Repositorios de aplicaciones: encuentra en la Red todo lo que necesites

En Internet hay cientos de páginas web donde localizar aplicaciones para prácticamente cualquier necesidad y sistema operativo

Enrique Sánchez rojo

Repositorios de aplicaciones: encuentra en la Red todo lo que necesites

19 enero 2011

En Internet hay cientos de páginas web donde localizar aplicaciones para prácticamente cualquier necesidad y sistema operativo. Aun así, es importante conocer los tipos de licencia y tener en cuenta algunas consideraciones.

Si queremos exprimir nuestro ordenador, existen millones de aplicaciones con las que realizar todas las posibles tareas imaginables. Por ello, en caso de querer cubrir una función en concreto podemos recurrir a nuestro buscador favorito o leer y leer blogs especializados invirtiendo mucho tiempo para localizar exactamente lo que queremos o, más fácil, recurrir a alguno de los múltiples repositorios de aplicaciones existentes en la Red.

Esta clase de webs son utilizadas por los desarrolladores para enviar sus aplicaciones, que son categorizadas y ordenadas para que su localización sea realmente sencilla. Además la mayoría de ellos ofrecen comentarios y valoraciones de los propios usuarios, lo que es de gran ayuda para localizar las mejores en su campo.

Junto a este texto podéis encontrar una tabla (ver PDF) con las aplicaciones más conocidas y descargadas, así como un recuadro con los repositorios de aplicaciones más populares, tanto nacionales como extranjeros, para que podáis buscar el software vosotros mismos. En todos los casos sus descargas son totalmente legales, aunque siempre respetando el tipo de licencia de la aplicación, que se nos indica claramente.

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Tipos de licencia

Salvo repositorios especializados en un área concreta (como SourceForge), el resto de ellos ofrecen sus aplicaciones con diferentes tipos de licencias que marcarán, a la postre, si podemos utilizar y distribuir libremente el programa en cuestión o tendremos algún tipo de restricción. En general hablamos de tres grandes grupos (aunque hay algunas subcategorías más): shareware, freeware y open source.

El primero es el que hace referencia a aquellas aplicaciones comerciales que, aunque son de pago y exigen comprar una licencia para su utilización, se nos ofrecen a modo de prueba durante un tiempo determinado o con unas funciones limitadas que impiden extraer todo el potencial del programa. De hecho, gran parte de las propuestas de los repositorios se ofrecen bajo este formato, no necesariamente tan malo como podamos pensar, pues en muchos casos hay aplicaciones por tiempo limitado que nos permiten hacer justo lo que necesitamos de manera puntual (recuperar un fichero, convertir un formato, etc.).

La opción freeware, como su nombre indica, son aplicaciones gratuitas en su uso y distribución aunque su desarrollador mantiene toda la propiedad y derechos intelectuales del código. Además, su licencia puede tener restricciones de redistribución o de uso en entornos comerciales. Se nos cede su utilización gratuita, pero no estamos autorizados a modificarlas o lucrarnos en modo alguno con su distribución.

La última posibilidad es el tipo open source o de código abierto. Esta clase de aplicaciones se nos brindan de manera gratuita para su uso y distribución, dándonos la opción de poder acceder también a su código para mejorarlo, ampliarlo o modificarlo a nuestro gusto. Evidentemente esto último solo está al alcance de la gente con conocimientos de programación. Sin embargo, el código abierto logra que muchas aplicaciones mejoren exponencialmente versión tras versión gracias al trabajo desinteresado de muchos programadores anónimos. En este campo, el repositorio SourceForge es probablemente uno de los grandes puntos de referencia en Internet para este movimiento. Es un gran portal donde encontrar miles de proyectos de software libre en constante evolución.

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Cuidado con la descarga

Por último, es importante tener cuidado con las descargas. Ciertas webs, como Softonic, ofrecen dos posibilidades de descarga: directamente desde la web del desarrollador o, previo micropago (por SMS), desde la propia página de Softonic que garantiza su disponibilidad y que está totalmente libre de virus. Otras en cambio simplemente redirigen a la web del desarrollador para que descarguemos desde ahí el programa de instalación.

Sea como sea, la descarga e instalación de software desconocido tiene algunos riesgos que conviene conocer. El primero es el que atañe a los propios repositorios, pues en Internet podemos encontrar algunos muy bien posicionados en los buscadores que teóricamente nos permiten descargar programas completos muy conocidos (supuestamente piratas) a cambio de suscripciones de pago mediante tarjeta. Bien, lo primero es huir de esta clase de webs pues la mayoría son simples timos o fakes que tras el pago no ofrecen lo indicado.

Otro riesgo es que el software descargado contenga algún tipo de adware o spyware. Algunos programas gratuitos «esconden» adware, con el que el desarrollador obtiene algún beneficio. Para evitarlo es importante obtener estos programas desde repositorios de confianza, donde suelen garantizar la ausencia de esta clase de trucos y utilizar siempre que sea posible la instalación personalizada. Con ello, descubriremos que muchas aplicaciones, aunque no instalan adware, sí cargan por defecto barras para el navegador de Google/Yahoo u otros complementos menores tales como iconos en el escritorio o residentes de diversa índole.

Por último, mucho cuidado si descargamos software legal o ilegal desde un red P2P o por descarga directa. Siempre que lo hagamos chequearemos los ficheros descargados con el antivirus para asegurarnos de que están limpios, pues esta es una vía habitual de entrada de virus y troyanos en nuestro PC.

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Dónde localizar el software

SourceForge: Esta web es el punto de encuentro del software libre por experiencia. En ella, se da cabida a cualquier grupo de desarrollo de software de código abierto que esté trabajando en una aplicación, ofreciendo alojamiento, funciones para la colaboración entre los desarrolladores y gestión de las descargas. Aunque está en inglés, como usuarios puede resultar interesante visitarla si queremos buscar aplicaciones de código abierto de los más variados temas. Aun así, es importante tener en cuenta que hay mucho desarrollo experimental, a veces poco explicado y en otros casos incluso prácticamente abandonado.

Download: Comprada por CNET hace años, Download.com se ha convertido en un lugar de referencia para la descarga de software gratuito y de pago en todo el mundo. Está íntegramente en inglés, sin embargo, ofrece una de las bases de datos más ingentes de utilidades software. Además, se integra con las publicaciones de CNET, añadiendo análisis y comentarios de sus expertos a muchas de las herramientas, que también se acompañan de las valoraciones de los propios lectores.

Tucows: Otro de los sitios «de siempre» para descargar aplicaciones freeware y shareware en Internet. Aunque está en inglés, se diferencia de otros servicios por cubrir un mayor número de plataformas incluyendo Linux, dispositivos móviles e incluso desarrollos específicos para entorno web. Asimismo, para los usuarios de Mac cuenta con una nutrida colección de software, a veces muy poco presente en otras webs de descargas.

Softonic: La web española por excelencia para descargas. Durante los últimos años ha logrado un crecimiento exponencial que les ha llevado a una expansión internacional gracias a la que ya está presente en 10 países en sus respectivos idiomas. Ofrece software para un buen número de plataformas (incluido Mac, Linux y móviles) e incluso controladores. Entre sus características, encontramos el hecho de que cada aplicación es comentada por un especialista de Softonic, y la oportunidad de optar por descargar cada propuesta desde la web del desarrollador (gratis) o desde los servidores de Softonic (de pago). Con esta última alternativa, podemos acceder a aplicaciones antiguas, incluso en el caso de que el desarrollador no ofrezca más su descarga.

Brothersoft: Menos utilizado que otros servicios de descargas para free/shareware, aunque con una versión específica en castellano. No exhibe grandes funciones diferenciadoras, aunque nos permitirá localizar programas con gran facilidad gracias a la acertada categorización. Además realiza las descargas desde su propio servidor de manera gratuita.