión externa, un disco duro, tarjetas de red inalámbrica y otros muchos dispositivos para los que no necesitaremos abrir la caja del ordenador.
¿Por qué no un Mac?
Todo lo expuesto en estas páginas puede aplicarse a cualquier ordenador basado en el sistema operativo Windows o Linux, aunque también existe otra clase de PC fabricados por la empresa Apple que pueden ofrecernos lo que buscamos. Se trata de los Macintosh, una saga de ordenadores personales que llevan ya muchas décadas en el mercado y que desde siempre han supuesto una alternativa al dominio del clásico equipo con Windows (o incluso Linux), casi siempre con novedosas prestaciones y un sorprendente diseño. En la actualidad, los Mac funcionan con el sistema operativo Mac OS X y equipan procesadores idénticos a los montados en los otros PC. La gama de ordenadores Mac va desde el Mac Mini, pensado para el salón, hasta los modelos más potentes, pasando por los portátiles MacBook. Es decir, se trata de una gama que abarca casi todas las necesidades que podamos exigir a un ordenador.
Hay que señalar que los programas desarrollados para los PC tradicionales no funcionan en los Mac, pero existen muchos fabricantes que ofrecen versiones de su software para estos ordenadores. Incluso el parque de juegos, tradicionalmente uno de sus talones de Aquiles, está creciendo día a día. En general se trata de modelos muy bien preparados para tareas multimedia y que suelen ser los preferidos por los diseñadores. Además, su diseño y prestaciones les aseguran un buen número de seguidores.