Software como servicio SaaS

El software bajo demanda puede proporcionar ahorros de hasta un 40%, pues permite convertir los costes fijos en estructuras de costes variables. Además, se optimizan al extremo los costes de desarrollo de las aplicaciones

Software como servicio SaaS

23 septiembre 2009

LA OPINIÓN DEL EXPERTO

SaaS es un modelo de distribución de software que consiste en poder utilizar una aplicación desde una computadora cliente (ejemplo, la computadora de un vendedor) hacia un servidor central colocado en la empresa proveedora de sistemas y no en la compañía del cliente, a cambio de una cuota mensual por usuario.

De este modo, la compañía de IT es la encargada de proveer el servicio de mantenimiento, su operación diaria y el soporte del software usado por el cliente. Es lo más parecido a la provisión de software bajo demanda.

Microsoft, Oracle o SAP, al igual que muchos otros fabricantes, se están incorporando a este modelo ofreciendo de manera casi completa, cuando no entera, su gama de productos y soluciones. El convencimiento es general: «Software como un Servicio, además de cambiar drásticamente nuestro ecosistema, es inevitable, es positivo, y eso es bueno», afirmaba Steve Ballmer, CEO de Microsoft.

Algunas estimaciones sitúan entre el 20 y el 40% la reducción de coste vinculada al SaaS. Entre sus ventajas, están las de que se simplifica la gestión del software dentro de la empresa, reducimos la inversión en hardware y las debidas actualizaciones, evitamos actualizaciones y mantenimientos, reducción en costes de personal, etc.

Por ello se le augura una gran proyección de futuro. El porcentaje de empresas que tienen al menos una tecnología SaaS se ha incrementado de forma exponencial, con crecimientos superiores al 25% anual.

Una de las características principales es que es un entorno cuyo el acceso es vía Internet (desde la famosa «nube»). Aunque no necesariamente se da por medio de navegadores web, la lógica de negocio reside en la localidad central del proveedor. Por tanto, las actividades son administradas en lugares centrales y no en la oficina del cliente.

La distribución de la aplicación tiene el modelo de uno a muchos, es decir, se realiza un producto y el mismo lo usan varios clientes.

Las ventajas del SaaS

• El cliente no necesariamente debe tener un área especializada para soportar el sistema, por lo que baja sus costos y su riesgo de inversión.

• La responsabilidad de la operación recae en la empresa IT. Esto significa que la garantía de disponibilidad de la aplicación y su correcta funcionalidad, es parte del servicio que da la compañía proveedora del software.

• La empresa IT no desatiende al cliente. El servicio y atención continua del proveedor al cliente es necesaria para que este último siga pagando el servicio.

• La empresa IT provee los medios seguros de acceso en los entornos de la aplicación. Si una empresa IT quiere dar opciones SaaS en su cartera de productos debe ofrecer accesos seguros para que no se infiltren datos privados en la red pública.

• No es necesaria la compra de una licencia para utilizar el software, sino el pago de un alquiler o renta por el uso del software.

Entorno tecnológico

Todo esto se apoya en un entorno tecnológico que tiene que estar especialmente preparado para dar soporte a estas necesidades. En este modelo de eficiencia operativa total, es fundamental la integración absoluta de los procesos, de la tecnología y de las personas que los llevan a cabo.

Este compromiso obliga a las organizaciones bajo demanda a esmerarse particularmente en cuatro aspectos fundamentales:

• Capacidad de respuesta en tiempo real (sus procesos están integrados y preparados para ello).

• Estructura de costes variable

• Focalización en las competencias clave de su negocio externalizando en socios estratégicos la gestión de determinadas tareas.

• Robustez y capacidad de recuperación de forma inmediata ante todo tipo de amenazas.

Así, la infraestructura bajo demanda permite a la empresa acceder a la tecnología a través de la Red, en un modelo de pago por consumo, del mismo modo que se hace con la luz, el agua, el gas o el teléfono.

Los entornos bajo demanda se caracterizan también por estos cuatro aspectos: se trata de un modelo integrado (conecta a una empresa con sus socios, proveedores y clientes); abierto (mediante la utilización de estándares); virtual (el usuario desconoce la ubicación geográfica donde se encuentran los recursos en Red que está utilizando); y autónomo (la tecnología se gestiona por sí misma).

De esta forma se ayuda a convertir los costes fijos en estructuras de costes variables. Asimismo, es fundamental que la empresa revise la seguridad de sus procesos y sus infraestructuras para que estén preparados para funcionar siempre y en todo lugar.

Por esta razón es importante que las empresas comiencen esta transformación ahora porque en la era de los negocios bajo demanda, el factor que determinará la competitividad de la empresa, será su capacidad de reacción ante el cambio.

Por Jesús Caro, Retail Business Manager de Makesoft Technologies

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