Tecnología 3G, Internet en el bolsillo

Las actuales líneas móviles 3G con tecnología HSDPA nada tienen que envidiar a muchas de las líneas ADSL más modestas. Tienen sus inconvenientes, pero cada vez ofrecen mejores prestaciones

Enrique Sánchez rojo

Tecnología 3G, Internet en el bolsillo

24 febrero 2010

Parece increíble cómo han mejorado las conexiones de datos vía móvil durante los últimos años. Hemos pasado del GPRS, con cifras similares a las obtenidas por uno de los viejos módems analógicos que se usaban en los primeros años de Internet, a velocidades de varios Mbps que permiten trabajar prácticamente igual que desde nuestra ADSL del trabajo o casa y, encima, con la posibilidad de hacerlo desde cualquier parte con nuestro portátil. Eso sí, por mucho que los anuncios de las grandes operadoras se empeñen en vendernos una imagen idílica de esta clase de conexiones, no todo es tan maravilloso y los usuarios han de ser conscientes de las limitaciones técnicas de la propia tecnología.

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Cobertura, el gran problema

El principal problema de las conexiones de banda ancha, sean del operador que sean, se encuentra en la cobertura que encontramos en cada zona, así como la densidad de usuarios que encontremos en dicho área. En nuestro país conviven, también según la operadora, redes GSM de 900/1.800 MHz, con transmisión de datos vía GPRS (uno 40-50 Kbps), y redes 3G de 2.100 MHz (velocidad base de 384 Kbps). La tecnología 3G, además, puede verse complementada con tecnologías de mejora de la transmisión de datos, como HSDPA o la más reciente HSPA+. Con HSDPA, las operadoras estaban ofreciendo velocidades máximas teóricas de bajada de 3,6 e incluso 7,2 Mbps, mientras que el nuevo HSPA+ promete picos de hasta 21 Mbps (ver cuadro adjunto).

Ahora bien, todo depende de la cobertura y calidad de la señal. Si nos encontramos en el área urbana de ciudades grandes, como Madrid o Barcelona, es difícil que tengamos problemas para conectarnos a la máxima velocidad posible. Sin embargo, tan pronto como salimos de las grandes ciudades, la cobertura varía mucho de un lugar a otro. Podremos encontrar HSDPA en ciudades de cierto número de habitantes, así como en zonas de playa o de gran interés turístico. En cambio, aquellas apartadas o de baja densidad de población probablemente solo dispongan de cobertura GSM/GPRS…y gracias.

Y aún a pesar de eso, en las ciudades no todo es de color de rosa. Al compartir todos los usuarios el mismo espectro de radio (y el mismo ancho de banda del repetidor), en horas punta y en zonas con gran densidad de usuarios, navegar por Internet desde el móvil o chequear el correo puede ser un suplicio. Así, aunque conectemos a la velocidad máxima teórica, probablemente obtengamos una mínima fracción de dicha cifra. Además, en estas circunstancias un tanto extremas es probable que se produzcan cortes o cuelgues en la conexión o que observemos grandes picos y valles en la tasa de transferencia. Por tanto, aún a día de hoy, una conexión 3G/HSDPA no sustituye en absoluto en fiabilidad a una línea fija, pese a que tal vez sea una buena solución en determinadas zonas y para usuarios para los que una conexión estable no es prioritaria, sino que les basta con tener Internet.

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Hasta 21 Mbps teóricos

Hace pocos días que Movistar y Vodafone anunciaban la disponibilidad sus nuevas conexiones de banda ancha móvil con tecnología HSPA+. Esta clase de líneas necesitarán de nuevos módems, como el Sierra Wireless 306, y permitirán picos de hasta 21 Mbps en descarga y 5,7 Mbps en subida, ambas cifras en zonas de máxima calidad y cobertura. Todo ello con tarifas que rondan los 49 €/mes y límites de descarga de 10 Gbytes/mes, tras lo que se reducirá drásticamente la velocidad.

En condiciones más habituales, sin embargo, las tasas de conexión se situarán en los 14,4 Mbps de bajada, una cifra que por ahora Movistar solo ofrece a empresas en Madrid y Barcelona, y que Vodafone amplía también a Zaragoza, Bilbao, Valencia y Málaga. Eso sí, durante el 2010 podremos ver cobertura para estos enlaces a ciudades de más de 200.000/250.000 habitantes (según operador) y para toda clase de clientes.

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Pruebas de banda ancha móvil

Para medir un poco el nivel de prestaciones de los principales operadores móviles con red propia y virtuales (los llamados low-cost), hemos empleado parte de las pruebas realizadas en los otros apartados del tema de portada, con tests de subida y bajada de ficheros de servidores ubicados en diferentes proveedores nacionales y europeos. Los resultados, en general, demuestran que Vodafone es el que ofrece las mejores tasas de transferencia, pero también que los low-cost ofrecen en general un buen nivel de servicio.

Operadores virtuales como Simyo o Blau (filial de la propia Simyo) ofrecen algunas de las mejores tarifas planas y de pago por uso y su nivel de rendimiento es bastante bueno. Ahora bien, el operador virtual MASmóvil nos ha sorprendido por su buen nivel de prestaciones, ya que utilizando también la red de Orange, obtiene unos resultados incluso superiores a Simyo.

Dispositivos de acceso

Hace solo unos años, la única manera de conectarse a Internet vía móvil pasaba por costosas tarjetas PCMCIA insertadas en nuestro portátil. Hoy el panorama es más flexible y completo. Las estrellas indiscutibles son, hoy por hoy, los módems USB, donde Huawei y Novatel son los fabricantes estrellas. Hay docenas de modelos con más o menos prestaciones, y con diferencias importantes, sobre todo en lo que respecta a las redes soportadas. Y es que las tecnologías comentadas anteriormente (HSDPA y HSPA+) han de ser soportadas específicamente por nuestro dispositivo de acceso para poder disfrutar de ellas.

La alternativa pasa por utilizar un móvil que permita la función de «tethering». Gracias a esta característica, podemos utilizar el terminal como módem para acceder directamente a Internet. Esto permite, por una parte, ahorrar dispositivos (ya no necesitaremos cargar con nuestro módem USB), pero fundamentalmente aprovechar las tarifas planas de datos que muchos usuarios pagan con su terminal para, además, navegar por Internet.

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El ejemplo más claro lo tenemos en el iPhone, donde los usuarios pagan 15 o 25 euros al mes por una tarifa plana de 200 Mbytes/1 Gbyte. Gracias a esta característica, recientemente permitida por Movistar, el usuario puede conectar su iPhone al portátil vía cable o Bluetooth para utilizarlo como módem y con cargo a la tarifa plana que ya paga. Los Blackberry y los basados en Windows Mobile o Android ya permiten esta posibilidad, aunque en algunos casos es preciso modificar el terminal con algún software «no oficial» para lograrlo.

Por último, también se puede recurrir a dispositivos menos habituales, como los routers para conexiones 3G (pensados para el hogar o como conexiones de backup en empresas). Incluso tenemos los llamados MiFi (Mini WiFi), como el Novatel 2352 ofrecido por Movistar y Vodafone. Un pequeño dispositivo que se puede llevar en el bolsillo y que actúa como módem 3G y punto de acceso WiFi, de manera que sea factible conectar a él cualquier dispositivo con WiFi. Además de poder compartirlo con hasta cinco ordenadores, cuenta con una pequeña batería que le permite funcionar hasta 4 horas.

¿Qué operadora elegir?

Esta es una pregunta harto complicada dada la oferta actual, aunque se simplifica un poco si atendemos a nuestras necesidades. Básicamente, podemos diferenciar el cliente típico de empresa, que muchas veces ya trabaja con Movistar y Vodafone y para el que el precio es lo más importante. Sí lo es contar con las máximas zonas de cobertura, calidad de servicio y velocidad de conexión. Aquí Vodafone aventaja a Movistar en varios aspectos. Primero en velocidad de sus conexiones de datos y segundo en el número de zonas de cobertura de alta calidad que permitan disfrutar de la máxima estabilidad y fiabilidad. Movistar quedaría algo por detrás, con un gran hándicap: su elevado número de abonados hace que en ciertos momentos y lugares su red se vea saturada.

Después tendríamos a clientes profesionales y particulares, que solo necesitan hacer uso de la banda ancha móvil de manera esporádica y que son mucho más sensibles al precio. Aquí es donde entran en juego firmas como Orange, Yoigo y los virtuales, con Simyo a la cabeza. Su cobertura está garantizada al utilizar las redes de alguno de los grandes (en general Orange o Vodafone), y con ello su calidad y velocidad de transmisión tiene poco que envidiar, como demuestran nuestras pruebas. Eso sí, su gran baza se encuentra en los planes de precios, tanto en forma de tarifa plana como de pago por uso, una de las opciones preferidas por los usuarios esporádicos, pues solo pagan el día que se conectan.

Ventajas

  • Posibilidad de utilizarlo desde cualquier zona con cobertura 3G, ya sea en casa, en el trabajo o durante las vacaciones.

  • Precios similares a los de una ADSL y más económicos para usos esporádicos, ya que algunos operadores permiten controlar muy bien el gasto con las tarifas diarias.

  • Válida tanto para el portátil, como para navegar desde el móvil.

Inconvenientes

  • La velocidad y estabilidad de la conexión depende de la cobertura y calidad de señal del operador en cada zona determinada.

  • Se obtienen picos muy altos y fuertes oscilaciones en la tasa de descarga, dependiendo mucho de la red, la cobertura y otros factores.

  • No son tarifas planas reales, pues los operadores marcan un límite de descarga mensual, tras lo que reducen la velocidad o cobran un precio extra.

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