Sanyo PLV-Z5

Un proyector frontal de diseño discreto pero de honestas prestaciones. Quines busquen un dispositivo HD Ready pero no están dispuestos a afrontar un desembolso desmedido deben considerar seriamente esta solución.

4 diciembre 2006

Aquellos usuarios que buscan un dispositivo HD Ready pero no están dispuestos a afrontar un desembolso desmedido deben considerar seriamente esta solución. La razón es obvia: este ingenio de Sanyo presume del coste más reducido de la comparativa. Además, el precio de la lámpara también es de los más bajos, un parámetro al que a veces se da, erróneamente, poca importancia.
A pesar de que su diseño puede resultar algo austero, su acabado no es en absoluto malo. Por otra parte, incorpora una amplia dotación de entradas de vídeo, entre las que destacan dos HDMI y otras tantas de vídeo por componentes. A nuestro juicio, esta duplicidad resulta muy interesante debido a que a corto plazo el formato HDMI va a imponerse, por lo que disponer de una entrada adicional puede permitir enlazar una fuente de vídeo más con comodidad.
En lo que concierne a nuestro banco de pruebas, de esta máquina nos ha convencido especialmente su elevada tasa de contraste y fidedigna restitución del color. Sin embargo, tal y como sucede con el dispositivo de Mitsubishi, hemos apreciado cierta falta de intensidad en los colores puros. Aun así, nos parece un proyector muy recomendable.