SSDNow V Series 30 GB

Kingston ofrece modelos SSD de capacidades tan bajas como 30 Gbytes, aunque con la opción de comprar dos unidades para crear un RAID 0 que aporta 60 Gbytes de capacidad y un rendimiento que duplica prácticamente el de un único disco

Manuel Arenas

11 enero 2011

Los discos de estado sólido aún no acaban de despegar en el mercado de consumo, sobre todo por su elevado precio. El coste por gigabyte sigue siendo muy superior al de los discos duros convencionales y, salvo aplicaciones profesionales, no se suele encontrar una justificación «sólida» para invertir 400 euros en un disco duro SSD de 160 Gbytes o 256 Gbytes. De todos modos, es innegable que el incremento en el rendimiento global del equipo que se deriva del uso de un disco SSD es muy notable. La buena noticia es que, para beneficiarse de esa mejoría, no hace falta un disco SSD demasiado generoso en capacidad.

Kingston, aprovechando esta circunstancia, ofrece modelos SSD de bajas capacidades, aunque con la opción de comprar dos unidades para crear un RAID 0. La única precaución, en este caso, es la de usar un disco duro convencional para almacenar datos y descargar lo máximo posible el disco del sistema para evitar que se llene. Este uso mixto es, de momento, una propuesta óptima para aprovechar la tecnología SSD sin gastar mucho dinero.

Las unidades analizadas de Kingston, con 30 Gbytes cada una, presentan de forma individual un comportamiento bueno en lectura, pero un tanto modesto en escritura. Sin embargo, en el modo RAID 0, la situación mejora notablemente. La migración de un disco anterior al nuevo es posible con las herramientas incluidas con el SSDNow V Series, pero lo cierto es que con 60 Gbytes será complicado que encaje una configuración instalada sobre un disco duro convencional. Lo más sensato será realizar una instalación limpia sobre la unidad RAID.

atto-bench-raid-0-2x30gbkinston-new

Nuestras pruebas

A la vista de los resultados obtenidos en las pruebas, lo cierto es que no parece que haya problemas con el rendimiento. Es notable el incremento en lectura y escritura al pasar de un disco único a la configuración RAID 0. Por otro lado, el comportamiento con ficheros pequeños es muy bueno, así como el tiempo de acceso. En general, las configuraciones RAID 0 sin redundancia no son realmente aconsejables con discos convencionales, pero la fiabilidad de los discos SSD invita a usarlas sin tantos reparos. Además, con solo 60 Gbytes es sencillo hacer backups con regularidad y rapidez.

Las pruebas se han realizado con un disco y con los dos en RAID 0 para comparar las diferencias en el rendimiento. Hemos usado diferentes programas como HD Tach, Intel Iometer, ATTO Disk Benchmark o AS SSD Benchmark. En todos los casos, se trata de herramientas contrastadas y sus índices, que tenéis en la ficha y gráfica adjuntas, son bastante claros y hablan por sí mismos.

En nuestra opinión, mientras los precios de los discos SSD sigan siendo elevados, las soluciones que apuestan por capacidades modestas combinadas con el uso de discos magnéticos convencionales son dignas de consideración. En concreto, el uso de un sistema RAID supone aumentar la complejidad respecto a una instalación convencional, pero aporta un rendimiento excelente que justifica la inversión.

Pruebas

Intel Iometer (Un único disco): Lecturachunk 512 bytes. 14563 iops. 7,11 MB/s. chunk 512KB. 349 iops. 174 MB/s
Intel Iometer (Un único disco): Escriturachunk 512 bytes. 11250 iops. 5,49 MB/s. chunk 512 KB. 105 iops. 52,6 MB/s
Configuración RAIDNo fue posible pasar el benchmark Iometer
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