Relojes inteligentes, ¿para qué valen realmente?

15 septiembre 2014

Los relojes inteligentes ya han llegado al mercado. Las diferentes compañías empiezan a lanzar sus relojes como si fueran el nuevo paradigma del mundo de la tecnología. Pero en esa vorágine de información y presentaciones, al final todas se dejan una cosa en el tintero: ¿para qué valen los relojes inteligentes? Nos centramos en sus funciones, y dejamos de lado sus especificaciones técnicas.

Y es que, si ya de por sí siempre afirmamos que las especificaciones técnicas de un teléfono inteligente no definen la calidad o utilidad del mismo, en el caso de los relojes inteligentes esta afirmación se convierte en un axioma. Nos podemos olvidar del procesador y la memoria RAM, y centrarnos en las funciones de los mismos para determinar la verdadera utilidad de estos relojes que, si bien hemos denominado como inteligentes, no son pocos los que ya apuestan por tirar de ironía para denominarlos “estúpidos”.

Deporte

No hay duda de que con el boom de las pulseras inteligentes cuantificadoras, y de los distintos relojes con GPS que lanzan marcas como Suntoo y Garmin, los fabricantes de relojes inteligentes han visto un sector con mucho potencial comercial. Básicamente, estos relojes inteligentes aspiran a hacer desaparecer los relojes deportivos de alta gama, cuyo precio partían de los 200 euros en los más básico, y pasaban con suma facilidad los 500 euros. Hay que tener en cuenta que el reloj inteligente más caro del mercado actualmente es el Apple –compañía asociada al lujo tecnológico por sus recientes productos–, pero cuyo reloj cuesta 350 euros en su versión más básica, el Apple Watch. Dicho esto, podemos darnos cuenta de que incluso los relojes inteligentes más caros pueden competir en lo que a precio se refiere con los relojes deportivos, poniendo al alcance de más personas el llevar en la muñeca un dispositivo que nos proporciona datos del deporte que practicamos. ¿Qué información nos pueden dar?

En casi todos, por no hablar de absolutamente todos, nos encontraremos en pantalla con las calorías gastadas al practicar un determinado ejercicio, llevemos o no el smartphone con nosotros cuando estemos haciendo ejercicio. Además de esto, son ya varios los que cuentan con altímetro, que es capaz de detectar si subimos escaleras, o incluso si montamos en bicicleta; y acelerómetro, gracias al cual se calculan los pasos que damos.

A esto hay que sumar diferentes posibilidades con las que cuentan diferentes relojes inteligentes. Si optamos por el Motorola Moto 360, el LG G Watch R, o el Apple Watch, tendremos un monitor de ritmo cardiaco que nos irá mostrando el ritmo de nuestro corazón. Si optamos por el Sony SmartWatch 3 tendremos GPS, para ir geoposicionando nuestra carrera o ruta ciclista, diciéndonos la velocidad que llevamos, y el ritmo. El problema es que los que llevan GPS no llevan monitor de ritmo cardíaco. Eso sí, si llevamos el smartphone con nosotros, este hará de GPS y enviará los datos de geoposicionamiento a nuestro smartwatch, por lo que si no nos importa llevar reloj y smartphone, tendremos toda la información con los primeros relojes. Solo el Samsung Gear S cuenta con GPS y monitor de ritmo cardíaco, pero también es el más pesado y aparatoso de todos, y el menos deportivo.

Comunicación

La mayoría de los usuarios sedentarios realizan la misma afirmación: “A mí no me importa si sirven para hacer deporte, yo lo que quiero es poder hablar por WhatsApp desde el reloj”. Aunque el apartado de comunicación no puede reducirse únicamente al uso de la aplicación de mensajería más utilizada del momento, lo cierto es que el hecho de que tenga ese título es una clara prueba de lo determinante que es a la hora de hablar de comunicación. Casi todos los relojes, dependiendo del sistema operativo que utilicen, permiten comunicarse por WhatsApp. Eso incluye los relojes con Android Wear, que actualmente son los que ya permiten hablar por WhatsApp. Como no contamos con un teclado en pantalla, tendremos que usar nuestra voz para dictar el mensaje. Muchos relojes cuentan con micrófono, pero también podemos utilizar unos auriculares con micrófono Bluetooth conectados al reloj para comunicarnos con él. Obviamente, para usar así el reloj será necesario tener conexión a Internet, y por tanto, tener el smartphone al alcance del reloj.

El Samsung Gear S, de nuevo un caso aparte, es totalmente independiente del smartphone, pudiendo ponerle una tarjeta SIM, realizar llamadas y conectarnos a Internet. Samsung también ha presentado un collar que se separa para convertirse en unos auriculares con micrófono, de manera que podamos utilizarlos para realizar llamadas con el Gear S.

El Apple Watch todavía no ha llegado al mercado, y no podemos confirmar si será compatible con WhatsApp, aunque es de esperar que esta app, así como todas las famosas de la App Store, lancen apps para el Apple Watch antes de que este llegue al mercado.

Control remoto del smartphone

Pero parece que la principal función de los relojes actualmente es convertirse en un mando a distancia para el smartphone. Y visto así podrían parecer más útiles de lo que hasta ahora parecen. En diferentes situaciones podríamos encontrar una gran utilidad llevando un reloj. Para empezar, son una pantalla secundaria del smartphone, que nos permite ver datos sin tener que sacar el teléfono inteligente del bolso o la cartera. Si estamos corriendo o montando en bicicleta, será todavía más útil, pues con mirar la muñeca ya podremos ver una nueva notificación que hemos recibido, de un email, un tweet o un mensaje. Lo mejor es que estas notificaciones pueden aparecer en pantalla sin que nosotros hagamos nada, al encender la pantalla, las vemos, y podemos ignorarlas si no son importantes.

Pero a esto hay que sumar la posibilidad de interactuar con el smartphone por medio del reloj inteligente. Sacar el smartphone de la mochila cuando montamos en bici para cambiar la canción que estamos reproduciendo no es fácil, y más si solemos cambiar de canción constantemente. Poder cambiar la canción pulsando un botón del reloj que llevamos en la muñeca es mucho más sencillo. Si estamos en una reunión de trabajo y recibimos un email importante que no podemos responder en ese momento pero que tiene que tratar otro compañero con urgencia, desde nuestro propio reloj podremos reenviarlo a un contacto, sin tener que sacar el smartphone, y en tan solo unos gestos. Ya se ha hablado de la posibilidad de controlar la cámara del smartphone del reloj inteligente, y por supuesto, será cuestión de tiempo que las posibilidades de estos relojes inteligentes vayan ampliándose.

Conclusiones

Los relojes inteligentes todavía no son un producto definitivo, pero podemos decir que los relojes que hay en el mercado empiezan a tener un futuro prometedor, y de seguro servirán para crear un nuevo mercado muy rentable en el mundo de la tecnología. Quién sabe lo que nos depara el futuro en lo que se refiere a estos relojes inteligentes. Lo que parece claro es que no podemos juzgarlos únicamente por las características que tienen. Serán los desarrolladores, los mismos que han hecho grande el mundo de las apps, de los smartphones y de los tablets, hasta ahora, los que tendrán que encargarse de inventar las diferentes funciones que pueden tener estos relojes inteligentes. La llegada de un gran cantidad de los mismos permite que cada vez sean más los usuarios interesados en ellos, también sean más los desarrolladores que trabajen en ellos, y por tanto, sean muchas más las funciones que podemos esperar en los próximos meses.

Loading...