Siete claves para elegir tu mejor dominio

Registrar un dominio, como elegir el nombre de nuestro negocio o incluso de nuestro recién nacido, no es un tema que se deba resolver deprisa y corriendo. Es un «sambenito» que se va a llevar toda la vida, y que requiere tener una serie de conceptos claros para que funcionen a largo plazo y nadie se llame a desengaño

Siete claves para elegir tu mejor dominio

26 julio 2008

LA OPINIÓN DEL EXPERTO

El dominio constituye una imprescindible carta de presentación para millones de usuarios y empresas que se mueven en Internet, bien como meros usuarios o bien desarrollando su actividad profesional o empresarial. El dominio es nuestra dirección y la forma más sencilla de localizarnos en la Red. Es el elemento diferenciador con respecto a los demás usuarios, empresas o productos y «si no estás en Internet, no existes», como afirma el saber popular.

 

Escoger un nombre de dominio acertado y a través de una empresa que ofrezca garantías de registro es vital para evitar serios problemas a largo plazo. Desde Piensa Solutions, aprovechamos nuestra experiencia ofreciendo este tipo de servicios para aconsejar a los usuarios de la Red en la elección y registro del dominio que mejor les va a representar en Internet.

 

1. El nombre. No es lo mismo emprender una actividad comercial on-line que albergar un sitio personal donde compartir experiencias con otros internautas. Si tienes pensado hacerle un sitio a tu empresa en Internet, debes pensar un nombre que se identifique con tu denominación comercial o con la actividad que ofrezcas en la Red y que sea sencillo de recordar para los visitantes. Si, por el contrario, sólo buscas crear un espacio donde intercambiar impresiones, este no sólo debe ser fácil de recordar sino también debe hablar de ti. ¡Olvídate de guiones, abreviaturas y juegos de palabras extraños! Un dato: el dominio ideal consta de una palabra; dos pueden ayudarte si es para una actividad concreta.

 

2. Que nadie te olvide. Elige un dominio fácil de pronunciar, y comprender. Si el nombre se entiende a la primera será más sencillo de recordar que si el internauta no sabe el significado de las palabras que integran el dominio. Además, no debe haber diferencia entre la manera de pronunciarlo y la de escribirlo ya que será más difícil de recordar. Cuando lo hayas elegido, dalo a conocer. Incorpóralo a tus tarjetas de visitas, papelería, bolsas corporativas...

 

3. La extensión. Elige una extensión para tu página principal: «.com», «.net», «.org», «.es», «.cat», «.eu», «.mobi», «.tv»... Cada dominio tiene su propio carácter y el mismo coste, pero sólo uno puede ser el principal, el que te identificará en Internet. Si tu primera opción está ya elegida, prueba con otra extensión.

 

4. Registra el dominio a tu nombre. Cuando contrates un dominio, asegúrate que lo haces a tu nombre o al de tu empresa. De este modo, evitarás problemas legales en el futuro. Cualquier empresa profesional de registro de dominios te permitirá elegir el nombre del titular del dominio. Desconfía si no puedes hacerlo y también si te obligan a tener dominio y alojamiento en la misma empresa.

 

5. Protege tus marcas en Internet. Si deseas salvaguardar una marca o nombre, no olvides registrar diferentes extensiones de tu dominio, tanto genéricas («.com», «.net», «.org»...) como territoriales («.es», «.cat», «.eu»…). Consigue tu dominio con distintas extensiones y redirecciónalos a una misma página web. De este modo, protegerás tus denominaciones contra los ciberokupas. Para ello, aprovecha las promociones de tu registrador.

 

6. Registra con garantías. La rapidez y la eficacia en la resolución de los problemas que puedan surgir en tu página web son fundamentales para ahorrarte pérdidas de dinero y de tiempo. Busca un hosting que ofrezca soporte on-line en castellano para resolver todas tus dudas.

 

7. Contrata lo que necesitas. El dominio es el primer paso, pero ten en cuenta que, sin un plan de alojamiento, no podrás disfrutar de correo electrónico ni poner tu página web al alcance de los internautas. Elige la opción que más te convenga, sin dejarte engatusar por un número ilimitado de servicios si después realmente no vas a hacer uso de ellos. Por precio y prestaciones, un plan de hosting compartido puede resultar más que suficiente para las necesidades de la mayoría de empresas y particulares. Otro dato: con cada registro, se puede permitir incluir una página de presentación o redirigir tu nombre de dominio a otra página, completamente gratis para ti en algunos proveedores.

 

Marisa Casillas, directora de cuenta de Piensa Solutions