Telefonía móvil: Más que una llamada

La integración de hardware, como los receptores GPS, o de tecnologías para ver la televisión, están dando un giro a la telefonía móvil tal y como la conocemos hasta ahora

Telefonía móvil: Más que una llamada

30 diciembre 2007

En este sentido, casi todos los actores del mercado están de acuerdo y, aunque ahora mismo ya es una realidad llevar la cámara en el móvil o el reproductor MP3, tanto los equipos como los servicios seguirán mejorando sus funcionalidades con el objetivo de ser cada vez más polivalentes.

En esta evolución, también tienen una importancia vital los servicios de transmisión de datos, que por fin comienzan a ofrecer unas prestaciones suficientes como para disfrutar de audio y vídeo.

La integración de receptores GPS en los propios terminales convertirá a los móviles en auténticos navegadores personales, abriendo la puerta a nuevos servicios basados en geoposicionamiento.

Los servicios de TV en el móvil, aunque son una realidad en países como Japón, aún tienen mucho camino por delante en Europa.

Gracias a los últimos dispositivos, podemos trasladar nuestra adicción al Messenger a nuestro móvil.

Veamos un poco más en detalle todo esto y hacia dónde se dirige.

Casi sin darnos cuenta, y poco a poco, los sucesivos modelos de los grandes fabricantes han ido integrando más y más funcionalidades.

Así, equipos especialmente diseñados para la reproducción de música digital ya son una realidad con modelos como el N91 de Nokia o el W880i de Sony Ericsson.

Lo mismo ocurre con la integración de cámaras digitales de varios Megapíxeles, que incluso permiten retocar las imágenes desde el propio móvil.

Sin embargo, esto no ha hecho más que comenzar. Así, se da por hecho que los reproductores de gama media/baja, lo mismo que las cámaras de fotos más pequeñas y compactas, terminarán por ceder a favor de los móviles que integran esas mismas funcionalidades.

En el caso de los navegadores GPS de uso personal, todo apunta a que va a ocurrir algo similar.

Actualmente, ciertos modelos de gama más alta de Nokia o Sony Ericsson ya integran en el propio móvil el receptor, e incluso los mapas que permiten utilizarlos como pequeños navegadores de bolsillo.

Además, gracias a ello, se abre un interminable abanico de servicios basados en geoposicionamiento, como la ayuda a personas mayores, localización en caso de accidente o de lugares de urgencia y seguridad personal, entre otros.

Otra de las grandes apuestas de los fabricantes son las posibilidades de las redes WiFi de cara, no sólo a la navegación Web o el acceso a servicios de datos a mayor velocidad, sino para disfrutar del ahorro de costes y oportunidades de la VoIP a través de servicios tan populares como Skype.

Así, al igual que ahora encontramos Bluetooth en la mayoría de los móviles, todo apunta a que, en breve, veremos como la conectividad WiFi 802.11b/g se extiende a las gamas más exclusivas y a la mayoría de los modelos con funcionalidades avanzadas.

Pero una de las grandes estrellas puede ser la TV. Ya han aparecido algunos modelos que se movían en esta dirección, sobre todo de fabricantes asiáticos, ya que en países como Japón esta clase de servicios son una realidad.

Este servicio, vía streaming y con necesidad de un buen ancho de banda es, junto a la videoconferencia (que no termina de despegar por su elevado precio) o los MMS, una de las grandes apuestas de los operadores para sus futuros modelos de ingresos.

Para que muchos de los servicios antes comentados sean una realidad, es fundamental contar con una red móvil capaz de ofrecer alta velocidad de comunicación.

Los últimos avances de las redes 3G con el estándar HSDPA (High Speed Downlink Packet Access) a unos teóricos 3,6 Mbps han logrado que los servicios de datos y la posibilidad de conectarnos desde el portátil a Internet comiencen a ser algo frecuente y cómodo para los usuarios.

Sin embargo, aún queda mucho camino por delante en cuanto a la velocidad de transferencia y a las tarifas.

Respecto a lo primero, durante los próximos 12 o 18 meses, muchos operadores europeos pretenden alcanzar los 7,2 Mbps, y, para el 2010, los 14 Mbps, gracias a tecnologías como la HSUPA (High Speed Uplink Packet Access), cuya principal baza será elevar de forma considerable la velocidad de subida de datos entre 1,4 y 5,8 Mbps.

En cuanto a tarifas, poco se comenta por parte de los operadores, que parecen haber estancado sus ofertas en las pseudos tarifas planas de 1 y 5 Gbytes con precios que oscilan entre los 39 y los 58 euros.

Éstas, aunque suficientes para la práctica mayoría de los usuarios, limitan por precio su implantación de manera masiva entre usuarios no profesionales.

Uno de los servicios que, aunque no termina de despegar, tiene un optimista futuro por delante es el de la mensajería instantánea.

Microsoft con su Messenger, Yahoo! con Go for Mobile o Google con su Mobile ya ofrecen sus servicios para los usuarios móviles. El primero, incluso, ha lanzado en pruebas un cliente de Windows Live Messenger que integra Messenger, Spaces, Hotmail y el buscador de MSN.

En el caso del Messenger, la aplicación se descarga e instala en el terminal móvil como si de una aplicación Java más se tratase, tal y como hacemos con los juegos. Este servicio es compatible con la mayoría de los móviles que tengan soporte para la tecnología Java J2ME y que posean conexión por medio de GPRS/UMTS.

Una vez instalado, la primera vez que lo arranquemos tendremos que utilizar nuestro nombre de usuario y contraseña de la cuenta MSN Messenger para que aparezcan nuestros contactos. Sin embargo, resulta evidente que sólo podremos conversar con aquellos que estén conectados en ese momento, ya sea a través del móvil o del PC.

Al contrario de lo que pueda parecer, no es un servicio caro, pues la cantidad de información a enviar y recibir es escasa. Aún así, para evitar sustos es recomendable contratar algún tipo de bono de datos con nuestro operador (a partir de 15 euros al mes los más económicos) y optar por tarifas en las que sólo pagas un máximo el día (ejemplo de Yoigo con un máximo de 1,2 euros/día).

Quizá el mayor inconveniente que este tipo de servicios es la incomodidad a la hora de teclear grandes cantidades de texto y a una velocidad aceptable, algo que choca con la rapidez a la que se suceden las cosas en la mensajería instantánea.

Por lo tanto, los dispositivos más adecuados son los terminales tipo Smartphone, con teclado QWERTY integrado.